pregonero fontibon ed 1628

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Un medio alternativo de comunicación comunitaria para la discusión y aporte sobre la diversa problemática de la localidad y la ciudad en los ámbitos social y económico, cultural, bienestar, salud, educación, juventud, género y demás....

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  • Semanario 33 Aos Circulando

    por Fontibn Edicin N 1.628 Sbado Mayo 19 de 2012 Registro ISSN 2216-121X

    Atentado contra Fernando Londoo Hoyos

    Deja 2 muertos y 48 heridos Un atentado contra el exministro uribista Fernando Londoo caus la muerte a dos personas y heridas a otras 48, entre ellas el propio exfuncionario, adems de sumir a Bogot en el caos, el pnico y la confusin. Tras una jornada plagada de cifras y versiones contradictorias, por lo aparatoso del atentado, ocurrido en plena zona comercial y financiera del norte de Bogot, las autoridades buscan confirmar que el ataque se perpetr mediante el siste-ma de "bomba lapa", nunca antes utilizado en Colombia. Horas antes, artificieros especializados haban desactivado un coche bomba en el centro histrico, que, al parecer, iba a ser explosionado frente a las dependencias de la Polica Metropolitana. Mientras que la Polica se apresur a culpar a la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) de ambos sucesos, Santos incidi en que an no se haba hallado vnculo alguno que "d pruebas contundentes entre el primer hecho y el atentado contra el exmi-

    nistro". Y a continuacin, el Gobierno ofreci una recompensa de 500 millones de pesos por informacin que pueda dar con los responsables. El atentado contra el exministro Londoo, que ocup la cartera de Interior y Justicia entre 2002 y 2004, duran-te el Gobierno de lvaro Uribe, afect adems a 12 viviendas, 15 locales comerciales y 10 vehculos, y, sin la certeza del modus operandi, se investigan varias hiptesis. El comandante de la Polica Metropolitana de Bogot, el general Luis Eduardo Martnez, apunt a que un hombre habra colocado una "bomba lapa" en el cap o en la puerta del automvil blindado de Londoo. Las autoridades han anunciado que se han incre-mentado las amenazas contra el Alcalde de Bogot, Gustavo Petro, la dirigente Piedad Crdoba y el parla-mentario Ivn Cepeda, a quienes se les viene mejorando y ampliando sus esquemas de seguridad.

    Se posesion Yidney Garca R en la gerencia del Hospital de Fontibn Ante el Alcalde Mayor de Bogot, Gustavo Petro Urrego y el Secretario Distrital de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo Martnez, se posesionaron los nuevos gerentes de los Hospitales Distritales. La Administracin Distrital fue enftica al afirmar que realizar vigilancia y acompaamiento perma-nente desde el nivel central de la Secretaria Distrital de Salud, a los procesos y procedimientos que se desarrollen dentro de estas instituciones, con el objetivo de actuar en forma eficiente y transparente, protegiendo as los recursos destinados a la salud de los bogotanos. Despus de un proceso de seleccin apoyado por las Juntas Directivas de los centros hospitalarios y ejecutado por la Pontificia Universidad Javeriana, quien fue el ente educativo que demostr mayor experiencia en la escogencia de personal; el pasado mircoles se posesionaron los gerentes que ob-tuvieron el mayor puntaje y demostraron idoneidad para desempearse en el cargo.

    El concurso de meritos, tuvo como objetivo dotar a la gerencia de los Hospitales Distritales de personal humano, con amplia experiencia y formacin para desempearse como lideres de procesos encaminados a enaltecer y garantizar la salud de los bogotanos. Para el Hospital de Fontibn asu-mi las funciones como gerente la doctora Yidney Isabel Garca Rodrguez, enfermera con especializaciones en Gerencia de Instituciones de Se-guridad Social en Salud, Auditoria en Salud y Finanzas Pblicas. Los ltimos 4 aos se desempe como Gerente del mismo Hospital. La Administracin Distrital ha definido para el actual Plan de Desarrollo, un modelo de atencin basado en la salud como derecho, con enfoque territorial y poblacional.

  • Don prspero Santos Por Enoris Restrepo de Martnez

    Para EL PREGONERO Increble pero cierto! Nunca imagin que el presi-dente Santos dijera frases como esa de que "la reforma tributaria har chillar a los ricos". Como si se congratulara con hacer llorar a la gente prspera. Va camino de clonar a Chvez, Correa o Morales, al pronunciar sentencias populacheras

