libro1 schopenhauer

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5/11/2018 libro1schopenhauer-slidepdf.com http://slidepdf.com/reader/full/libro1-schopenhauer 1/49 0".,,.;":": ",,;J ;, ;; ; ;;::r,'l 1",*0, n,. haya comenzado. En esta tercera edición el lector no echará en falta nada de lo que contiene Ia segunda y recibirá, en cambio, bastante más, ya que, debido a las adiciones que se le han incluido, con la misma impresión contiene 136 páginas más que la segunda. I Siete anos después de apgrecer la segunda edición, he editado los dos volúmene¡ de Parerga y Paralipomena. Lo incluido en el segundo título consiste en adiciones a la prqsentación sistemática de mi filosofía y podría haber tenido su I'rgar_en los presentes volúme- nes: pero entonces tuve que alojarlo donde pude, ya que era muy dudoso que liegara a ver esta tercera edición. Se encuentra en el segundo volumen de los mencionados Parerga y se reconoce con facilidad en los títulos de los capítulos. Francfort del Meno, septiembre de 1859. LIBRO PRIMERO I EL MTINDO COMO REPRESENTACIÓN PzuMERA CONSIDEMCIÓN: IA REPRESENTACIÓN SOMETIDAAL PRINCiPIO DE MZÓN: EL OBJETO DE LA EXPERIENCIA Y LA CIENCIA Sors de I'enfance, ami, réueille-toi! Jean Jacques Rousseau [.iSal cle la infanci;r, amigo, despiertal, La nouuelle Héloise Y, 7l 48

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El mundo como representación.

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En esta tercera edicin el lector no echar en falta nada de lo que contiene Ia segunda y s recibir, en cambio, bastante ms, ya que, debido a las adiciones que se le han incluido, con la misma impresin contiene 136 pginas ms que la segunda. I Siete anos despus de apgrecer la segunda edicin, he editado los dos volmene de Parerga y Paralipomena. Lo incluido en elsegundo ttulo consiste en adiciones a la prqsentacin sistemtica de mi filosofa y podra haber tenido su I'rgar_en los presentes volmenes: pero entonces tuve que alojarlo donde pude, ya que era muy dudoso que liegara a ver esta tercera edicin. Se encuentra en el segundo volumen de los mencionados Parerga y se reconoce con facilidad en los ttulos de los captulos. Francfort del Meno, septiembre de 1859.PzuMERA CONSIDEMCIN:

LIBRO PRIMERO

IEL MTINDO COMO REPRESENTACIN

IA

REPRESENTACIN SOMETIDAAL PRINCiPIO DE

MZN:

EL OBJETO DE LA EXPERIENCIA Y LA CIENCIA

Sors de I'enfance,

ami, rueille-toi!

Jean Jacques Rousseau

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nEl mundo es mi representacin,: esta es laverdad que vale para todo ser viviente y cognoscente, aunque solo el hombre puede llevarla a la conciencia reflexiva abstracta: y cuando lo hace realment, sur-$e en l la reflexin filos{ica. Entonces le resulta claro y cierto que no conoce ningn sol ni ninguna tierra, sino solamente un ojo qo" ve el sol, una mano que siente la tierra; que el mundo qu. ir rd." no existe ms que como representacin, es decir, solo en relacin con otro ser, el representante, que es l mismo, "- Si alguna verdad a priori puede enunciarse, es esta: 'pues qlla constituy" l" .*pt.tin de aquella forma de toda experiencia posible e imaginable, forma que es ms general que cualquier otra, ms que el tiempo, el espacio y la causalidad: porque todas estas suponen ya aquella; y si cada una dqestas formas que nosotros hemos conocido como otras tantas config\raciones especiales del principio de taz6n vale solo para una clase especial de represeitaciones, la divisin en sujeto y b"to es, por el contrario,'la forma comn de todas aquellas clases; es aquella forma solo bajo la cual es en general psible y pensable alguna representacin de cualquier clase, absir""t" o iutuitiva, pura o empqica. Ninguna verdad es, pues, ms cierta, ms independiente de tods las dems y menos necesitada de dernostracin que ett", que todo lo que existe para el conocimiento, o sea, todo este mundo, I es solamente objeto en referencia a un sujeto, intuicin de alguien que intuye; en una palabra, representacin. Naturalmente, esto vale, igual que del presente, tambin de todo pasado y futuro, de lo ms.lejano como de lo prximo: puesvale

dil tienlpo y el espacio

mismos, nicamente en los cuales todo

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aquello se distingue. Todo lo que Pertenece y puede pertenecer al mundo adoiece inevitablemente de ese estar condicionado por el sujeto y existe slo para el sujeto. El mundo es representacin' Esta verdad no es en modo alguno nueva' Se hallaba ya en las consideraciones escpticas de las que parti Descaites. Pero fue Berkeley el primero que la formul claramente : con ello ha contrado un mriio inmortal en la filosofa, si bien el resto cle sus doctrinas no se puede manfener. l'primera'falta de Kant fue el descuido de eie principio, tal y como se ha explicado en el apndi; ce; En el ltimo de sus tratadost On the philosophy af the Asiatics;' 51r

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MUNDO COHO REPRESENTACIN

SoMEfIDA At PRINcIPIo DE RAzN

Asiatic researcbes, vol. IV, p' L64, W. lones atestigua lo tempranamente que la sabidura hind conoci esa verdad fundamental, ya qu. apri.c. como el principio fundamental de la filosofa vedanta airbuida al Vyasa: the fundarnental tenet of the Vedanta school 'consisted not in denying the existence of matter, thqt is of solidity, inpenetrability, and extended figure (to deny which would be lunacy), but in correcting the popular nation of.it, and in contendng tbat it bas no essence independent'of mental perception; that existence and perceptibility'are eonuertible termsl. Estas palabras expresan suficientemnte la coexiitencia de la realidad emprica y la idealidad transcendental. As pues, eli este primer libro consideramos el mundo desde el aspecto indicado, solamente en la medida en que es representacin.

tambin, por desgracia, degener en Kant la cosa en s), es-un

"r*td:soado,

y su suposicin un fuego fatuo de la filosofa.

