cuadernos técnicos restauración de la antigua calzada real. calzada de sar (2010)

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Restauración del vial histórico de la Calzada de Sar, para su urbanización y peatonalización. Año 2010.

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  • este libro forma parte de la coleccin Cuadernos Tcnicos del Consorcio de Santiago

    iniciativa impulsada por el equipo directivo del Consorcio de Santiago:

    - Gerente: Xos Manuel Villanueva Prieto

    - Director de Programas: Xos Denis Hombre

    - Director de la O cina Tcnica: ngel Panero Pardo

    autor: O cina Tcnica - Taller de Proyectos del Consorcio de Santiago

    autores de los textos: ngel Panero Pardo / Lourdes Prez Castro / Adrin Martn Prieto

    coordinador de la publicacin: Adrin Martn Prieto

    redaccin de proyecto para la restauracin de la antigua Calzada de Sar

    - O cina Tcnica

    Arquitecto Director de la O cina Tcnica:

    ngel Panero Pardo

    Arquitecta Directora Tcnica de la O cina Tcnica:

    Lourdes Prez Castro

    Arquitectos Coordinadores:

    Ramn Fernndez Hermida

    Pablo Tom Ferreiro

    - Taller de Proyectos

    Arquitectos:

    Jorge Ares Rodrguez

    Carolina Garca Rodrguez

    Juan Lpez Villanueva

    Adrin Martn Prieto

    Arquitectos Tcnicos:

    Fernando Seoane Lpez

    Jorge Vzquez Couto

    - Asistencia Tcnica:

    Francisco Castelao Canicoba

    cualquier forma de reproduccin, distribucin, comunicacin pblica o transformacin de esta obra solo puede ser realizada con la autorizacin de sus

    titulares, excepto en las excepciones previstas por la ley contacto: [email protected]

  • ndice Espacio pblico y ciudad 9

    La Calzada Real 17

    Zona central - restauracin de la Calzada 27

    Acceso oeste 37

    Acceso este 49

    Intervencin vegetal 57

    Agentes de la obra 67

    El tiempo y la distancia 71

  • 9Espacio pblico y ciudad

    En el programa de intervencin sobre el espacio pblico, la obra de reurbanizacin de la

    Calzada Real de Sar, terminada en la primavera del ao 2010 tras una complicada tramitacin

    administrativa previa que haba consumido ms de 5 aos, ha sido, por el momento, la ltima obra

    de reurbanizacin intensa promovida tcnica y nancieramente por el Consorcio de Santiago.

    Con la llegada de Xos Manuel Villanueva a la gerencia del Consorcio, el proyecto bsico y

    ejecutivo, que haba sido inicialmente externalizado, acab siendo asumido directamente por la

    O cina Tcnica del Consorcio con el doble objetivo de desbloquear su tramitacin administrativa,

    introduciendo las modi caciones formuladas por la Direccin Xeral de Patrimonio Cultural de

    la Xunta de Galicia, y ajustar a la baja en aproximadamente un 20% el coste que se haba

    programado en el ao 2002 para la actuacin. La obra, que bien puede ser considerada una

    urbanizacin especial, fue satisfactoriamente ejecutada por la empresa EXTRACO, y no me

    resisto a advertir aqu con orgullo, que la precisin y excelencia del trabajo realizado en la

    O cina Tcnica del Consorcio bajo la direccin de la arquitecta Lourdes Prez Castro, permiti

    acabar la obra sin variacin econmica sobre la estimacin del proyecto. De este modo, la

    inversin realizada por el Consorcio, ligeramente por debajo de los 800.000 euros previstos

    en el presupuesto del proyecto tras aplicar la baja ofertada por la empresa constructora, hizo

    posible la actuacin sobre los ms de 4.000 m2 del mbito de intervencin, poniendo en valor

    un espacio de gran signi cado no slo histrico sino tambin futuro para Compostela, en la

    medida en la que los accesos peatonales a la Ciudad de la Cultura de Galicia, en su mayor

    parte, estn llamados a ser resueltos desde la ahora ya renovada Calzada Real de Sar.

    De acuerdo con los datos del estudio elaborado en 2007 por el grupo USC-PSICOM bajo la

    direccin del profesor Jess Varela Mallou, el Consorcio de Santiago, desde su creacin en 1993,

    9

  • destin algo ms de 25 millones de euros al programa de reurbanizacin y acondicionamiento

    de las calles y plazas de la ciudad histrica. El esfuerzo inversor y tcnico realizado, sin duda

    imprescindible en el proceso de reconquista y puesta en valor del espacio pblico de una ciudad

    histrica que haba sido declarada patrimonio de la humanidad en 1985, adems de obras

    ligeras y discrecionales de mantenimiento y reparacin, haba supuesto la actuacin intensa de

    reurbanizacin en 17 calles del mbito de la ciudad histrica, con una super cie total afectada

    de ms de 30.000 m2. Con todo, y el dato merece re exin, el enorme esfuerzo realizado en

    reurbanizaciones intensas, apenas ha supuesto la intervencin sobre, tan slo, un 10% de las

    calles y plazas de la ciudad histrica.

    En paralelo y tambin en el marco de la actuacin sobre el espacio pblico, el Consorcio

    de Santiago ha promovido en desarrollo del Plan General de la ciudad, una intensa accin sobre

    los espacios verdes, con una inversin aproximada de 20 millones de euros. En este caso, no

    slo inversin en acondicionamiento, sino en la adquisicin e incorporacin a dominio pblico

    de importantes vacos urbanos, hoy en da ya parques pblicos, como el de Belvs, el de San

    Domingos de Bonaval o el destinado a ser futuro jardn botnico. La inversin del Consorcio

    afect una super cie verde de ms de 360.000 m2, de los cuales nada menos que 230.000 m2

    se encuentran dentro del mbito de la ciudad histrica. El esfuerzo ha supuesto que la ciudad

    de Santiago se aproxime hoy a los 20 m2 de espacio verde urbano por habitante, ms de 11

    m2 por habitante si nos ceimos al mbito estricto del centro histrico. La importancia de estas

    cifras desde el punto de vista de la calidad de vida y habitabilidad urbana, se comprende al

    advertir que la Organizacin Mundial de la Salud recomienda un ratio ideal de espacio verde

    urbano de entre 10 y 15 m2 por habitante. Pero se puede morir de xito, porque el coste medio

    anual aproximado de mantenimiento de los espacios ajardinados en la ciudad es de 3 /m2.