    que ni siquiera los camaradas criollos como Petro o Clara Lpez dicen. Mientras JMS se muestra como el ms promesero, su reforma tributaria es criticada hasta por los jefes sindicalistas, a pesar de que l objeta el IVA a la canasta. A la par que dice no subir los impuestos, la reforma parece que s los contempla para, supuestamente, construir vivienda gra-tis. Aunque las fundaciones sin nimo de lucro cobran algo por estas construcciones. Nada gratis se aprecia. Paralelamente, nos apabullan con la publicidad oficial por radio, prensa y TV en horarios triple A. Sin que se conozcan los altsimos costos de estas campaas. Cuntas soluciones de vivienda se construiran con estos rubros?. El esplendor de este rgimen se aprecia: en Cartagena, donde el derro-che parece que fue el anfitrin. En los frecuentes periplos del Presidente (hasta para contentar a Castro) en los cuales igualmente invierten grand-simas sumas. Los invitados a China fueron 83, ms los acompaantes, a quienes supongo los llevaron con toda clase de viticos y a los hoteles ms lujosos, como existen en ese pas comunista. El costoso BMW, el de la lnea superior, recientemente adquirido por Pa-lacio, tambin entra en el modus vivendi de esta majestuosa familia. El crecimiento de la burocracia es igualmente manirroto con los dineros pblicos y no es que se pretenda que el rgimen sea tacao, sino que sea como mnimo, prctico. Repito Cuntas soluciones de vivienda se cons-truiran con estos rubros? La menuda tambin cuenta. El posible Tratado de Libre Comercio con China es un arma de doble filo. Qu dirn nuestros empresarios de confecciones, de cueros, de produc-tos fabricados en nuestro pas, frente a las posibles importaciones de ma-nufacturas de esa nacin, a costos irrisorios?. Est bien que los magnates chinos inviertan en infraestructura y en minas, pero en el comercio? Hasta la economa estadounidense se ha visto afectada por los productos "made in China". Y en cuanto a los negocios con Singapur, s que es difcil vender en ese ordenado, pequeo y alejado pas. Un show. Con tal de dominar, algunos personajes en la historia llevaron a sus pue-blos a la guerra, como hizo Mao -oligarca como nuestro Santos-, quien condujo su nacin al comunismo ms atroz. Pero el afn de poder supera cualquier premisa que los ciudadanos imaginemos.

    Tiempos de transicin Por: Francisco Galn Para EL PREGONERO Abandon la guerra llevado por la conviccin de que es necesario poner trmino a la barbarie. Fue el resultado de un ejercicio de reflexin, largo y pro-fundo, pero tambin desapasionado y analtico. Lo hice en momentos en que el Estado no tena, ante

    mi decisin, una posibilidad de oferta digna para renunciar a las armas y menos una herramienta jurdica distinta a la justicia punitiva. El direc-cionamiento del conflicto colombiano se haba volcado hacia un trata-miento fundamentalmente militar, criminalizante, que reclamaba justicia de vencedores. Algo que cal profundamente en alma colectiva y que a la postre result siendo instrumental, funcional, y generador de otras variables de violencia. Asum el compromiso pblico, como actitud de resarcimiento, de traba-jar hasta el final de mis das por la paz de Colombia. Pero soy suficien-temente sensato al reconocer que nunca fui para mis excompaeros un ejemplo motivante para aventurase a un proceso de paz. Desde mi experiencia, he credo que la institucionalidad se ha ocupado temporalmente del tema de la paz. Ha primado un enfoque dedicado a administrar el conflicto y reducirlo a niveles tolerables que garanticen su autoconservacin. Con pocas excepciones, se ha realizado una apuesta seria que permita desatar el nudo ciego que implica el anhelo de una victoria total. El conflicto armado y las expresiones de guerra que de l han derivado, han servido para la intensificacin demencial de nuestras violencias. Por ello es difcil entrever que cada una de ellas est guiada por unos mismos estatutos. De aqu que sea imprescindible crear el lenguaje y los marcos normativos para un tratamiento poltico de cada uno de estos fenmenos. No podemos permitir que la lgica de la hostilidad, cada vez ms articulada en sus distintas variables, haga distantes nuestras posibilidades de construccin de una sociedad plural e inclu-yente, democrtica y justa. Considero saludable que se abra el debate alrededor del marco institu-cional para la paz. La polmica nutre y perfecciona el terreno de aplica-cin; obliga a advertir sus riesgos. Pero es claro que el pas necesita una mejora constitucional que le abra un futuro y un horizonte a la re-conciliacin. El valor que puede mediar en el debate frente a la impunidad que se teme conceder a los perpetradores, es el valor de la verdad. La verdad es el ncleo de la justicia. No es otra cosa que el hallazgo del hilo con-ductor para la atribucin de corresponsabilidades. Sin ella, tampoco habr ponderacin en la reparacin de los daos a las vctimas. Para llegar a la paz, habr que hacer travesa por el doloroso sendero de reconocernos en la verdad del conflicto y permitirnos ser en la reconci-liacin. Dada esta apropiacin conjunta, alcanzaramos a firmar la ga-ranta de no repeticin. Quienes gestionan las reformas al tratamiento de la paz deben ser con-secuentes con la responsabilidad que en buena hora se asume. No se pueden presentar frmulas hacia el porvenir de la sociedad cuando se da la espalda a la historia que nos precede o desconociendo los proce-sos y condiciones de esa transformacin. El inventario de la paz no est agotado. El riesgo por el ingenio y la invencin nunca ser desterrado de la imaginacin de los hombres sabios. Del ser pensante que le abre pasajes fructferos a la sociedad. La sociedad por su parte, debe apropiarse de las frmulas de civilidad y tolerancia poltica que contengan la continuidad de una cultura de la intransigencia. Es necesario darle el verdadero sentido a est