s2Aquello que todo lo conoce y de nada es conocido, es el sujeto. l es) por lo tanto, el soporte del mundo, la condicin general ysiempre supuesta cle todolg que se manifiesta, de todo..objeto: pues lo que existe slo existe para el sujeto. Cada unorse dscubre a s mismo como ese sujeto, pero solo en la medida en que conoce y noen cuanto es objeto cleconocimiento.Masolit-!g_lq_.r.:ft_**9y1-99 que por esg dqlgminamos*desdE-9s!-q'sujalp l-pule-d-criiltspresr?-Por_es g_qg-!.gmlna clon. l'ues el cuerDo e s,---, obleto .- *--a__-- e ci1*Fues cuerpo es un obieto enrre I obletos v se encuentra --.- entre objetos -,-.-,---, -

Que I esta consideracin, sin perjuicio de su verdad, es unilateral y est provocada por una abstraccin arbitraria, se lo anuncia ya'a cada cual la aversin interna con la que asume que el mundo es su mera representacin; si bien, por otra parte, no puede sustraerse de ese supuesto. El carcter unilateral de esa consideracin se completar en el libro siguiente con una verdad que no es tan inmediata. mende cierta como aquella de la que partimos aqu y a la que'solo puede conducir una investigac,in ms profunda, una abstraccin ms complicada, una separacin de lo diferente y'unin Ue ,lo idntico; una verdad sumamente seria y que habr de resultar para. cada uno, 5i no terrible , s gra've, a saber: qu exctamerite igtrf I

| *% so-{retioats*l-eygqd,eJo_s,@ip*ts

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,tg]. Como todos los objetos de la intuicin, est inserto en las formas de todo conocer, en eLtiempo y el espacio, mediante los cuales se da la pluralidad. Pero el sujeto, el cognocente y ngncaconocido, no se halla dentro de esas formas'sino que ms bien est ya supuesto po ellas: as que no le conviene ni la pluralidad ni su opuesto, la un.idad. No lo conocemos nunca, sino que l es prqcisamente el que conoce all donde se conoce. As pues, el mundo como representacin, en cualquier respecto en que lo c.onsideremos, posee dos mitades esenciales, necesarias e inseparables. Una es el abjeto: su forma es el espacio y el tiempo, y

pod'emos y tenemos que decir: uEl mundo es mi voluntad". Pero hasta entonces, o sea, en este Primer libro, e5 s6g5.t que nos quedemos fijos en el examen de aquel aspecto del niundo del que partimos, el de su cognoscili.ficlad, y no tener rep'aro en considerar como mera representacin y calificar de tal cualluier objeto existente, incluso el propio cuerpo (como prontn. explicaremos ms detenidamente). Aquello de lo que ie hace abstraccin aqu es, tal y como espero que despus resulte cierto a todos, nicamente laualuntad,lo nico qe constituye el otro aspecto del mundo: pues, as como por un lado este es en'tod a representacin, por el otro es de par'te a parte uoluntad. Mas una realidad que no fura ninguna de las dos cosas sino un objeto en s (1n el que.I

mediante ellos la pluraiidad. Pero la otra mitad, el sujeto, no se halla en el espacio y el tiempo, pues est entero e indiviso en cad uno de los seres representantes; de ah que uno'.solo de ellos coriplete con el objeto el mundo como representacin, tan plenamente como lodos los millones que existen: pero si aquel ser nico cle,sapareciera,,.dejaia de existir el munclo como iepresentacin. Esas mitades son, por lo tanto, inseparables incluso para el pensamiento: pues cada una de ellas tiene significado y existencia exclusivamente por y para'la otra, existe con ella y desaparece con ella. Se limitanjnmediatame_nte: donde comienza el objeto, cesa el sujeto. El carcter com"de esos lmites se muestra precisamente en que las formas esenciales y'universales de todo objeto: tiempo, Sp3.tgJg54_44t194en ser descubrertas y plenaqynte_co19cii q-19l3"e1 g.qj9]|o_j_gl qerg,_q! ApartG;dldTTu ls_ule-'to_y_sr l"!9n9!gl!19

El dogma fundamental de la escuela vedanta no consista en negar [a existencia de la materia, es decir, de la solidez, la impenetrabilidad y la extensin (ngacin que serfa una deinencia), sino en corregir la nocin usual de-la misma y afirmar que no tiene una esencia independiente de la percepcin mental; que l existencia y la percepribilidad son conceptos intercambiables.

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Sobre el principio de razn,2.o ed., $ 22.

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magnitud. Yo afirmo adems que el principia de taz6n es la expresin comln de todas aqueilas fortnas dei objeto que nos son conocidas a priori, y que todo lo que conocemos puramente a priori no es sino justanrente el contenido de aquel principio y lo que de l se sigue, asf que en l se expresa todo nuestro conocimiento apriori'. En nri tratado Sobre el principio /e razn he mostrado detenida' mente cmo cualqier lobieto posible est sometido a 1, es decir, se encuentra en una relacin. necesaria con otros objetos, por un lado como cleterminado y por otro como determinante: eso llega hasta el punto de que la completa existencia cle todos los objetos, en la medida en que son objetos, representaciones y nada ms, se recluce totalmente a aqueila relacin necesaria entre ellos, no consistc ms que en ella, o sea, es totalmente relativa: enseguida hablar ns de esto. Adems, he mostrado que, conforme a las clases en las que se dividen los objetos segn su posibilidad, aquella relacin necesaria expresada en genral por el principio de razn aparece en cliferentes formas; cn lo cual se confirma a su'vez'la correcta clasificacin de aquellas clases. Todo lo dicho all 1o doy aquf'por corocido y presente al lector: pues, si no Se hubiera dicho ya, tcndra aqu su necesario lugar.