    Entre otras por esta razn, se consider urgente formular una estrategia de verde urbano para

    de nir, desde la sostenibilidad ambiental y econmica, los criterios de diseo, gestin y uso del

    sistema de espacios verdes de la ciudad. De no hacerlo, corremos el riesgo de que el xito en

    la poltica de produccin de espacio verde urbano durante los ltimos 15 aos, acabe lastrando

    insosteniblemente el presupuesto municipal.

    Por eso en el ao 2006, tras la llegada al Consorcio de Santiago de Xos Manuel Villanueva,

    se comenzaron a desarrollar en relacin con el programa de espacio pblico, tres lneas de

    trabajo con el objetivo de reformular los criterios de intervencin y las lneas de actuacin del

    Consorcio sobre las calles, plazas y espacios verdes de la ciudad.

    Por un lado, en lneas generales se plantea la sustitucin progresiva del criterio de

    10

  • 11

    inversin pblica puntual en obras de reurbanizacin intensa por el de inversin dispersa en

    mantenimiento constante y preventivo de los pavimentos histricos. Por otro, en la consideracin

    del espacio pblico como soporte de las infraestructuras urbanas, y en el convencimiento

    de que la habitabilidad de la ciudad histrica, y tambin su competitividad y productividad,

    depende hoy de la modernizacin y puesta al da de las obsoletas y degradadas infraestructuras

    urbanas, se comienza ha trabajar en la puesta en marcha del Plan Director de Infraestructuras

    urbanas de la ciudad histrica. Es, desde luego, un desafo extraordinario, que requiere una

    dinmica de colaboracin pblico-privada que implique en franca colaboracin a ciudadanos,

    empresas distribuidoras y administraciones pblicas, pero no hay duda de que de su pronta

    y correcta formulacin depende la habitabilidad, competitividad y productividad de la ciudad

    histrica, y sin duda tambin, la proteccin del patrimonio de la humanidad que representa.

    En la tercera lnea de trabajo, en relacin con los espacios verdes, el Consorcio, sin renunciar

    a la incorporacin a dominio pblico de nuevos y estratgicos mbitos con valor paisajstico y

    ambiental, comienza a impulsar la elaboracin de la denominada Estrategia de verde urbano

    para la ciudad de Santiago de Compostela.

    Una muy breve resea de cada una de estas lneas de trabajo en relacin con el espacio

    pblico es la siguiente:

    A pedra que pisas, de la reurbanizacin puntual al mantenimiento disperso

    A pedra que pisas es el nombre del conjunto de iniciativas impulsadas por el Consorcio

    de Santiago para la conservacin y mantenimiento preventivo de los pavimentos histricos de

    Compostela. Desde el ao 2006 el Consorcio de Santiago, en colaboracin con la Fundacin

    Laboral de la Construccin y con el apoyo de la Consellera de Trabajo de la Xunta de Galicia, ha

    promovido un Obradoiro de empleo-Taller de Enlosados de Piedra para la formacin e insercin

    laboral de jvenes trabajadores, especializndoles en el trabajo de restauracin, conservacin

    y mantenimiento de los pavimentos histricos de los espacios pblicos. El taller se encuentra

    situado en la huerta del Monasterio de San Martn Pinario. Est en preparacin un cuaderno

    tcnico de esta coleccin que profundizar en este programa.

    Sabemos que el mantenimiento sistemtico de calles y plazas genera ahorro en el gasto

    pblico a medio y largo plazo. Se puede demostrar que la inversin pblica destinada a trabajos

    de mantenimiento es poderosamente generadora de empleo y se transforma mayoritariamente

    en salarios. La inversin adems se puede racionalizar y estabilizar en el tiempo, por lo que se

    puede decir sin temor a equivocarse, que la puesta en marcha de dinmicas de mantenimiento

    y sistemas de formacin y empleo asociados a la recuperacin urbana de una ciudad patrimonio

    11

  • de la humanidad genera empleo estable y cuali cado, activando la economa local.

    Con esta dinmica formativa en marcha, el ayuntamiento de Santiago encomend al

    Consorcio el mantenimiento de los aproximadamente 60.000 m2 de pavimentos de espacios

    pblicos existentes en el espacio central intramuros de la ciudad histrica. Dos empresas,

    contratadas mediante concurso pblico, prestan el servicio de mantenimiento anual de los

    enlosados, nutrindose con trabajadores previamente formados en el Obradoiro. Se trata de

    un trabajo cotidiano de mantenimiento y reparacin, controlado tambin tcnicamente desde

    el Obradoiro y realizado a demanda de los tcnicos municipales, en el que los criterios bsicos

    de intervencin son el reciclaje, la reutilizacin y la reversibilidad de la accin, lo que permite

    adems comenzar a construir un discurso de la energa de la construccin, por otro lado hoy ya

    insoslayable. La intervencin en la Calzada Real del Sar, en la que se han reciclado y reutilizado

    mayoritariamente las piedras del pavimento existente, tambin ha contado con el apoyo tcnico

    del equipo de A pedra que pisas, los arquitectos Juan Coira y Francisco Basanta, y el maestro

    cantero Fernando Nantes. Adems buena parte del material empleado en los nuevos enlosados

    de la Calzada, en los muros o en elementos de mobiliario urbano, procede de la piedra acopiada

    por el Taller de Enlosados, procedente de otras obras promovidas por el Consorcio, como por

    ejemplo la reforma de la antigua sede del Banco de Espaa en la plaza de Plateras.

    Las iniciativas para el mantenimiento y conservacin de los pavimentos enlosados, en

    las que se ha generado el conocimiento tcnico y los protocolos de intervencin no slo para

    garantizar la mejor conservacin de los enlosados, sino tambin su manipulacin y modi cacin,

    debe entenderse tambin relacionada con el gran desafo, que sin duda afectar intensamente

    a los pavimentos histricos, de la renovacin de las infraestructuras urbanas, que es la segunda

    lnea de trabajo en relacin con el espacio pblico que est desarrollando el Consorcio de

    Santiago.

