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Lippard_mirando Al Rededor Correcion

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  • la reglamentacin en materia de derechos de autor (artculos: 147, 148, 150 y 151 de la Ley Federal del Derecho de Autor). No tiene costo alguno, su uso indebido es responsabilidad del alumno.

    MDULO III.Lippard, Lucy (2001).

    LECTURA OBLIGATORIA

    Mirando alrededor: dnde estamos y dnde podramos estar, en Blanco, Paloma de, et al. (eds), Modos de hacer. Arte crtico, esfera pblica y accin directa. Salamanca: Ediciones Universidad de Salamanca, pp. 51-71

  • Modos de hacer Arte crftico, esfera publica y acci6n directa

    Un proyecto editorial de Paloma Blanco, Jesus Carrillo, Jordi Claramonte, Marcelo Exposito

    A.F.R.I.K.A. GRUPPE- NICOLAS BOURRIAUD- DOUGLAS CRIMP- MICHEL DE CERTEAU - ROSALYN DEUTSCHE NINA FELSHIN - FIAMBRERA OBRERA- HAL FOSTER -ALEXANDER KLUGE Y OSKAR NEGT- LUCY R. LIPPARD NE PAS PLIER- RECLAIM THE STREETS- MARTHA ROSLER- TMARK- FLORIAN SCHNEIDER

    Ediciones Universidad de Salamanca

  • PALO M A BLANCO

    Donald Kuspit reconoce el valor y efectividad de la obra de protesta de artistas como Haacke, que con su obra nos recuerda las realidades socialmente opresivas en las que toma parte el arte, unas obras en las que la aclaracion o reve-lacion de estos procesos se convierte en "tema'', mientras que Ia efectividad de sus esdndalos documentales deriva en no poca medida del sentido de la pro-porcion, y el humor, con el que ve la ironia de su propia participacion en el sis-tema que el acusa. Si bien su trabajo representa una importante contribucion, segun Kuspit, en su dependencia de las mismas tecnicas de "distorsion" .que las empleadas por los relaciones publicas corporativos, eligiendo los mismos "hechos" y omitiendo otros, manipula al espectador al hacerle aceptar su version de la realidad. Kusplt sefiala el peligro de que este arte que se supone dirigido hacia el cambio social termine sirviendo a los propositos de los que elllamaria un gallery leftism (izquierdismo de galeria), es decir, el establecimiento de una identidad polltica en el mundo del arte que tiene una ambigua significacion en el mundo mas amplio; un arte separado de las problemas reales del mundo real, una traicion a las necesidades reales de los miembros individuales de la multi-tud solitaria que conforma la sociedad actual, y una traicion al potencial del arte para encontrarse real y directamente con esas necesidades.

    De este modo la consideracion politica de este tipo de pd.cticas necesitaria hacerse mas exigente. Si las practicas representacionales son insuficientes, ello es en parte debido a la limitacion de su propio trabajo a la hora de evidenciar el funcionamiento de las instituciones destinadas a recoger y ordenar las produc-ciones simbolicas de la alta cultura, pero en parte tambien porque a rafz de la progresiva implicacion de artistas y colectivos con las comunidades y los agen.-tes politicos reales se va hacienda evidente que es preciso llegar a otras formas de produccion y distribucion del trabajo ardstico. Freni:e a un arte publico "com-prometido" recodificado y absorbido por las instituciones culturales, surge la necesidad de una vuelta a la protesta publica y a la accion directa, no de un modo acritico que de por bueno el activismo politico mas tradicional, sino hacienda por incorporarle toda la complejidad y riqueza de matices que las prac-ticas artfsticas han asumido como propias. En la cuarta seccion de este libro se tratara precisamente de esas derivas en que las practicas ardsticas han llegado a un terreno comun con otras procedentes a su vez del activismo politico, que vie-nen tambien huyendo de una concepcion extremadamente pobre de lo politi-co, por instrumental y unidimensional. Es a traves de tales procesos de cruce y critica mutua que pueden resultar enriquecidos tanto el activismo politico que tendria que hacer su discurso mas rico como las practicas ardsticas que tendri-an que asumir un grado de articulacion y conexion politica que las llevasen mas alia del limbo de buenas intenciones en que aun quedan buena parte de los artis-tas que iremos viendo en estas paginas.

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  • Mirando alrededor: d6nde estamos y d6nde podriamos estae

    LUCY R. LIPPARD

    He pasado gran parte de mi vida mirando, pero apenas he mirado lo que ocurda ami alrededor. ~~-~i~toria y el_mundo del arte ':e_~_o.g~~s_d:~( c_cn~c.entrandose en. un __ p_@to_d_e fldg;:~,jnventa.4_o, _e_e_r~i_ef!do de ese modo las pers-pectivas cfclicas y panodmicas. Y por supuesto no es f:kil ser visionario en medio de Ia niebla. Mientras-tanto, la frase de Hazel Henderson, "piensa glo-

    -balmente} actua localmente" se ha convertido en un dogma, en una idea tan utilizada e importante como para seguir siendo cierta. No obstante, la noci6n de lo .local, del escenario, de la situaci6n y de la localidad, ellugar en una palabra2, no ha prendido en la corriente dominante del arte, ya que en el actual sistema de distribuci6n ellugar del arte debe ser relativamente gene-ralista y ajeno ala politica y al sufrimiento si quiere atraer a un numero sufi-ciente de compradores.

