corrupcion de funcionarios

Click here to load reader

Post on 12-Nov-2015

113 views

Category:

Documents

4 download

Embed Size (px)

DESCRIPTION

HesbertBENAVENTE CHORRES

TRANSCRIPT

  • GACETA

    & procesal penal

    Delitos de corrupcin de funcionarios

    Leonardo CALDERN VALVERDE

    Hesbert BENAVENTE CHORRES

  • Presentacin

    la corrupcin de funcionarios es uno de los grupos de delitos que ma-yor menoscabo produce a la institucionalidad y al funcionamiento de la administracin estatal.

    sea que el delito refleje el trastocamiento o la pobreza de valores de nuestras autoridades, se configure como un abuso o prevalimiento del poder pblico u ocasione, adems, perjuicios econmicos al patrimo-nio estatal, su comisin incrementa la desconfianza de la colectividad en las instituciones, debilitando el sistema democrtico al deslegitimi-zndolo; en especial, en contextos como el nuestro en los que la corrupcin se percibe como un mal generalizado del sistema estatal y la sensacin de impunidad es patente.

    desde la perspectiva del derecho Penal, los delitos de corrupcin de funcionarios se han tipificado, de lege lata, como delitos contra la administracin Pblica, sin embargo, este es como seala la doctrina mayoritaria un inters jurdico genrico, cuya enunciacin es insufi-ciente para comprender acabadamente los tipos penales especficos. as sucede en cuatro de los delitos paradigmticos pertenecientes a este mbito de la criminalidad: la colusin, el peculado, la malversacin y el cohecho.

    a la vez, la configuracin de estos delitos suele asociarse al quebran-tamiento de deberes especiales inherentes al cargo o al estatus funcio-narial, lo que genera una interesante problemtica referida a las reglas especiales de autora y participacin, generada ante la intervencin delictiva, en un mismo hecho punible, de funcionarios (intranei) y par-ticulares (extranei).

  • 6Presentacin

    en este terreno, por ejemplo, la doctrina mayoritaria suele dar mayor preponderancia a la infraccin de deberes que al criterio sealado en los artculos 23, 24 y 25 del cdigo Penal de la relevancia del aporte objetivo al hecho; y sostiene la tesis de la unidad del ttulo de la impu-tacin (resistida por la jurisprudencia dominante, al menos, en los de-litos especiales impropios).

    tanto uno como otro tpico forman parte del cuerpo de esta valiosa obra. en ella los autores estudian, respectivamente, las normas gene-rales y especficas que regulan los delitos de corrupcin de funciona-rios perpetrados en perjuicio de la administracin Pblica.

    el dr. hesbert benavente chorres analiza, entre otras, cuestiones como el concepto penal de funcionario (lmite objetivo de la autora), los intereses jurdicos en juego y los ya mencionados problemas de autora y participacin delictiva.

    a su turno, el dr. leonardo caldern Valverde aborda los tipos pe-nales por antonomasia relacionados a la corrupcin de funcionarios, examinando los delitos de colusin (simple y agravada), peculado (doloso, culposo y sus agravantes), malversacin de fondos (bsica y agravada) y cohecho (pasivo propio e impropio), precisando en cada caso sus elementos y particularidades tpicas, as como sus formas de realizacin.

    el editor

  • CAPTULO PRIMERO

    Teora del delito

  • 9Teora del delito

    1. CONCEPTO E IMPORTANCIA DE LA TEORA DEL DELITO

    No se puede trabajar la parte general de los delitos contra la administracin pblica sin efectuar una breve referencia a la teora del delito, la cual consti-tuye nuestra herramienta metodolgica a la hora de pasar revista a las cues-tiones dogmticas que rodean los citados ilcitos penales.

    En esa inteligencia, es de amplio conocimiento, que el delito[1] y la pena, jun-to con el binomio peligrosidad / medida de seguridad, constituyen los obje-tos centrales del Derecho Penal.

    La primera aproximacin al delito y a las normas penales es una aproxima-cin lgica y sistemtica, que parte de la ley positiva como un dogma, al menos provisional. El estudio lgico y hermenutico de los preceptos pena-les, la deduccin del principio y la elaboracin de sistemas es la respuesta de los juristas al deseo de aplicacin de un Derecho Penal con criterios se-guros e igualitarios; es por tanto, tambin, un medio de garanta de los de-rechos de los ciudadanos frente a la aplicacin de la ley penal por los jue-ces y tribunales.

    En ese sentido, ha sido la dogmtica jurdico-penal[2] la que, a travs de la teo-ra del delito, ha realizado una serie de abstracciones de los tipos concretos

    [1] En cuanto al concepto de delito, el mismo debe contener necesariamente el aspecto de desvaloracin jurdica de la conducta, lo que permite considerar al delito como acto desvalorado o injusto y no meramente como un acto de desobediencia; es decir, el comportamiento prohibido integra un desvalor material. La doble dimensin de la norma jurdica penal est demandando una determinada construccin del injusto penal como suma o integracin de desvalor de accin y desvalor de resultado. (Cfr. GARCA RIVAS, Nicols. El poder punitivo en el Estado democrtico. Universidad de Castilla-La Mancha, Castilla-La Mancha, 1996, p. 23).