    El Plan Director de Infraestructuras de la ciudad histrica. Habitabilidad,

    productividad y competitividad

    Con la dinmica de rehabilitacin y mantenimiento de edi cios y viviendas en la

    ciudad histrica consolidada tras 12 aos de programas de rehabilitacin, la calidad de vida

    de los habitantes del centro histrico depende hoy intensamente de nuestra capacidad para

    renovar y modernizar las infraestructuras urbanas. En efecto, si el deterioro fsico de las redes

    tradicionales de abastecimiento y saneamiento de agua y electricidad empiezan a comprometer

    estos servicios bsicos, la inexistencia de redes de bra ptica, gas, comunicacin o energa,

    y en general la imposibilidad de ofrecer esos servicios en un mercado diverso y competitivo,

    12

  • 13

    comprometen la expectativa de habitabilidad y calidad de vida de la que no se puede privar

    hoy a ningn ciudadano. La de nicin de la hoja de ruta para abordar una tan compleja como

    cuantiosa inversin est siendo de nida a iniciativa del Consorcio con la implicacin de tcnicos

    y especialistas de las diversas administraciones pblicas locales, regionales y nacionales

    competentes en la materia. Es preciso reconocer aqu la trascendencia del trabajo desarrollado

    en asistencia tcnica al Consorcio de Jos Manuel Lpez, ingeniero de Quicler-Lpez Ingenieros,

    con quien he tenido la fortuna de colaborar muy estrechamente durante el desarrollo de este

    proyecto. La imprescindible iniciativa e impulso municipal terminar por arrancar la redaccin

    de un Plan Director, que, ms all de las cuestiones estrictamente tecnolgicas, no debemos

    olvidarlo, tendr entre sus principales objetivos el de determinar los procedimientos y frmulas

    de intervencin que garanticen la compatibilidad de la reforma de las infraestructuras con la

    proteccin y conservacin del patrimonio histrico y cultural que representan los pavimentos

    urbanos.

    Estrategia Verde para Compostela

    En las ciudades histricas se le ha concedido demasiada importancia a lo construido.

    Tras la vorgine en el consumo de suelo que hemos vivido, tenemos que ser conscientes de

    la importancia de conservar el vaco y gestionarlo inteligentemente. Los vacos urbanos, las

    reas que han permanecido sin edi car en las ciudades histricas, son determinantes en el

    proceso de recuperacin urbana. Los vacos no slo encierran claves trascendentales para

    comprender el equilibrio urbano de los centros histricos y su relacin con el territorio. Adems

    son siempre espacios de ocasin sobre los que impulsar polticas equilibradas y coherentes de

    recuperacin urbana. Su conservacin en la historia no slo deja espacios verdes para el ocio

    de los ciudadanos, sino que permite construir argumentos coherentes para reforzar un proceso

    de rehabilitacin urbana integrado territorialmente, pendiente de aspectos medioambientales,

    del ciclo y gestin del agua, de la biodiversidad, y de la productividad agrcola del suelo urbano

    y su contribucin a la pequea economa cotidiana local, entre otros muchos aspectos.

    Habiendo adoptado el Consorcio de Santiago en el marco de su programacin plurianual

    2006-2010 la decisin de incorporar a dominio pblico las aproximadamente 33 Ha. del parque

    urbano de las Braas del Sar, en el ao 2007 se consider oportuno contratar con la Universidad

    Politcnica de Catalua el denominado Informe previo a la actuacin urbanstica en las Braas

    de Sar, que, bajo la direccin del profesor Albert Cuch, tena el objetivo de de nir una propuesta

    de intervencin innovadora en ese espacio de singular valor medioambiental y sobrevenida e

    inminente centralidad urbana en base a su posicin entre la ciudad consolidada, la estacin

    13

  • intermodal y de Alta Velocidad, y la Ciudad de la Cultura de Galicia. Se intua la posibilidad

    de aprovechar la oportunidad para iniciar, entorno a la intervencin sobre las Braas del Sar,

    el camino hacia la de nicin de un modelo urbano diferente, intensamente comprometido

    con los cambios que demanda la realidad socio-ecolgica contempornea, y basado en una

    renovada lectura de los procesos urbanos y territoriales de carcter medioambiental, metablico

    y energtico que, por otro lado, han mantenido en el tiempo la ciudad y le han dado su

    especi cidad urbana.

    Tras esta primera aproximacin en relacin con el espacio concreto de las Braas del Sar,

    se ha decidido continuar la colaboracin con la Universidad Politcnica de Catalua, extendiendo

    la re exin al conjunto de los espacios verdes del trmino municipal, con el objetivo de formular

    la denominada Estrategia de verde urbano para Santiago de Compostela tambin bajo la

    direccin del profesor Albert Cuch.

    14

  • 15

    No quisiera terminar esta introduccin al cuaderno tcnico de la intervencin sobre la

    Calzada Real de Sar, en la que he querido referirme a las lneas de trabajo que en relacin con

    el espacio pblico estamos desarrollando desde la O cina Tcnica del Consorcio de Santiago,

    sin dejar una ltima re exin personal sobre nuestra actitud de arquitectos en relacin con el

    espacio pblico. Ciertamente creo que desde hace tiempo, los arquitectos al proyectar espacios

    pblicos hemos, en la mayora de los casos, sobreactuado. Y los fracasos se pueden contar por

    cientos en calles y plazas de las ciudades. Creo que el espacio pblico no se puede dibujar,

    y cuando se disea, casi siempre termina destruido incapaz de superar la implacable prueba

    del uso cotidiano. La di cultad se recrudece en los espacios consolidados hasta el pavor. Qu

    hacer entonces?. Quizs lo mejor es no hacer nada, estoy convencido de que as se acierta la

    mayora de las veces. No es fcil proyectar en calles o plazas que en realidad son expresiones

    de su uso y transformacin espontnea, da tras da, por parte de quienes las habitan. De lo

    que s estoy seguro es de que para proyectar en ese contexto se necesita especial destreza,

    y est cient camente demostrado que el tiempo aproximado que requiere cualquier destreza

    especializada es de unas diez mil horas de prctica. En la inseguridad o incluso angustia que

    siento, me consuela recordar a Pikionis y su magistral trabajo sobre los caminos del entorno de

    la Acrpolis, que dicen que dirigi presencialmente a tiempo completo indicando dnde deba

    ser colocada cada piedra. Puede uno imaginar que encuentra pistas tiles para empezar a

    practicar en la lectura de su Topografa del sentimiento, que comienza as:

    Al caminar por esta tierra, nuestro corazn experimenta de nuevo aquella asombrosa

    alegra sentida de nios cuando descubrimos la capacidad de movernos en el espacio - la

    alternante prdida y recuperacin del equilibrio que es caminar.

