mirta y el viejo señor

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  • 1. Dolores Soler-Espiauba Mirta y el viejo seor CHILE

2. Serie Amrica Latina Diseo de cubierta: Eduard Sancho Diseo interior y maquetacin: Oscar Garca Ortega Fotografa de cubierta: Rocco Lucia Ilustraciones interiores: Paloma Soler-EspiaubaGrabacin CD: CYO Studios Locutor/a: Claudia Aberzua Dolores Soler-Espiauba y DIFUSIN, Centro de Investigacin y Publicaciones de Idiomas, S. L., Barcelona, 1997 Ilustraciones: Paloma Soler-Espiauba y DIFUSIN, Centro de Investigacin y Publicaciones de Idiomas, S. L., Barcelona, 1997 Reimpresin: abril 2009ISBN: 978-84-8443-482-5 Depsito Legal: M-12.453-2009Impreso en Espaa por RARO 3. Captulo 1 Dgame? Buenas tardes, llamo por el anuncio. El anuncio...? Ah, s. Yo soy el interesado, dgame, por favor... Mi nombre es Mirta Corbaln, y llamo por el anuncio del dia- rio El Universo1; me interesa.5 4. Serie Amrica Latina Ya, pero... Tiene usted una voz muy joven... Perdone la pregunta, cuntos aos tiene? Veinte, tengo veinte aos. Hum... Un poco joven. Sabe cocinar? Claro que s cocinar, soy la mayor de cinco hermanos y mi mam es una buena educadora: s cocinar, planchar, coser, limpiar, ordenar... En una palabra, s llevar una casa. Es usted espaola? Lo dice por el acento, verdad? No, no soy espaola, soy chilena. Pero tengo los papeles en regla, no se preocupe. Hace casi un ao que vivo en Madrid y... Bueno, no es fcil encon- trar trabajo. Dnde vive? Puede darme su direccin y su telfono? Ahora estoy viviendo en casa de una amiga chilena que trabaja en una agencia de viajes: calle San Fernando, 15, 4 derecha. Y el telfono es el 348 65 04. Bien... Como sabe por el anuncio, necesito una persona para llevar la casa: limpiar, cocinar, hacer la compra, ocupar- se de mi ropa y tambin hacerme un poco de compaa, pues desde que estoy viudo, me encuentro muy solo... Esto no lo dice el anuncio, pero es as. Tengo ochenta y un aos y... bueno... Me da miedo vivir solo. Lo entiendo perfectamente. Conoce las condiciones? El sueldo est en el anuncio y el horario de trabajo, todos los das de ocho a cuatro; de cuatro a nueve estar libre para lo que quiera hacer, de nueve a diez cenamos y, despus, puede disponer de su tiempo. Regio2, tengo clase diaria de cinco a ocho, me viene muy bien ese horario. Tendr un mes de vacaciones pagadas en verano.6 5. Mirta y el viejo seor Bueno, el verano de aqu es el invierno de Chile se re Mirta, pero no importa. Puede venir a verme maana? Si llegamos a un acuer- do, puede empezar a trabajar el lunes. Con mucho gusto. Le parece maana por la tarde? Muy bien, sobre las seis, porque yo siempre duermo la siesta despus de comer. Perfecto. Me puede dar su direccin? Menorca, 224, 6 izquierda. Le dice a la portera que viene a visitarme, porque es muy desconfiada. Sin falta. Hasta maana entonces. Gracias. Hasta maana. 7 6. Captulo 2 Tres das ms tarde entra Mirta en casa del viejo seor con una gran maleta y muchas pequeas bolsas que contienen sus tesoros: una pequea radio, un casete con muchas cintas, un lbum de fotos, una caja llena de cartas y una guitarra. El viejo seor est sentado frente al televisor, su gran amigo y compaero; se levanta para abrirle la puerta y salu- darla y la mira con curiosidad. Desde la muerte de su mujer, cuatro candidatas al puesto han entrado por esa puerta y han salido por ella pocas semanas despus. Qu difcil es encon- trar a la persona ideal para este trabajo: discreta, limpia, pun- tual, trabajadora, seria, buena cocinera... Buenos das, Mirta. Qu tal est? Buenos das, seor... Bien, gracias. Te voy a ensear tu cuarto. Puedo llamarte de t? Po- dras ser mi nieta, sabes? Tengo dos nietos, uno de veintitrs aos y otro de dieciocho, tu edad. No faltaba ms, seor. Me llamo Francisco. No faltaba ms, don Francisco. Don Francisco la conduce por el largo pasillo de un piso antiguo, oscuro y bastante triste. Pasan delante de la cocina, no muy moderna, del cuarto de bao principal, del dormi- torio del seor, del despacho, del cuarto de huspedes y por fin...8 7. Mirta y el viejo seor 9 8. Serie Amrica Latina Mira, este es tu cuarto, no es muy grande pero tiene mucha luz. Es el ms alegre de la casa. Mirta piensa que su pieza es la menos triste de la casa, y efectivamente, hay un gran balcn que da a la calle y el sol entra en ese momento hasta la cama. Hay un armario empo- trado, una mesa para escribir o estudiar, una silla junto a la mesa, un pequeo silln junto al balcn, una estantera para poner libros y otros objetos y una mesilla de noche. Qu te parece? Hay un poco de ruido, porque en la calle hay mucho trfico, pero... Me gusta, me gusta. Don Francisco le ensea un pequeo cuarto de bao junto a la habitacin, es muy pequeo pero es cmodo tener una ducha para ella sola. Bueno, te dejo tranquila, arregla tus cosas y ven despus a verme para hablar de la comida de hoy, vale? Vale. Mirta piensa que los espaoles dicen constantemente vale; tendr que acostumbrarse. Hablan tambin ms de- prisa que los chilenos y parecen