ro que de ra pertenece por igual a todos sus fenmenos, es decir, el tiempo y el espacio, no solo pueden ser pensaclos in abstracto por s mismos y al

experie".,;::."; ;;'.J",

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margen de su contenido, sino tambin inmediatamente intuidos; que esa intuicin no es acaso I un fantasma tomado de la experiencia mediante repeticin, sino que es tan independiente de la expe. riencia que, m,s_ bien a la inversa, esta ha de pelsarse como

s3'loclns nuestras representagi-ones se diferencian principalmente por scr intrritivas o abstractas. Las ltinras estn constituidas por wna solt clase cle representacitnes, los conceptos: estos son patrimonio cxclusivc del hombre, que se distingue de todos los animales por csa capacidad para ellos que desde siempre se ha denominado razn3, Ms aclelante exarninaremos esas representaciones abstractas en sl misrnas, pero en primer lugar hablaremos exclusivamente ' t\e la. representacin inluiti-ua. Esta abarc)-todo el.qnundo visible, o cl conjunto de la experienqia,\iro con sirs condigioies dgr'osibiliclad. Como se ha dicho, constituyd triiprtante descubrimiento cle Kant la tesis cle que precisamente esas condiciones, esas formas

sentaciones..en la medida en oue son intuidas en forma pura y vai'id; .o; r u"p *, il ; dr t e t-atte r d tl a-l f o im al;. " ls-ddlTituicin descubierto por Kant, que estas son cognoscibles de rnanera intuitiva y segn su completa legalidad por s mismas y al margen de Ia experiencia, hep-h-q sste en el que se basa la rnatemtica y su infalibilida.d; pero no es una propiedad menos notable de aquellas formas el hecho de que el principio de razf, que determina la experiencia como ley de causalidad y motivacin, y el pensamiento como ley de fundamentacin de los juicios, aparezcaaqu en una forma toralmente peculiar a Ia que he dado el nonrbre de razn-' de ser y que constituye en el tiempo la sucesin de sus momilrios y en el espacio la p osici n de sus-pates qurse-deternoin an--r,ecprocamente hasta el infinito. Quien a partir de mi tratado introductorio haya llegado a tener clara la completa iclentidad del contenido del principio de razn en la diversidad de sus formas, estar tambin convencido cle lo importnte que es para la cornprensin de su esencia lntima el conocimiento de la ms simple de sus formas, que henros visto ser el tiempo. As como en l cacla instante solo existe en la medida en que ha exterminado el anterior, su padre, para ser a su vez exterminado con la misma rapidez; as como el pasado y el futuro (al margen de las consecuencias de su contenido) son tan vanos como cualquier sueo, mientras que el presente no es ms que el lmite inextenso e inestable entre ambos, de igual modo reconoceremos la misma

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3. Kant ha sido ei nico en confundi ese concepto de la razn; en elacin con ello remito al Apndice, como tambin a mls Prcblemas fundamentales de la tica, Sobre el fundanento de la moral, g 6, pp. 148 - 154 de la primera [pp. 146-151 de la segundal edicin [trad. cast., pp. 173-178).54

nihilidad en todas las dems formas del principio de razn; y veremos qe, como el tiempo, tambin el espacio y todo lo que" existe en l alavez que en el tiempo, o sea, todo lo que resulta de causas o motivos, no tiene ms que una existencia relativa, I solo existe por y para otro que es semejante a 1, es decir,,de la misma consistencia. En esencia esta visin es antigua: Herclito se lamen55

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MUNDO COMO REPRESENTACI taba en ella del eterno

soHETIDA AL PRtNctPo DE RAzN

fluir de las cosas; Platn degrad su objeto como lo que siempre deviene y nunca existe; Spinoza lo design como los meros accidentes de la nica sustancia que existe y

permanece; Kant opuso Io as conocido, en cuanto mero fenmeno, a la cosa en s; por ltimo, la antigua sabidura hind dice: nEs la Maya, elvelo del engao que envuelve los ojos de los mortales y les hace ver un mundo del que no se puede decir que sea ni que no sea: pues se asemeja al $ueo, al resplandor clel sol sobre la arena {ue el laminante toma d iejos por un mar' o tambin a la cuerda tirada que ve como una serpiente'. (Esas comparaciones se repiten en innumerables pasajes de los Vedas y Puranas')'Lo que todos ellos quieren decir y aquello de lo que hablan no es sino precisamente lo que aqu consideramos: el mundo como representacin, sometidoa1

p.iniipio de

razn.

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Quien haya conocido la forma del principio de ruzn que se manifiesta en el tiempo puro como tal y en la que se basa toda nurnera: cin y clculo, habr Cnocido coh ello toda la esencia del tiempo. Este no es ms que justamente aquella forma del principio de razn y no tiene ninluna otra propiedad; le-tqSglig-elb f9;ma-delprin: cipio de razn en el tiempo; la sucesin constituye toda la esencia *de-r az r a =Q i n d m f hyl co n o i ldetlnrclpiagotado con ti yi-rige en el espacio intuido en forina pura, ha ello toda la esencia del espacio; pues este no es en su totalidad ms que la posibilidad de las delglrninaciones-re.eprocas cle sus partes a l queie denominasltacin. Su examen en detalle y la formulacin de los consiguientes resultados en conceptos abstractos para una aplicacin ms cmoda constituyen el cgntenido de tsda la gemetra. Del mismo modo, quien haya conocido aqueila forma dei principio de razn que domina el contenido de aquellas formas (el I tiempo y el espacio); su perceptibilidad, es decir' la materia; o sea, quien haya conocido la ley de la causalidad, ese habr conocido toda la esencia de l rirateria en cuanto tal: pues esta no es en su totalidad sino causalidad, como cualquiera comprende inmediatamente en cuanto reflexiona. En efcto, su ser es su obrar: ningn otro sr de la misma se puede ni si{uiera pensar. Soiamente en cuanto acta llena el espacio y'llena el tierrtpo: su accin sobre el objeto inmediato (que es l mismo materia) condiciona la intuicin, en la que solo ella existe: la consecuencia de la accin de uir objeto material sobre