    Nos complace el avance de nuestro cuerpo a travs de la super cie de la tierra y nuestro

    espritu se exalta ante el juego interminable de las tres dimensiones que encontramos a cada

    paso, sintiendo los movimientos y cambios que provoca el simple desplazamiento de una nube,

    arriba en el cielo

    RevistaTo Trito Mati (el tercer ojo) n 203. 1935. Dimitris Pikionis (1887-1968)

    ngel Panero Pardo

    Director de la O cina Tcnica del Consorcio de Santiago

    15

  • 16

  • la Calzada Real

    17

  • la Calzada Real

    18

  • la Calzada Real

    La Calzada de Sar se sita en la parroquia de Santa Mara de

    Sar, al sureste de la ciudad de Santiago de Compostela. Esta calzada

    formaba parte del antiguo Camino Real de Castilla, siendo el tramo

    comn de dos caminos medievales que comunicaban la ciudad con el

    interior de Galicia y con el Reino de Castilla.

    De la antigua va medieval solo se conserva un tramo de

    aproximadamente 450 m que va desde la ra Cruceiro de Sar hasta

    Picaos, siendo la pavimentacin que encontramos hoy en da del siglo

    XVIII. La Calzada Real est incluida en el Catlogo de Bienes Culturales

    del PGOM de Santiago de Compostela como elemento de arquitectura

    del territorio y se identi ca identi cada con el cdigo E-76.

    Se trata de un espacio nico dentro de la ciudad. Hoy en da,

    este tramo aislado de la Calzada Real posee una singularidad y un

    carcter que lo hacen poseedor de la entidad de lugar en s mismo.

    La Calzada es un espacio con unos lmites muy bien de nidos y con

    un tratamiento interior homogneo que ha sobrevivido hasta nuestros

    das sin apenas cambios.

    relacin con la ciudad

    La Calzada mantiene una estrecha relacin con la ciudad histrica

    de la que de alguna manera forma parte; una ciudad histrica que

    llega hasta la falda del Monte Gais a travs del rueiro tradicional de

    Sar; un delicado tejido urbano al pie del camino que se abre paso entre

    el espacio original de huertas de Belvs en primer lugar y de las Braas

    de Sar en segundo, para encaramarse al monte. La posicin geogr ca

    escorrenta natural sobre la Calzada

    19

  • la Calzada Real

    Ciudad de la Cultura

    Calzada Real

    Colegiata de Sar

    Braas de Sar

    Almendrade la ciudad histrica

    1

    2

    3

    Belvs

    20

  • la Calzada Real

    21

    elevada y la orientacin de la Calzada hacen que el contacto visual con

    las Torres de la Catedral, el epicentro compostelano, sea directo. Tras

    las Torres se eleva el Monte Pedroso, otra de las referencias simblicas

    del entorno geogr co de Santiago, con el que la propia calzada

    establece un dilogo a uno y otro lado de la Ciudad Histrica.

    el carcter de la Calzada hoy

    La Calzada que ha llegado hasta nuestros das ya no es el lugar

    de trnsito del pasado, sino ms bien un espacio domstico, un patio

    trasero comunitario en el que sentarse a pasar la tarde mientras los

    nios juegan y las gallinas picotean el suelo en busca de alimento. Es

    este carcter estancial, de jardn interior, el sentido de la Calzada de

    Sar hoy. Un espacio muy vivido por su habitantes que realmente lo

    sienten como un lugar propio. Este hecho se expresa claramente en la

    forma en la que las viviendas se relacionan con la Calzada a travs de

    espacios en los que lo pblico y lo privado se entremezclan, generando

    una serie de injerencias de las que el proyecto se empapa para tratar

    de darles respuesta. Toda suerte de jardineras, un banco junto a la

    puerta, una maceta, un rosal que alguien riega, el felpudo en la calle,

    la huerta sin cancela, son pequeos gestos que expresan el sentido

    comunitario que tiene este espacio; imposibles en cualquier otra parte

    de la ciudad.

    estado de conservacin

    El tramo interior de la Calzada es sin duda el espacio ms

    introvertido y el que mejor conserva la memoria del pasado, la esencia

    del camino al pie del monte que daba acceso a las casas y a las huertas.

    Parte de ese antiguo camino medieval permanece todava intacto en

    cuanto dejamos la ra Cruceiro do Sar atrs y vamos ascendiendo la

    cuesta; a medida que la ciudad desaparece y la calle deja de serlo para

    convertirse en un jardn longitudinal limitado por la ladera que baja y

    por las pequeas viviendas que desde siempre se abran al camino.

    En los extremos de la Calzada todo es mucho ms confuso, pues

    son las zonas ms expuestas al hambre de una ciudad entregada al

    vehculo, a los errores de un crecimiento urbano desordenado. Esta

    1

    2

    3

    estado original: acceso oeste, zona central y acceso este

    21

  • la Calzada Real

    vista de la Catedral desde el Monte Pedroso, con la Calzada Real al fondo en rojovista de la Catedral desde la Calzada Real, con el Monte Pedroso al fondo

    22

  • la Calzada Real

    23

    situacin se hace sobre todo palpable en el acceso a la Calzada desde

    el oeste, donde en unos pocos metros se amontonan las entradas a las

    viviendas y a los garajes, cada uno a su cota, cada uno buscando su

    conexin con la red viaria sin que el peatn sea capaz de encontrar su

    espacio en esta frontera tomada por el coche.