    La amnesia social y las actitudes antihist6ricas que caracterizan a nues-tra sociedad afectan tam bien por lo general al mundo del arte. "Cada vez mds

    1 Nora de la editora. Este ensayo fue publicado originalmente bajo el tftulo "Looking Around: Where We Are, Where We Could Be", en Suzanne Lacy (ed.), Mapping the Terrain. New Genre Public Art, Bay Press, Seattle, 1995, pp. 114-130. Como se indica mas abajo, el ~olumen citado es el resultado del simposio homonimo coordinado por Suzanne Lacy alre-dedor de Ia expresion "arte publico de nuevo g~nero" (vease infra, nota 19. Se recomienda Ia lectura del texto inrroductorio de Lacy a dicho volumen: "Cultural Pilgrimages and Metap-horic Journeys"). Es en el conrexto de tal debate que Lippard va a aludir a dicha expresion en diferentes pasajes de este escrito. Los argumentos aqui expuestos, segun nos record6 Ia misma aurora, serian la semilla de un libra que publicaria dos afios despues: The Lure of the Local. The Sense of Place in a Multicentered Society, New Press, New York, 1997. Traduccion de Paloma Blanco y Jesus Carrillo.

    2 NdE. En la version original se juega con varianres sabre la palabra "local": locale, location, locality, para finalmente llegar a Ia nocion de "Iugar", place.

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  • LUCY R. LIPPARD

    parece que el cambio es todo lo que hay. .. No existe un sentido de progreso que !ogre dotarnos de sentido o de profortdidad o de hacernos sentir herederos y here-deras del pasado"3. Pero, quizas porque estamos en un momenta retrospecti-ve de la historia aproximandonos al final de un milenio y habiendo pasado el quinto centenario del acontecimiento mas celebrado del colonialismo, muchos y muchas de nosotras estamos volviendo la mirada hacia atras bus-cando un terreno solido desde el cual dar un salta hacia un futuro en plena cambia. Parece significative que lo que el historiador Lawrence Grossberg llama "las piedras angulares de la investigacion historica" puedan ser tam bien consideradas como piedras angulares del arte al que esta dedicado este libro4: "apreciacion de la diferencia, comprension del contexto y capacidad de llevar a cabo juicios criticos comparativos apartir de la empatia y la evidencia"5

    ~s- .o.!?vio que la crisis ecol6gica es en gran medida responsabl~-~-e.Ja preocupacion. ~Ctu-il por d lugar y erco-ntexto,-pero- lo es tambienla ~?.S!algia provocada por la perdida de rakes. La rafz griega de la palabra "ecologfa'' significa hagar, un Iugar diffdf de ericontrar hoy en d!a. Precisainerite debido - ~ que mucha gente en el mundo no vive en su hogar, el pianetaseest1con-

    vir_t_i~_nQij~ra~~c_~-~ jie_rS~()I1aS_ ~!1- ~~ -~~bi_t~~-i~p~sible,: Del "mismo modo que hemos perdido nuestro lugar en el . mundo, tam bien hemos perdido el respeto por la tierra y por ello la maltratamos. A) carecer de un sentid?_~.C::. comunida.d_ miciQ.CQS.mica_, __ s.PII}QS inc.;apaces de proteger nuestro __ hog!l.r

    macr.oc6_sm.k9_glQb~L. ~I\t~g~ __ up_ a.rt~ interactive y procesual "devolver -~ !a gente al hogar" en una sociedad caracterizada por lo que Georg Lukacs llam6 "carencia trascende~tal d~ h~gar';? - --

    Nunca desde el arte regional cj.e los aiios 30 habfa habido tanta gente interesada en mirar a su alrededor yen dejar constancia de lo que ven o les gustada ver en su entorno a craves de algo que Haman arte. Algunas de estas personas han querido ir mas alla tanto de Ia funcion reflexiva de las formas convencionales de arte, como de Ia funcion de protesta de gran parte del arte activista. Artistas, escritores, escritoras y activistas observan la relaci6n entre Ia gente y su propia relaci6n con Ia gente que es diferen-te, entre Ia gente y ellugar, entre la gente, ellugar, la flora, la fauna y, ahara tambien obligadamente, Ia atmosfera; una manera de comprender la his-coria y el futuro.

    3 Laurence Groosberg, citado en George Lipsitz, Time Passages, University of Minne-sota Press, Minneapolis, 1990, p. 22.

    4 NdE. Este libro: se refiere a Mapping the Terrain, vease supra, nota 1. 5 Ibid., p. 24.

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  • MIRANDO ALREDEDO R: DONDE ESTAMOS Y DONDE PODRfAMOS ESTAR

    El auge creciente de lo "multicultural" (y de lo transcultural e intercul-tural) en la ultima decada ha abierto nuevas vias para la comprensi6n de la increiblemente compleja polltica de la naturaleza. A pesar de que la gente (y las ideologias) a menudo se olviden por completo del arte que trata sobre la tierra y el paisaje, los conceptos de cultura y lugar son de hecho insepara-bles. Como ha observado Kenneth Helphand, los paisajes (que yo definiria como un lugar visto desde la distancia) "portan un legado y una ensefianza" capaz de generar "una ciudadania que toma forma a traves del paisaje"6.

    Las narraciones nacionales, globales o colectivas, se hacen especialmen-te accesibles a trave