otro no se conoce ms que en la medida en que ei ltimo acta ahora de manera distinta que antes sobre ei objeto inmediato, y consiste nicamente en eso. Causa y efecto son, pues, la esencia de la materia: su ser es su obrar. (Los detalles al respecto se encuentran en el tratado Sobre el principio de razn, $ 2L, p. 77.) De ah que en alemn se designe con smo acierto con la palabr a'\Xlirklichkeita ei contenido conceptual de todo lo materialr, siendo esa paiabra mucho ms significativa que Realitrit. Aquell,o sobre lo que acta es a su vez materia: toda su existencia y esencia consiste, pues, en ia alteracin regular qlJeuna de sus partes produce en otra, as que es totalmgnte reiativa y conforme a una relacin vlida solo dentro de sus lmites, o sea, exactamente igual que el tiempo y el espacio. Tiempo y espacio, cada uno por si son representables intuitivamente incluso sin la materia, per! la materia no lo es sin ellos. Ya la forma, que es inseparable de ella, presupo ne el espacio, y su actuar, en el que consiste toda su existencia, se refiere siempre a un cambio, o sea, a uta-determillacin del tiempo. Pero el tiempo y el espacio no estn supuestos por la materia cada uno por s solo, sino que la unin de ambos forma la esencia de esta, precisanlente porque, como se mostr, consiste en actuar, en la causalidad, En efecto, todos los innumerables fenmenos y estados pensables podran coexistir en el espacio infinito sin oprimirse o sucederse en el tiempo infinito sin molestarse; entonces no sera en absoiuto precisa, ni siquiera aplicable, una relacin necesaria entre ellos ni una regla I que los determinara conforme a ella; por consiguiente, en toda coexistencia en el espacio y cambio en el tiempo, en la medida en que cada una de ambas formas tuviera su existencia y curso por s misma y sin conexin con la otra, no habra causalidacl alguna; y, puesto que esta instituye la verdadera esencia de la materia, y tampoco existira l materia. - Mas el significado necesidad de la ley de la causalidad se deben exclusivamente a que la esetrcia del cambio no consiste en la alteracin de los estados en s misma, sino ms bien en que en el rnismo lugar del espacio se da a.hor a u estado

4. Aunque se traduce habitualmente como .realidad,,, la palabra Wirklichkeit tiene su raz n comn co wirken (,,actuar"), Wirkung (.efe*o'), y Wirksamket (.,eficacia"), entre otras. Su sentido literal sera, pues, el de uefecdvidad' o nactualidad". C{. tambin el volumen de lcis Complementcs, p. 52 [trad. cast., Trona, Madrid, 2003, p. 751. [N. de laT.l 5, Mira in quibusdatn rebus uerborum proprietas est, et consuetudo sermonis entiqui quaedam efficacissmis notis signat [nEs"admi.rable la propiedad de las palabras en algunas cosas, y el uso lln-gstico de los antiguos designa algunas cosas de forma sumamente eficazn], Sneca, Epist. 81. \\57

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MUNDO COMO REPRESENTACIN

y luego otro, y que en un mismo tiempo determinado se produce Lqi"un.rt"" y all otrot solo esa limitacin recproca del tiempo y'.i .tpu.io da significado, y almismotiempo necesidad, a una regla segn'la cual ha?e producirse el cambio' L-o que se delermina con i;i;tJ. la causalidld "o tt, putt, la sutisin de los estadosen el mer tiempo, sino esa sucesin en referencia a un determinado es;;;;; ;i t"*poco l" "*iri.n.i" de los. estados en un determinado iugrr, ,ino en ese lrg"t dentroide un determinado tiempo' As qu.e

iu .u.n.iu en la unin-del tiempo y el espacio, la materia lleva el ,.tto . ambos. Su origen ttpn.i"l se documenta en parte por la io.*r, de la que "s irriep"r"tle' pero en especial (y dado- que la altera.in sol pertenece al tiempry que en este por s solo nada

permanencia

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.i?*bio, es decir, iI alteracin producida conforme ala.ley causal' se refiere siempre a una determinada parte del espacio y a u1fa cleterminada parte del tiempo a la vez y cn-uni6*-En-consecuencia' la car,rsalidadune el espacio conel tiempo' Pero hemos descubierto qut todn la esencia de la mat.tia consiste en actuar' o sea, en lacausalidad: por consiguiente, tambin en ella el espacio y el tiempo han de estar unidos, es decir, que ha de soportar en sf misma al

mismo tiempo las piopiedades^del tiempo y las del espacio, for muy antagnicos que sean ambos; y ha de unificar en s misma 'lo qu. ,n .id" uno de ellos por separado es imposible, o sea, el inestable flujo del tiempo con la rigida e invariable.persistencia del espacio, .r.ibi.ndo de ambos la divisibilidad infinita. Corforme a

hay permanent) Por su perinanencia (sustancia), cuya certeza a. oriori sederiva en su totaliiad de la del espacios: su origen temporal o ,.u.1" en la cualidad (accidente), sin la cual nunca se manifiesta' y que en sentido estricto es siempre causalidad, accin .el gtl" hi.tii" sea, cambio (n concept temporal), Mas la legalidad de y se refiere ,i.*pt. ai espacio y el tiempo a la v.ez' rri ".ei" as tiene significado' La nica determinacin que abarca solamente la ley de causalidad es la de qu estado ha de. producirs-e en esfe iornto y en este lugar. En eia deduccin de las determinaciones fundamenialede la iateri a partir de nuestras formas cognosciti' iii o pt;or; se basa el hecho d que le atribuyamos a priori ciertas propi.dad"r, a saber: el ocupar utt espacio, es decir, la impenetrabi-

it;;'Jl ;

el moviy f"r*"nr.t.io, ,i d.rr, ia indest*ctibilidacl, de finalmente hay q.ue ;;', ;; cambio, .ip.ro, p,ese a carecer excepcin'

la actiyidad, luego^la exren;iri,.la.divi.sibilidac{ infinita, la

13

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esto vemos que graclas a ella surge la simultaneidad, que no p.odra ei rnJro tiemPo, que rro .onott la yuxtaposicin; ni-en'el darse ni "r', mero espacio, qur rro,ronoc ningn antes, despus o ahora' Mas es \a simuitaneii "muchos estados lo que propiamente constituye la esencia de la realidad: pues con ella se'hace posible en primer lugar la duracin, que sol se puede conocer en- la alteracin de. I aq"uello que exist en simultanidad con lo que dura; pero adems, ,io tr*, de lo que dura en la alteracin recibe esta el carcter de " carubio, es decir, de modificacin de la cualidad y la forma.bajo la