    Para dar respuestas a estas dos realidades tan diferenciadas el

    proyecto apostar por la ms respetuosa de las restauraciones para

    abordar la recuperacin de la antigua Calzada en todo el tramo en que

    esta se conserva, mientras que en las dos reas de conexin con la

    ciudad intentar resolver los actuales con ictos que la accesibilidad a

    las viviendas tanto de las personas como de los vehculos plantea, de

    manera que esta transicin entre estos dos mundos sea lo ms gradual

    posible.

    huerto urbano en el entorno de la Calzada

    23

  • la Calzada Real

    24

  • la Calzada Real

    25

  • 26

  • zona central - la restauracin de la Calzada

    27

  • zona central - la restauracin de la Calzada

    28

  • zona central - la restauracin de la Calzada

    la restauracin de la Calzada

    El estado original de la Calzada presentaba mltiples alteraciones

    debidas a la desaparicin de piezas y mltiples asientos del pavimento

    debidos al tr co pesado, la incorporacin de instalaciones de forma

    no adecuada en el pasado, etc.. El origen en buena parte de estas

    de ciencias son las escorrentas naturales que se producen desde el

    Monte Gais y que cruzan el camino en varios puntos. El diseo original

    de la Calzada ya se defenda de la accin del agua mediante su seccin

    curva que conduca a esta hacia los canales laterales de evacuacin

    de pluviales. Sin embargo, parte de estos canales se encuentraban o

    tupidos por tierra y plantas o deteriorados, por lo que su recuperacin

    resultaba fundamental. Esta restauracin de los canales se acompaa

    en la intervencin de la ejecucin de una nueva red subterrnea de

    evacuacin de pluviales que asegure la conservacin de la Calzada.

    La restauracin no se limita a las habituales operaciones de

    bacheado sino que se trata de un trabajo integral de levantado de

    la prctica totalidad de la calzada, por bandas completas de unos 4 o

    6 m de longitud, procediendo a la compactacin de la base (hasta el

    98 % del proctor modi cado) y posterior recolocacin del pavimento

    original.

    Para ello se levantan las piezas de an bolita y se recolocan

    sobre una base de mortero seco 1:3, observando siempre el criterio de

    mantener el sentido y orientacin de las piedras utilizadas, de forma

    que el aspecto sea lo ms semejante posible a la solucin original. Se

    el tr co rodado era el responsable del rpido deterioro del pavi-mento histrico en los ltimos aos

    29

  • zona central - la restauracin de la Calzada

    croquis para la restauracin de la Calzada Real

    30

  • zona central - la restauracin de la Calzada

    31

    trata de que las piedras reutilizadas mantengan aproximadamente su

    posicin dentro de la calzada. Debido a la prdida de algunas piezas

    se contempla la incorporacin de un 10 % de piedra nueva que se

    obtiene de una cantera cercana. Estas piezas nuevas son del mismo

    material y poseen un formato prcticamente idntico a las existentes,

    buscndose que se mezclen con las originales. Finalmente se realiza el

    rejuntado de los 5 cm super ciales con tierra vegetal y se procede a la

    limpieza del pavimento.

    En cuanto a las hiladas formalizadas en espina de pez se

    mantienen durante todo el proceso sin levantar, recolocando solo

    aquellas que se encuentran desniveladas, o en el caso de estar rotas,

    se sustituyen por otras de la propia calzada, no nuevas. Se trata de

    que esta autntica espina dorsal de la Calzada se conserve lo ms

    inalterada posible.

    las instalaciones

    Los bordes de la calzada representan el elemento clave de la

    actuacin ya que por un lado deben asegurar el perfecto con namiento

    del pavimento y por otro, incorporar la nueva red de pluviales a la

    que drena el agua el canal super cial de piedra. Parte de los canales

    originales haban desaparecido o haban sido sustituidos por nuevas

    piezas. Para los nuevos tramos se emplean grandes piezas de esquisto

    con espesor su ciente para admitir el labrado de la cara vista formando

    el canal de recogida tal y como presentan las piezas existentes. El borde

    exterior de estas piezas es recto mientras que interior es irregular

    para que las piedras de la calzada vayan encajando en el canal. Cada

    cierta distancia se coloca una pieza especial que en las juntas posee

    un rebaje que hace que estas queden abiertas de manera que funciona

    como un sumidero que ltra el agua a los imbornales con arenero que

    se van colocando por debajo de estas piezas y que se conectan a la red

    de recogida de pluviales. Estas piezas son registrables para limpieza

    en el futuro de la red.

    ejecucin del canal lateral bajo el que se lleva la red de pluviales y detalle de punto de recogida de aguas

    31

  • zona central - la restauracin de la Calzada

    seccin y planta constructivas de la propuesta para la recuperacin de la Calzada Real

    32

  • zona central - la restauracin de la Calzada

    la seccin de la Calzada

    01 losas laterales en formacin de paso peatonal, losas de piedra grantica del pas, variedad marrn,

    tostado o dorado de 80 x 100 cm de dimensin mnima

    02 cama de asiento: mortero de cemento y arena de ro en proporcin 1/3

    03 calzada restaurada del pavimento existente; la piedra original de la calzada es la an bolita y el

    10% que fue necesario reponer se obtuvo de los trabajos de voladura llevados a cabo en la Ciudad

    de la Cultura

    04 piedras reutilizadas formalizando el eje de la antigua calzada

    05 canal de recogida de aguas de piedra de esquisto de espesor 10 cm

    06 canalizacin de la instalacin de abastecimiento de agua

    07 canalizacin de la instalacin de telefona

    08 canalizacin de la instalacin de alumbrado pblico

    09 canalizacin de la instalacin de baja tensin

    10 colectores de recogida de aguas limpias 315 mm

    11 terreno natural compactado al 98 % P.M.

    12 zona verde

    13 rboles situados en los ensanchamientos laterales

    14 base de hormign H-25 de 10 cm de espesor

    15 arqueta de recogida de aguas limpias

    16 losa de esquisto perforada para drenaje del canal de recogida de aguas

    17 muro de mampostera de esquisto tipo taco de Santiago

    18 tubo de drenaje 150 mm

    19 talud existente tratado con especies vegetales tapizantes

    20 luminaria tipo lanterna de pared

    21 base de muro; zapata de hormign armado H-25

    22 luminaria tipo lanterna con poste de 5 m

    resturacin de la Calzada Real y el nuevo paso lateral de losas recuperadas

    33

  • zona central - la restauracin de la Calzada

    la accesibilidad en el recorrido

    Un elemento nuevo que se incorpora al mbito de actuacin es

    el paso lateral, un camino en contacto con las edi caciones de unos 80

    cm de ancho realizado con piezas de granito claramente diferenciadas

    del pavimento de la calzada, que se colocan sobre un canal tcnico

    para el paso de todos los servicios urbansticos (abastecimiento,

    saneamiento, electricidad, telecomunicaciones, etc). Este camino

    facilitar la circulacin de sillas de personas de movilidad reducida,

    carritos de nios o la de los peatones en general que puede resultar

    ms incmoda por la calzada.