    [2] Para Roxin, la dogmtica jurdico-penal es la disciplina que se ocupa de la interpretacin, sistematizacin, ela-boracin y desarrollo de las disposiciones legales u opiniones de la doctrina cientfica en el campo del Derecho penal (Cfr. ROXIN, Claus. Derecho penal. Parte general, Tomo I, Editorial Civitas, Madrid, 1997, p. 192). Por su parte, Cerezo Mir apunta que la dogmtica del Derecho Penal tiene la tarea de conocer el sentido de los

  • 10

    Hesbert Benavente Chorres

    de la parte especial, abarcando los presupuestos generales del hecho puni-ble. Como indica Arroyo Zapatero, el resultado ms relevante de la dogmti-ca penal es el conjunto de criterios, principios y conceptos que constituyen la teora del delito, que se trata de una teora general vlida para interpretar y aplicar al caso concreto cualquier figura del delito[3].

    En efecto, la manifestacin ms caracterstica de la dogmtica del Derecho Penal es la denominada teora general del delito o teora del hecho punible, mbito en el que la dogmtica del Derecho Penal alcanza las cotas ms eleva-das de abstraccin, estudio y desarrollo. Como indica De la Cuesta Aguado[4], la teora general del delito comprende, explica y sistematiza los presupuestos generales y elementos que han de concurrir en una conducta para que pueda ser calificada como delito y sancionada con una pena.

    Contina diciendo la citada profesora espaola que los presupuestos gene-rales y elementos esenciales del concepto de delito, generalmente, no apa-recen explicitados en las leyes penales, sino que el intrprete ha de extraer-los de los distintos tipos penales (homicidio, robo, fraude, etc.) que se con-tienen en aquellas y que se estudian en la parte especial del Derecho Penal. Cada delito tiene una serie de caractersticas propias que le diferencian de los dems, pero contiene tambin una serie de elementos, principios o es-tructuras comunes a todos ellos o a grandes grupos de delitos. La definicin y estudio de estos elementos comunes corresponde a la teora general del delito, que se estudia en la parte general del Derecho Penal[5].

    Al respecto, Hassemer apunta que la teora general del delito despliega su eficacia en un nivel de abstraccin medio entre la ley y el caso, proyectando

    preceptos jurdico-penales positivos y desenvolver su contenido de modo sistemtico; es decir, se ocupa de la interpretacin del Derecho Penal positivo, emplendose el trmino interpretacin en su sentido ms amplio, esto es, que permita la elaboracin del sistema (Cfr. CEREZO MIR, Jos. Curso de Derecho Penal Espaol. Parte General, 5a. edicin, Editorial Tecnos, Madrid, 1996, p. 61 y ss). Esta vinculacin entre el Derecho Penal y el Derecho positivo es resaltado por Romeo Casabona, al precisar que este ltimo es el objeto de estudio natural del primero (Cfr. ROMEO CASABONA, Carlos Mara. Dogmtica penal, poltica criminal y Criminologa en evolucin. Centro de Estudios Criminolgicos, La Laguna, 1997, p. 9). De igual forma Bricola para quien la teora del delito debe tener como objetivo exclusivo el Derecho positivo, pero no como un dato definitivo, sino como algo que puede ser cambiado y a cuya modificacin estructural debe cooperar el jurista sin que ello exceda los lmites de su competencia (Cfr. BRICOLA, Franco. Teoria generale del reato. En: Novissimo Digesto, Tomo XIX, Torino, 1974, p. 12).

    [3] PRIETO SANCHS, Lus et l. Introduccin al Derecho. Universidad de Castilla-La Mancha, Castilla-La Mancha, 1996, p. 189.

    [4] DE LA CUESTA AGUADO, Paz. M. Tipicidad e imputacin objetiva, Ediciones Jurdicas Cuyo, Buenos Aires, 1995, p. 20.

    [5] Ibdem, pp. 20-21.

  • 11

    Teora del delito

    la ley sobre la realidad, ponindola en contacto con el caso y regulando es-ta comunicacin[6].

    En ese orden de ideas, Carlos Daza[7] define la teora del delito como el ins-trumento conceptual, mediante el cual se determina si el hecho que se juz-ga es el presupuesto de la consecuencia jurdico-penal previsto en la ley; as, para el jurista mexicano, la teora del delito se encarga de estudiar las carac-tersticas o elementos comunes de todo hecho que pueda ser considerado como delito. Esta definicin considera que la teora del delito est compues-ta por elementos, los cuales deben ser comunes a todos los delitos, radican-do en esta afirmacin el punto medular, por lo que resulta necesario estu-diar la evolucin sistemtica de la estructura del delito, pues depende de la doctrina a que se est afiliado, para saber si se trata de dos, tres, cuatro, cin-co, seis o de siete elementos que conforman el ilcito.

    En esa inteligencia, la teora del delito pretende contestar la pregunta de qu es el delito a travs de la identificacin, conceptualizacin y sistematiza-cin de aquellos elementos que pueden considerarse comunes a todo deli-to y que deben reunirse para la aplicacin de las consecuencias jurdico-pe-nales que establece la ley