ronturlo clentro d. cotto.i-iosenkranz,

l"".ii*n"tos

Kant, enlos ndtural, p' 71 (ecl' de Rornetafsicos de la cienciaa pa1leriod,.si bien establece como cognosctble a

permanencia de la sustancra, es decir, de.la.rnaterial, En el,mgro espacio el munclo sera fijo e inmvil: no habra ninga scsin; ningn caglbio, ni-nguna accin:-ris junto con la accin se suprime l" ,ipr.r..,i"cin l materii En el mero tiempon a su vez, todo sera pasajero: no habra ninguna permanelcia, ninguna yuxtaposicin" y por lo tanto ninguna simultaneidad ni duracin:.as que ,"-po. habra ninguna Lateria' Solo mediante la unin del tiem- po y espacio ,ur!e la maleria, es decir, la posibilidad de la si-' "l muatr.lclad y .on 11" de la duracin, y con esta a su vez la de la

de sujeto como ,representacin suya' tampoco cada clase especial cieterminacin ..pr"nr".iones existe ms que para una especial ali ,u",o denominada facultd dL conocer. El correlato subjetivo lo "1 tirnpo y'el espacio por s mismos, cgmo formas puras' pura, expresin esta que podemos ."orninO Iiant sensibiliad .onotu"., dado que Kant abri en estoel camino; si bien no es del materia' toclo adecuad", pu.rto que la sensibilidad presuponeyala

Pero'as como el objeto en general no existe ms que par-a 9l

p.372),lo

priori'

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n .ot..f"to'1..

uoi.tiuo de la rnateria o la causalidad, puesambas sonque

lo rnismo, lo constituye f{ntend.imte9--Qve h-ops-nadams

..1

fuerza; y eso. Concer la causalidad-es su nic.a-funcin, su. nica que abar-a una multtpltcldad y tlene una fuerza de gran magniTud, todas sus numerosas apli-cacionei p.ro ur,^ inequvoca identidad en, tt'

T.Estomuestratambin|arazndelaexplicacinkantianadelamateiia nicamente en la unin como (lo mvil en .rpu.io," i*' tt oui-itntoionsiste"t del espaco y el tiemPo.en el Apndice.

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ri. v o del conocimiento del tiempo,

como pretende Kant' segrn se explica

6,

En el Apndice se explica que maleria y sustancia son una misma cosa'

58

59

HUNDO COHO REPRESENTACIN

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exteriorizaciones. A la inv,ersa, toda causalidad, o sea, toda mafeqia

mente

su,"r*,

y por tanto toda realidad, existe nicamente

para, por

y'en

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casi tanta aversin a plagiarme a m mismo como a los derns, y no

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entendigiegqo. La primera, ms simple y siempre presente manifestacin del entendimiento es la inruiciri del mundo real: esta co{sisfe en el conocimienfo de Ia causa a parlir del efecto, y por eso toda intuicin es intelectual. Pero nadie podra llegar a ella si no conbtiera inmediatamente algn efecto del que servirse como punto de partida. Tal punto, de partida lo constituye la accin sobre los cuerpos animales. En esa medida, estos son los obietos inmediatos del sujeto: la intuicin de todos los dems objetos est mediada por ellos. L,p.*s cambios que experimenta cadacuerpo animal son conocidos inmediatamente, esto es, sentidos; y al referirse inmediatamente ese efecto a su causa, nace Ia intuicin de esta como objeto. Esa referencia no es un razonamiento realizado con conceptos,abstractos, no se realiza mediante la reflexin ni voiuntariamente sino de forma. inmediata, necesaria y segura. Es la forma cognoscitiva del entendimiento puro, sin la cual nunCa tendra lugar la intuicin, sino qne quedara simplemente una conciencia vag, semejante a'la d.e 74 las plantas, de los cambios del I objeto inmediato, que se seguiran unos a otros sin significado ninguiro, siempre y cuando no tuvieran significado para la voluntad por no ser dolorosos o placenteros. .. Pero, as como con la irrupcin del sol se preseta el mundo visible, igualment-e el entendimiento, .on su simple y nica funcin, transforma de un golpe la oscura e insignificante sensacin en intuicin. ^- Lo que el ojo, el odo, Ia mano sienten no es intuicin, son meros datos. Solo cuando el entendirnenro pasa del efecto a la causa aparece el mundo como inruicin extendida en el espacio, cambiante en Ia forma y.permanente en la materia a lo largo del tiempo,, Pues l une espacio y tiempo en la representacnmateria, es deiir, actividad. Este mundo como representacin existe s,:lamente por y para el entendimiento. En el primer caprulo de mi tratado Sobre la uisin y los colores he explicado I3 que el entendimiento crea Ia intuicin a partk de los datos que ofrecen los sentidos, que el nio aprende a intuir comparando las irnpresiones qur: los distintos sentidos reciben de un gismo objeto, y que solo esto proporciona la clave acerca de tantos fenmenos sensoriales: ia visniimple con dos ojos, la risin doble en el estrabismo, o la diferente distancia de dos objetos que estn uno tras otro y se ven a Ia vez, cemo tambin la ilusin que se produce por un repentino cambio en los rganos sensoriales.lPero este importante tima lo he trarado muchJ ms detallada y fundadar4enre en la segunda edicin del tratado Sobre el principo de razn, $'21. Todo lo dicho all tenclra aqu necesaria-

estoy en disposicin de exponerlo aqu mejor que all, remito a ahen lugr de repetirlo, si bien lo doy por sabido. El aprendizaje de la visin en los nios y los ciegos de nacimiento operados, la visin simple de lo que se percibe doble, con los dos

ojos, la visin y el tacto dobles cuando los rganos sensoriales se desplazan de su posicin habitual, la apariencia derecha de los objetos mientras su imagen est invertida en el ojo, I la transposicin a los objetos externos del color, que es una simple funcin interna, una'divisin polarizada de la actividad del ojo, y, finalmente el estereogeopio: todo eso son pruebas siidas e irrefutables de que la intwicin. no es meramenfe sensual sino intelectual, es decir, conocimiento puro de la causa a partir del efecto por parte del entendimiento; por consiguiente, supone la ley cle la causalidad, de cuyo conocimiento depende toda intuicin, y con ella toda experincia, en su primera y completa posibilidii{; y no es, a la iriversa, el conocimiento de la ley de la causalidacl el que depende de la experiencia, tal y como sostena el escepticisrno humeano, que queda as refutado por primera vez. Pues la independencia del conocimiento de la causalidacl respecto de toda experidncia, es decir, su aprioridad, solo puede demostrarse a partir dd-1a dependencia de toda experiencia respecto de l: y esto a su vez solo puede lograrse demostrando de la forma expuesta aqu y explicada en los pasajes citados, que el conocimiento de la causalidad est ya conte-