    la franja ajardinada

    El borde exterior, es decir, la franja de anchura variable entre el

    paso de granito que se ha comentado anteriormente, y las fachadas

    de las viviendas o muros de cierre de las parcelas se resuelve con

    un tratamiento vegetal, en el que se trata de conseguir la mayor

    super cie ajardinada posible intentando agrupar las distintas zonas

    disgregadas para facilitar su mantenimiento conjunto. Esta franja

    verde se ve interrumpida por grandes piezas de granito en forma de

    losas, rampas o escaleras, delante de las puertas de las viviendas o

    portalones de las parcela. Cada caso de relacin entre las viviendas y la

    Calzada se resuelve de manera particularizada y mediante un solucin

    consensuada con los propietarios. Es en estos pequeos espacios

    de injerencia entre lo pblico y lo privado, en los que el proyecto se

    detiene, se toma su tiempo, para dar una solucin con gusto por lo

    domstico, buscando el detalle particular pero con un lenguaje formal

    y material que es comn a todo el mbito de intervencin: piedra,

    madera, acero

    los muros

    Para resolver el contacto con el Monte Gais y antes de proceder

    a la restauracin de la Calzada, se aborda el desbroce y per lado del

    talud. El contacto entre estos taludes y la Calzada, ya est resuelto en

    muchos tramos en los que aparece la roca viva que en su momento se

    excavara para trazar el camino medieval. En otras zonas donde este

    en el paso lateral pueden convivir la bicicleta y el peatn, aunque a veces la cuesta cuesta...

    ejemplos de resolucin de accesos a viviendas

    34

  • zona central - la restauracin de la Calzada

    contacto no est resuelto el proyecto propone la creacin de muros de

    madera que se hincan directamente sobre el terreno. Se trata de una

    solucin sencilla y que posibilitar que cuando se realicen los trabajos

    de urbanizacin de la Ciudad de la Cultura, pueda proponerse otra

    solucin de borde sin que los trabajos de desmontaje afecten a la

    Calzada.

    en cuanto se nalizaron los trabajos la hierba ocup su lugar entre las juntas del pavimento

    35

  • 36

  • acceso oeste

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  • acceso oeste

  • acceso oeste

    Este tramo de acceso a la Calzada es sin duda el rea de mayor

    complejidad de toda la intervencin. Como ya se ha comentado se trata

    de una zona en la que se concentran multitud de accesos a viviendas y

    a garajes, cada una de ellas a una cota diferente. En el estado original

    los peatones y los vehculos conviven de manera confusa en unos

    espacios en los que la relacin entre las viviendas y el espacio de la

    calle no est resuelta. El principal criterio de la intervencin en este

    rea es el de conseguir la mayor super cie ajardinada posible en las

    franjas que se generan entre la zona de rodadura y las viviendas,

    tratando de agruparlas para facilitar su mantenimiento como sucede

    en la zona central de la Calzada.

    accesibilidad peatonal y rodada

    Lo primero que se propone es la creacin en la mano derecha

    segn se sube una acera de losas de granito que da continuidad hasta

    la ra do Cruceiro do Sar al paso lateral propuesto para la zona en

    que se restaura la Calzada Real. De esta forma, se asegura un espacio

    de circulacin exclusivo para los peatones del que en la situacin inicial

    se careca. A Continuacin se de ne la zona de rodadura como aquella

    super cie mnima necesaria para permitir el acceso de los vehculos a

    los diferentes garajes. La zona de vial se consigue reducir de esta forma

    hasta los 3,90 m de ancho utilizando el resto del espacio disponible

    para esponjar la relacin entre las viviendas y la calle.

    De nida esta zona de rodadura lo que se hace a continuacin es

    colocar delante de la puerta de cada vivienda grandes losas de granito

    en el acceso a la Calzada se instal para regular el acceso de los vehculos de los residentes

    39

  • acceso oeste

    40

  • acceso oeste

    41

    que de alguna forma remarcan la existencia de estos accesos dentro

    del espacio pblico digni cndolos. Alguna de estas grandes piezas

    de piedra llega a tener 2,50 x 1,50 m. Desde el punto de vista de la

    ejecucin, dada la complejidad del espacio lo que se hace es construir

    en primer lugar los dos canales de adoquines de recogida de pluviales

    que anquean la zona de circulacin de los vehculos. Estos canales

    determinan a uno y otro lado las nuevas rasantes de este tramo de

    la calle. Despus, a partir de las losas que de nen los accesos a las

    viviendas se replantean las dos bandas ajardinadas a ambos lados

    de la calle para llegar a alcanzar la cota de los canales laterales.

    Debido a que cada acceso cuenta con una cota diferente, este espacio

    de relacin entre las viviendas y la calle se vuelve muy complejo

    geomtricamente, a la vez que se atomiza en multitud de espacios

    diminutos que el proyecto debe resolver de manera individualizada. Se

    van generando soluciones espec cas para cada uno de los fragmentos

    en que se divide la calle, resolviendo los accesos mediante escaleras y

    rampas, y creando muretes de contencin en aquellos saltos de cota

    importantes.

    materiales empleados

    Aunque las soluciones son muy heterogneas el lenguaje con el

    que se resuelven a lo largo de toda la intervencin es el mismo:

    - se emplea el granito en las reas de trnsito de peatones, las

    escaleras, las rampas, los accesos a las viviendas, etc Se pre ere

    siempre el uso de piedra reaprovechada, reciclada de otras obras del

    casco histrico, ya que como siempre el mejor material es aquel que

    no se consume, aquel de coste energtico cero.

    - se utiliza el adoquinado como pavimento general de las bandas

    laterales, en las zonas de plantacin de rboles, los accesos a los

    garajes y los espacios intermedios entre losas o escaleras de piedra.

    - el resto de espacios intermedios se convierten en reas de

    tierra en las que el proyecto de jardinera interviene.