ms secos, ms duros. Pero despus de un ao, ya est acostumbrada y sabe que es sola- mente una impresin. Es el mismo idioma pero con una ento- nacin diferente y a veces con algunas palabras y expresiones distintas. Empieza a ordenar su ropa en el armario: los jerseys, los calcetines de lana y el abrigo necesarios para el invierno de Madrid, que empieza en noviembre... Ahora en Valparaso est empezando la primavera, todo all es tan distinto y tan lindo... Pero no quiere ponerse triste. Coloca sus libros en la estantera, no tiene muchos, son tan caros... Saca de la male-10 9. Mirta y el viejo seor ta la ropa interior y los zapatos, y hace su cama con las sba- nas y el cubrecama que estn doblados en una silla. Y ahora las fotos: una foto de su mam con ella, el da de su ltimo cumpleaos y una de Lautaro. Lautaro... Mejor no pensar ahora, no quiere ponerse triste. Don Francisco? Sintate, Mirta, vamos a charlar un poco. Yo como muy poco, sabes? No tengo mucho apetito... Los viejos comemos poco. El mdico dice que tengo que comer mucha verdura, pes- cado, fruta, caldos y zumos, cosas as, pero muy poca carne y nada de grasa, todo sin sal. Y el vino... tampoco, nada de vino. Es normal. Pero no se preocupe, yo tampoco bebo vino. Mentira piensa Mirta, el vino chileno me encanta, es buensimo y aqu casi no se conoce. Y ms todava el Pisco Sour3. Y las comidas, bueno, la comida chilena no es tan dife- rente de la comida espaola. Comemos mucho pescado tam- bin y verduras... Conoce las empanadas? Son riqusimas. Mi mam4 es la gran especialista de la familia. Mi mujer tambin haca empanadas, y muy rica. Pero hblame de tu madre, vive sola? Est viuda tambin, desde hace cinco aos. Trabaja mucho y duro, porque somos cinco hermanos y la vida no es fcil. A qu se dedica? Es modista, cose muy bien y tiene una buena clientela en Valparaso. Pero trabaja demasiado... Por la noche sobre todo, hasta muy tarde, todos los das. Por eso vine yo ac5, porque en Europa se gana ms plata6, bueno, ms dinero. Adems, quera conocer Espaa. Mis abuelitos maternos son espaoles, vascos, y siempre cuentan cosas sobre la playa de Ondarreta en San 11 10. Serie Amrica Latina Sebastin, sobre la cocina vasca y de la Semana Grande, por la Virgen de Agosto... Los chilenos tenis mucho de espaoles, no? Mucho; pero tambin somos medio mapuches7, la in- mensa mayora somos mestizos; indgenas casi no quedan, un tres por ciento nada ms. Me parece que los mataron ustedes a todos dice rindose. Nos vamos a enfadar, Mirta... dice don Francisco con el dedo ndice en alto. Nos vamos a enfadar. No, no nos vamos a enojar8, don Francisco, porque usted no tiene la culpa. En todo caso, los culpables son mis antepa- sados, los espaoles que llegaron all hace muchos siglos, mis bisabuelos, no los suyos. Ah, eso ya es ms razonable... Bueno, y t piensas que- darte aqu mucho tiempo?En Espaa? Pues no s... Depende. Te encuentras a gusto aqu, tienes amigos? Tengo algunos amigos... Sobre todo chilenos y tambin latinoamericanos: colombianos, argentinos, peruanos... Nos vemos en discotecas de msica latina y tambin en clase. En clase? S, estoy aprendiendo informtica e ingls. Hoy da el ingls es indispensable para cualquier trabajo; y tambin la computadora, digo, el ordenador. Claro, claro. Yo ya soy muy viejo para eso, pero hoy todo el mundo trabaja sentado delante de un ordenador. Es terrible, hasta los nios. No es tan difcil, es un problema mental. Si uno piensa: no puedo, soy demasiado viejo, no lo consigue nunca. Bueno, yo... Mi gran tecnologa personal es el mando a12 11. Mirta y el viejo seor distancia de la tele. Eso s, lo conozco perfectamente, sobre todo cuando hay ftbol. Le gusta mucho el ftbol? Muchsimo, sobre todo cuando juega el Real Madrid. Ah. Eso me recuerda a mis hermanos: Hernn y Lucho, locos por el ftbol esos cabros9; siempre pegados al televisor, sobre todo cuando juega el Colo-Colo10:Campen, campen, campen hay uno solo, se llama Colo-Colo, eterno campen...Tararea Mirta y se ren los dos. Bueno, pues mira, te voy a dar dinero. T miras lo que hace falta comprar para comer durante unos das y cuando se acabe el dinero y la comida, me lo dices. Hay un mercado muy cerca de aqu, dos bocacalles ms abajo. Quiere usted decir a dos cuadras11? Exacto. All hay de todo: carne, pescado, verdura, fruta... Pero ya sabes: yo, carne y embutidos, muy poco, muy poco, vale? Vale. Una vez por semana puedes ir al supermercado y com- prar las cosas bsicas: azcar, aceite, harina, arroz, lentejas, pastas... Y tambin los detergentes y los productos de limpie- za son ms baratos que en las drogueras. Lo que usted diga, don Francisco. Voy a mirar lo que hay en los armarios de la cocina y en la nevera, y lo que hace falta traer. 13 12. Captulo 3 Aquella noche, la primera que pasa en casa de don Francisco, lejos de su amiga Ana Paula, Mirta est un poco triste y lo nico que la puede consolar en este momento es su guitarra. El viejo seor est hipnotizado delante de la tele, porque juega su equipo y de vez en cuando da gritos de alegra o