15

nido en la intuicin en geneial, 'en cuyo mbito se halla toda experiencia; o sea, que es totalmente a.priori en relacin con Ia experiencia y est supuesto por ella como condicin sin suponerla por su parte: pero eso no se puede demostrar de la forma en que Kant lo intent y que yo he criticado en el tratado Sobre el principio de razn, $ 23. s5Hemos de guardarnos del gran equvoco de pensar que, puesto que la intuicin est mediada por el conocimiento cle la causalidad, entre objeto y sujeto existe una relacin de causa y efecto; porque esta solo se da entre el objeto inmediato y el mediato, o sea, nicarnente entre objetos. Precisamente en aquel falso supuesto se basa la necia polmica sobre la realidad del mundo externo.en la que se enfrentan dogmatismo y escepticismo, apareciendo a{uel unas veces como61

60

'

MUNDO COMO REPRESENTACIN

. SOMETIDA AL PRINCIPIO DE RAZN i raz6n, elconocimiento del modo de accin de un objeto intuido lo agota en la rnedida en que es obieto, o sea, representacin, ya que fuera de eso no queda en l'ada para el conocimiento' En esa medida, el mundo intuido en el espacio y el tiempo, que se manifiesta como pura causalidad, es totalmente real y es aquello para lo que se da; y ie da plenamente y sin reservas como representacin que se la ley de la causalidad. Esta es su realidad emprica' "nir^segn parte, toda causalidad existe solo en y para el entenMas, por otra dimiento, as que todo aquel mundo real, es decir, activo, en cuanto tal est siempri condicionado por el entendimiento y no es nada sin 1. Pero no tolo por eso, sino ya porque engeneral no se puede pensar sin contradiicin un objeto sin sujeto,'hemos de negar la realidad del mundo externo en el sentido en que la interpreta el dogmtico: como su independencia respecto del sujeto' Todo el mundo de los objetos es y sigue siendo representacin, y justamente por eso -est cndicion"dJpo,,.1 sujeto absolut" y .*it'"'nente: ei decir, I noporello es engao ni ilusin: I ti.r. [email protected] se da como lo que es, como representacin y, por ciirto, to*o un" Iserie de representaciones cuyo nexo comn es el principio de-raz.6n. Ese mund es en cuanro tal comprensible para el sano entendimien.o incluso en su ms ntima significacin y habla un lenguaje total-

16

realismo y otras como idealismo' El realisnio pon-e 9l objeto como conviercausa y.olo.u ro efecto en el sujeto. El idealismo de Fichte i" .f oUtto en efecto del sujeto' Pero dado que *cosa en la que insistir bastante- entre sujeto y objeto no puede haber "wtt i* ningorr" relacin segn e I principio de taz6n, tampoco p-oda nunca deortr"rse ni unaii la otra de las dos afirmaciones, y el escepticisque la mo lanzsobre ambas ataques victoriosos'---: En efecto, igual p'cede a la intuicin y la experiencia en cuando i.y d. c,rt"tida fu eme h men)' que -(P tinni.o de or sino que significa percatarse de los pensano ", rr"rrumitidos eon las palabras' Solo conla ayuda del lengua*irnror la actuacin ie produce la raZn-sus ms importantes'resultados: planificada de muchos il;il;;;;ios individuos, la claboracin .i"if izaci6n, el Estado; adems,- la ciencia'' 1a conservacin "til.il" comn en un concepto'' de la experiencia anterior, el,le-s.uPe.1 de.lo de la verdad, la difusin del error, el pensamiento_y l" tonririrlon El animal no conoc la J^ po.ri^, los dogmas y las supersticiones' consciente de que a cada muerte hasta que muere: el hombre es grave ttott ta aceca a la muerte, y eso en ocasiones hace la vida ya en la vida misma ese catcter i;;l; a aquel que no ha conocido por eso por lo que.el de clestruccin perpetua. Es principalm.entb filosofia y la religin: si bien es incierto que aquello rir.. la alemnl oRazn u IY ern unft) viene det rrUi"

manifesta' de unidad y descentradas, destacan bien esta o aquella *enudo unas de otras' A esto se aade .i; t t eso discrepan revelacin' que es ou. u.tot parten de la oposicin entre nz6ny t t" filosofa y solo sirve para incrementar la

;;;t"#

confusin. Es sumamente llamativo que hasta ahora ningn{ilsofo \a ruzn tr"y" t.t.io todas aquellas mltiples-manifestaciones de en todas ellas' desde torr.iOtt simple que se pudier" "tonottt "n" ,oa"t t, puii..*n ,*p1i."t y-qye, pol consiguiente' constil]' i" [u. y.t" u.ta"dera esencia interna de-la razn' Cierto que el eximio 11' $$ en el Essay on human understanding, libro 2, capltulo

;.n"

i";.k;; 1O y lt,seala n

;i;h";iy";l ;;;; ;t

,ri, to t"pi,.

la ;;;;;" razn apreci"os tobt" todo en su obrar'frutorectitud de una i"f nt*i- y l" r,o1.r" del nimo, haya sido alguna vez a. i", "r.'como productos seguros pertenecientes en exclusiva esa va se encuentran' anrbas y .orno p.oio.ciones de la ruzn Por

llrntrrdi*rnt humain,libro 2, captulo 11, SS L0 y 11' Pero .;;";; Lorkr, en el ibro 4, iapiulo 17, SS 2 v 3, pasa a la.tpicacin delarazn,pierde totalmente

toda correccin como carctet distintivo entre hombre los conceptos universales abstractos' y Leiben total acuerdo Jon 1, e los Nozeaux essais sur

de vista aquel de la misma, cayendo en una oscilante' carcterbsimente simple ln.iinl"e incompleta numeracin de manifestaciones desmemde dicha facultad: tambin I Leibniz' en el