    - los pequeos muretes de contencin se resuelve con taco de

    Santiago o con sillares de granito en cuya formalizacin se recurre al

    uso de elementos reaprovechados (ntese por ejemplo la utilizacin

    tirando cordeles

    la geometra de estos espacios intermedios es muy compleja lo que implic un trabajo de replanteo en obra muy intenso

    41

  • acceso oeste

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  • acceso oeste

    la zona de acceso a la Calzada Real antes y despus de la intervencin

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  • acceso oeste

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  • acceso oeste

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  • acceso oeste

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  • acceso oeste

    47

    de varios elementos de la cornisa del antiguo Banco de Espaa en el

    murete junto a la parada del autobs, de forma que podemos sentarnos

    encima del propio Banco de Espaa a esperar al autobs)

    limitar el acceso de vehculos

    El acondicionamiento de este espacio se completa con la

    instalacin de un sistema de regulacin del acceso de vehculos

    mediante un bolardo mvil que se gestiona mediante tarjetas de

    residentes. Adems de bolardos de acero se reutilizan en diversos

    puntos varios bolos de granito recuperados de otras obras.

    ejemplos de distintas soluciones

    En las pginas anteriores se detallan alguna de las soluciones

    propuestas para resolver diferentes problemas particulares. Se trata

    de elementos hbridos como la escaleramuro para acceder a la cota

    de la zapatera. Las losas de granito dispuestas en los accesos a las

    viviendas se deslizan sobre un murete de taco de Santiago generando

    la escalera. A esta, se acopla lateralmente una delicada barandilla de

    tubo de acero cuyos delgados balaustres se introducen directamente

    en el canto de los escalones, resolviendo la proteccin frente a la cada

    y sirviendo de soporte para el desarrollo del jazmn que se planta al

    pie de esta y que acabar por desdibujar este elemento. La pieza se

    completa con un escalonamiento en el murete que se remata con una

    losa de granito para formalizar un banco junto a la puerta de una

    vivienda, en un intento del proyecto de preservar el carcter original

    domstico y estancial que el espacio posee.

    trabajando con la maqueta de la Calzada Real

    convivencia de distintos materiales y con distintos formatos

    47

  • 48

  • acceso este

    49

  • acceso este

    50

  • acceso este

    En lo que se re ere a la zona de encuentro entre la Calzada y

    Picaos, los criterios son los mismos que ya se han comentado aunque

    la resolucin de esta zona resulta mucho ms sencilla debido a la

    ausencia de tantas viviendas como en el cruce con Cruceiro do Sar. Lo

    que se hace es restaurar la Calzada Real hasta prcticamente la salida

    de la calle ya que el estado de conservacin era mucho mejor. Se

    ejecuta un pavimento de adoquines en las zonas de trnsito peatonal

    reducindose el espacio para el vehculo a una pequea lengua de

    asfalto en la que se instala el sistema electrnico para regular el

    acceso al interior de la Calzada. Por ltimo se resuelve la conexin

    con la acera mediante pavimento de adoqun y se salva la diferencia

    de cota entre a plataforma de acceso a una de las parcelas y la calle

    mediante un murete de taco de Santiago que continua con el mismo

    lenguaje material que en el resto de la intervencin y que envuelve

    una pequea zona ajardinada.

    En estas pginas se recogen varios momentos de la ejecucin de

    este espacio en el que nuevamente el replanteo en obra es fundamental

    para resolver geomtricamente super cies de difcil representacin

    sobre el papel.

    distintos momentos de la ejecucin de la zona de salida

    51

  • acceso este

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  • acceso este

    la zona de salida de la Calzada Real antes y despus de la intervencin

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  • acceso este

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  • acceso este

    estado antes de la intervencin

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  • 56

  • la intervencin vegetal

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  • la intervencin vegetal

  • la intervencin vegetal

    Si algo caracteriza a la Calzada de Sar es que se trata de un

    jardn espontneo, de un patio trasero comunitario que todos cuidan.

    Ya en el estado original existan multitud de maceteros, de rboles,

    de plantas que cada vecino cuida delante de sus casas. En la medida

    de lo posible estos elementos existentes se salvan y se incorporan al

    proyecto.

    La intervencin vegetal de la Calzada es un trabajo difuso,

    minucioso es un proyecto de lo pequeo, de lo localizado Al igual

    que con los elementos construidos, la resolucin de los espacios entre

    la Calzada y las viviendas se particularizan, de manera que cada zona

    posee un tratamiento diferente. De alguna forma, cada planta, cada

    especie tapizante o trepadora, cada or, cada hierba, va ocupando su

    espacio a lo largo del camino.

    La idea es lograr que la arquitectura desaparezca, que los lmites

    entre lo construido y lo natural, entre lo privativo y lo pblico, vuelvan

    a desdibujarse, como originalmente suceda en la Calzada. Desde este

    planteamiento, lo que el proyecto propone es casi limitarse a generar

    la estructura capaz de dar soporte a esta vegetacin que enseguida

    acudir a humanizar el espacio. Desde el propio rejuntado con tierra

    de las piedras de la Calzada Real que desde siempre ha permitido

    que nazca la vegetacin, hasta las nuevas estructuras ligeras de

    prgolas y cierres que posibilitan el desarrollo de las trepadoras, toda

    la arquitectura est pensada para que la vegetacin la colonice.

    Como ya se ha sealado, el criterio fundamental es logar la mayor

    super cie vegetal a ambos lados de la Calzada Real o a ambos lados de resultado nal de la zona del croquis adjunto

    59

  • la intervencin vegetal

    seccin 1

    0,2

    1,27 2,02 1,24 2,01

    seccin 2

    ateralmente al muro

    1,6

    T40.5

    40.5

    0,2

    T40.5 anclado lateralmente al muro

    T40.5 T40.5

    arandelas soldadas en el lateral delT40.5 para el paso del alambre

    PERFIL 1 PERFIL 2 PERFIL 3 PERFIL 4 PERFIL 5

    alzado y planta de la fuenteescala 1/50

    60

  • la intervencin vegetal

    dado de hormign perpendicular al talud

    tubo 40.5 para recibir la pieza deanclaje

    T40.5

    pieza de anclaje atornillada al muro

    0,82

    alambre de via

    peza de anclaje

    seccin 2

    seccin 1

    6

    50

    50T.40.5

    UF.50.60.4

    secciones de la prgola sobre la fuenteescala 1/50

    61

  • la intervencin vegetal

    62

  • la intervencin vegetal

    63

    la zona de rodadura de asfalto all donde la Calzada ha desaparecido.

    De esta forma cualquier espacio no pavimentado se destina a zona

    ajardinada, por pequeo que este sea.

    Dentro de este planteamiento cualquier elemento es vlido para

    servir de soporte a una especie vegetal y como veamos en el caso

    de la escalera-muro la propia barandilla es en realidad la estructura

    para el crecimiento del jazmn. A lo largo de la intervencin existen

    varios ejemplos como este.

    En otros casos como en el del emparrado sobre la fuente o

    junto a uno de los cierres, el proyecto apuesta directamente por la

    generacin de elementos cuya funcin espec ca es la de posibilitar

    el crecimiento de especies trepadoras. Se trata de estructuras de

    acero muy ligeras, constituidas por per les y cables cuya seccin es

    la mnima necesaria para servir de soporte a las plantas. En ambos

    casos, los emparrados renuncian a todo protagonismo y su misin es

    la de desaparecer una vez se desarrollen las plantas trepadoras. A

    travs de estas estructuras se introducen elementos de sombra para

    refrescar al caminante junto al camino, para que se detenga a tomar

    un trago junto a la fuente

    diversos momentos del montaje de la prgola junto a uno de los cierres hacia la Calzada Real

    63

  • la intervencin vegetal

    detalle de cabaa vegetal para los nios

    64

  • la intervencin vegetal

    65

    la intervencin vegetal es un trabajo minucioso que se difumina a lo largo de todo el mbito de la Calzada detenindose en cada detalle

    65

  • 66

  • agentes de la obra

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  • 68

  • agentes de la obra

    - PROMOTOR

    CONSORCIO DE SANTIAGO

    - PROYECTO INICIAL

    Javier A. Franco Rabual y Vicente Pintos Santiago

    - PROYECTO MODIFICADO

    O cina Tcnica - Taller de Proyectos do Consorcio de Santiago

    - ARQUITECTO JEFE

    Lourdes Prez Castro

    - DIRECCIN DE OBRA

    Lourdes Prez Castro

    Jorge Rodrguez Ares

    - DIRECCIN DE EJECUCIN Y COORDINACIN DE SEGURIDAD Y

    SALUD

    Monica Balado Santiago

    - ASISTENCIA TCNICA Y RECICLAJE DE ENLOSADOS

    A pedra que pisas. Iniciativas para La conservacin de los pavimentos

    de la Ciudad Histrica de Santiago de Compostela

    - ASISTENCIA TCNICA A LA DIRECCIN DE OBRA

    Francisco Castelao Canicoba

    - ASISTENCIA TCNICA AL ACONDICIONAMIENTO VEGETAL

    Emilia Castro Villaverde

    69

  • agentes de la obra

    - COORDINACIN DE LA OBRA

    O cina Tcnica - Taller de Proyectos del Consorcio de Santiago

    Servicio Municipal de Programacin y Ejecucin de Obras del

    Ayuntamiento de Santiago: Enrique Seoane Prado

    - EMPRESA CONSTRUCTORA

    Extraco, construccin y proyectos S.A.

    Jefe de obra: Jos Pablo Gonzlez Ferreiro

    Encargado de obra: Bernardo Alonso Rodrguez

    - ILUMINACIN

    Davia

    - HERREROS

    Indicon

    - CONTROL DE CALIDAD

    Eptisa70

  • 71

    el tiempoy la distancia

    Cuando entras en la Calzada la sensacin es la de acceder a un jardn secreto, un espacio

    olvidado por la ciudad, un lugar detenido en el tiempo. Acceder. Traspasar un umbral invisible

    para escuchar todo lo que el camino tiene que contarnos sobre su historia, sobre la historia de

    la ciudad.

    La Calzada es un esqueleto de piedra que serpentea a media ladera entre el monte y

    un pequeo valle que se abre hacia el ro, hacia las braas. La Calzada contiene en s misma

    la historia del camino en el mundo rural gallego, explicndonos esa frontera tan bien de nida

    entre aquellas tierras frtiles y productivas, y aquellas otras que la topografa abrupta ha

    destinado a monte. Una cuestin de pendiente.

    La Calzada es una instrumento de memoria global y local.

    Global porque explica la historia de todos los caminos de piedra de Europa, transmitindonos

    desde el pasado una tcnica medieval heredada a su vez de la manera de construir de los

    ingenieros romanos. La Calzada que vemos hoy es solo un pequeo tramo de una ruta mucho

    ms larga; apenas un instante en un largo trnsito de mercancas y hombres a lo largo del

    tiempo, desgastando a cada paso, a cada vuelta de rueda cada piedra La Calzada sita a

    Compostela, la posiciona geogr camente, y a su vez es la ciudad el origen de esta: como

    siempre, ciudad y camino condenados a entenderse, a alimentarse mutuamente. En el pasado

    el Camino Real es global porque se trata de un espacio urbanizado, construido, con unos lmites

    bien de nidos a lo largo de todo su recorrido, en oposicin a los parajes naturales por los que

    discurre. Es un lugar bajo la jurisdiccin de la Corona, una ruta segura para el caminante.

    Local porque hoy se ha perdido la ruta de la que este pequeo tramo que llamamos

    Calzada de Sar formaba parte. El camino es un espacio acotado, que se sabe dnde empieza

    y dnde acaba; un lugar que sus habitantes sienten como propio. Y sin embargo todo ha

    cambiado. El crecimiento de la ciudad, la construccin de la calle inferior, provocaron que la

    calzada dejase de ser una va de trnsito, lo que supuso a su vez su salvacin pero tambin la

    desaparicin de la funcin que le daba sentido. Y la Calzada se fue quedando poco a poco en

    el pasado, mientras la ciudad segua hacia delante dndole la espalda, queriendo olvidar su

    estructura, desprendindose de su memoria; para engullirla poco a poco con su lenguaje de

    aceras y de asfalto. De esta forma, la contraposicin espacio urbanizado espacio natural, que

    estableca la Calzada se fue invirtiendo, hasta llegar a nuestros das, en que el camino es en

    realidad un jardn secreto en medio de una ciudad consolidada, apretada, dura e impermeable.

    El proyecto quiere abrir la puerta de este jardn, pero despacio, con cuidado, para que

    el caminante retorne al que fue su hogar y pueda llegar a or las historias sobre el tiempo y la

    distancia que la Calzada tiene que contarle.

    Adrin Martn Prieto

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