.n.o*bio,lasmsasombrosasyaventuradasopinionesdelos y a veces filsofos de difererrtes escuelas, as como los extraos

.iu.l.t --

alcnrri. I na,cen cle un principio qomn,

usos de los sacerdotes de distintas religiones' diferentes y de tan-largo Qu. todas esas manifestaciones tan

;ili;l;;i;;i*.l,oti""o

"pi"iO" "ta"imerecono.ut *ny bien las manifestaciones de esa htmbres saben f".ultud y decir qu es racionl y qu inracional, cundo entra-la del razr, en contraiccin con otras capacidades y cualidades -h;;bt.

de. aquella particular fuerza aventaja al animal v a la que'se ha qu".f ho*re razZn, 6 i,yoq, tb i'oyrotLru' -rb lyrpoul7 ' ratio'.es de todas las po-cas y pueblos' Adems' todos los

exacta: par"je de su obra torrespondiente a aqvel' hace en coniunto En el Apndiirr".rt, igual, solo qu".on ms confusi-n y oscuridad' y . ft" fr?tf^o deienidamente acerca de cdmo Kant confundi Mas quien se tom la r; ;iconcepto de la esencia delatazn' filosficos molestia de recorrer en este sentido la masa de escritos reconocer que, as como las faltas ;;;;;";"tecido desde Kant, pueblos enteros, los errores de los ie los prncipes son expiadas por gr*t .rpiritu. extienden su influjo pernicioso a generaciones

,..un".i",

46

y, por ltimo, qu es lo qoe nitnca se puede esperar ni.de ms listos po' t^tittt de la misma' Tambin los los "ni,oles iilorofot de todos los tiempos se expresan en conjunto de acuerds

lornpt.r", e incluro a siglos, creciendo y prop.agndose hasta de.gen*r"r.r, monstruosid*dt' . io que hay que inferir que' como clice Berkeley, Few men think; yet att will haue opinionsls '

.onuqu.lconocimientogeneraldella'raz6n,ademsderesaltar

;;;^1- . sus manifestaciones cl. especial relevancia, tales como el ,.orio sobre los afectos y las pasic'nes, la capacidad de .realizar

ini.irn.i*

y establecer principios universales, incluso aquellos que ,un .irrto, antes d" toa expiriencia, etc' Sin embargo, todas sus explicaciones en torno a l verdadera esencia de la razn son *stn nitida-ente definidas, son dispersas' carentes ;;;;;;;

El ente ndimiento no tiene ms qve un funcin: el conocimiendel munto inmediato de la relacin de causa y efecto; y la intuicin sagacidad y dote inventiva' por o r."l, alavezque toda prudencia, no sol claramente ms que ma-rry uii^d" qoe t." su aplicacin, aquella simple funcin; del mis-mo modo' la razn .,if*".iontt e ella ,oio ti.n. una unci1nt la frmacin del- eorrcelto i a patti.t de todos los fensola se explican con gran facilidad y pol s1 mismos la animal' y a menos anies citados que distinguen la vida humana de

18.17.Ms correcto' i'oyrru' lN' de

todos quieren tener opiniones]' [Pocos hombres piensan, pero

taT'l87

86

COMO REPRESENTACIN,

la aplicacin o no de aquella funcin seala propiamente todo lo que siempre y en todas partes se ha llamado iacibnal o irracional.

I i .1 t1

aque'a,".,,.

seLos conceptos forman una clase peculiar, diferente toto genere de las representaciones intuitivas hasta ahora consid.r"d*, y"e"irt.ni.

solo en el espritu humano. De ah que nunca podamo, togo, on conocimiento intuitivo y verdaderamente evidnte de su encia. 47 sino uno simplemente I abstracto y discursivo. por eso ,*1" irp": r1ad9 exigir quese demostrasen en la experiencia, enrendiendo jo, . ella el mundo externo real que es justaraente representacin iniuitiva, o que se presentaran ante la vista o la fantsacomo los obje_ tos intuitiyos. Los conceptos solo se pueden pensar, no intuir, y i_ camente los efectos que a travs de ellos produce hombr. so' "l objetos de verdadera experiencia. Tales son el lenguaje, .l obraire_ fl.exivo y planificado, y la ciencia; y despus, to qu ,ott" d. io* ellos. Est claro que el habla, .r,.u"nio ob.t a, t"."p"rl"r,.ii externa, no es ms que un.telgrafo sumamente peffecto que trans_ mite signos arbitrarios con la mxim a npidezy ia ms fina matizacin. iMas qu significan todos esos signos? bmo ,. produ.. ,o interpretacin? iAcaso mientras otro habla traducimos.rrreguid" su discurso en imgenes de la fantasa que pasan ante nosotros como un rayo y se rr,lueven, se encadenan, se transforman y se pintan con. forme a la afluencia de las palabras y sus flexiones t.l"rl;"iri i.Qu tum'lto se producira entoncei en nuestra ."bir al or un discurso o leer un iibro! pero eso no ocurre de ningn modo. El sen_ tido clel discurso se percibe inmecliatamente, se cJpta.o" o".ri*i y precisin sin que por lo.regular se entremezclen fantasmas, Es la taznla que habla alarazn,se mantiene dentro d. ,u tr..rrro u lo intuitivas que forma de una vez por todas y, ,.l"tiuu-.ni. "unqu. poco.numerosas, abarcan, contienen y,.pr.rentan todos los innu_que transmite y recibe son conceptos abstractos, representaciones no

un animal nunca pueda hablar ni entenier, pese a tener en comrn con nosotros los instrumenros del lenguaje y las representaciones intuitivas:,pero precisamenre porque lr:, j"lbrm a*ig"-; crase peculrar.de representaciones cuyo correlato "q".ii, subjeiivo ., j" ,"_ zn, carecen de sentido y significacin para el animal. As el lengua_ je, como cualquier otro fenmeno que atribuimos a la razn tc5; todo lo que disringue al hombre dil animal, ,. h" d. e*pli";'O*8B

merables objetos del mundoreal..solo a prtir de esro

se."plic"

q*

repeticin del mundo intuitivo original, aunque una:eprodu..n de tipo totalmenre peculiar y un i,"t.rial .mpl"tJnt t.i.r* gneo. Por lo tanto, se puede"., denominar con toia propi.d^d los concepfos representaciones de iepresentaciones. El principio ^ de ra_ zq tiene aqu tambin u.na form propia; y as com for*" bajo la que rige en una ciase_de,.p..r.nt"lones constiiuy "gu.ll" agata ey la esencia de dicha clase, en la meiida en que son representaciones modo que, como -de el espacio posicinhemos visto, el tie'mpo es sucesin y nada ms, y nada ms, la materia causalidad ;^d^ ms-, tambin Ia esencia total de los conceptos o cle la ,t"rj; , U, representaciones abstractas consiste-nicaminte en la relacin que expresa en ellas el principio de nzn: y, dado que esa relacin es la referencia ala razn de ionocimierrto, iod" la esencia de la repre_ sentacin abstracta est nica y excrusivamente en su refe."na a otra representacin que es su razn de conocimiento. Esta puede ser a. su vez un concepto o representacin abstracta, e incluso esta puede tener a su vez uni_ ,az6n cle conocimiento mer4mente abs_ tracta; pero no hasta el infinito, sino que ar final ra serie de ras razones cognoscitivas ha de concluir en un concepto que tenga su razn en el conocimienro intuitivo. pues todo el d. h;flex; ,; -ondo basa en el I intuitivo como su rczn d,econocer. De ah que la clase de las representaciones abst{a*as se distinga de las denis p;;q"; en estas el principio de razn nunca exige Ls que una relacin a otra representacin de lamisma clase, pero en las representaciones abstractas requiere en ltimo trmino una relacin tacin de otra clase. "'u*r;;;;r;;:

esencia y existencia. La reflexines necesariamente reprtduccin,

constituye el objeto principal del tercer libro del prer.nt.'.rrrito. Si bien los conceptos son radicalmento distintos d. lu, ,"pr.r.n_ . taciones intuitivas, se hallan en una necesaria relacin .", ril"r, ,i" las cuales no seran nada, p_or lo que esa relacin constituye tod" ro

fes intuitivos de los conceplos, a los que, no obstante, ,ru.r.a se ad._ cuan, Estos han sido explicados de manera especiai en el trat"do Sobre el principio de razn, $ 2g, por lo que no quiero repetir aqu lo mismo: con lo all dicho se por, .o*i"rar lo que en el duodcimo de susphilosphical essys, p. Z44,y "fi;;;; Herder en la Metacrtica (un libro malo por lo dems), prte i, pi ZZ+. f" lJro platnica, que se hace posibie meclianre la unin ai f"r^ri^ y l^)Zl,

abstractas, no intuitivas, generales, no individualir"d;r r; y el espacio. I Solamente en algunos casos particul"r", p"rr*o, los conceptos a la intuicin, formamos fant"s.nas como representan-

o;; ; ;-r.

;",:ffi,

;:,;,.,",raciones ;i;i;;;; i.

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49

SOMETIDA

AL PRINCIPIO DE

RAZN

}4UNDO COHO REPRESENTACIN

Aquellos conceptos quer como se ha sealado' no se refieren al conocimiento intuiiivo inmediatamente sino por mediacin de unoo varios conceptos, han sido denominados preferenteme nte abstrac-

fd, mientras que los que tienen su razn inmediatamente en el mundo intuitivo se han llamado concreta, Pero esta ltima denominacin no concuerda ms que de manera impropia con los conceptos designados por ella, ya que tambin estos siguen siendo abstracta-y de ningn modo representaciones intuitivas' Tales denominaciones han naiido de un vaga conciencia de la diferencia que con ellas se significa, aunque se pueden mantener con la interpretacin aqu ofrecida, Ejemplos de la primera clase, o sea, abstracta,en el sentido estricto, ion conceptos tales como i,relacinn, ovirtudo, oinvestigacino, oprincipio,, etc. Ejemplos de la segunda clase o de los denominados impropiamente concretl, son los oncePtos "hombre", upiedrar, ucaballoo, etc. Si no fuera un ejemplo demasiado plstico y asl rayano en la broma, podramos decir que los lfimos son la planta baja y los piimeros la planta superior del edificio de la reflexinle. El hech de que un concepto comprenda una multiplicidad en s, es decir, que muchas representaciones intuilivas o abstractas se hallen con [en la rlacin de la razn cognoscitiva, es decir, sean pensadas mediante 1, no constitliye, como se ha sealado la mayorfa de las veces, una caracterstica esencial del mismo sino un propieclad meramente secundaria y derivada que ni siquiera tiene qoJ d"tr" de hecho sino solo en su posibilidad. Esa propiedad eriva de que el concepto es representacin de una represntacin, es decir, que toda su esencia reside exclusivamente en su referencia a otra representacin; y puesro que esa representacin no es el concepto mismo sino que incluso pertenece la mayora de las veces a otra clase de representaciones, I pues es intuitiva, puede poseer determinaciones temporales, espaciales y de otro tipo, as como en general muchas relaciones que no se piensan en el concepto, y de ah que varias representaciones diferentes en lo accesorio puedan ser pinsadas con el mismo concepto' es decir, subsumidas bajo 1. Mai ese valer de una pluralidad de cosas no es una propiedad esencial sino meramente accidental del concepto. Por eso puede haber conceptos con los que no se piensa ms que rn nico objetoreal y que no obstante $on representaciones abstractas y generales, y en modo alguno in'dividuales e intuitivas: tal es,,pr:r ejemplo, el concepto que alguien tiene de una detenninada ciudad que solo

conoce por la geografa: aunque con l no se piensa ms que una ciudad, iera posible que con l concordasen varias ciudades en parte diferentes. As pues, no porque un concepto est abstrado de varios objetos posee universalidad; sino, a la inversa, porque la universalidad, es decir, la indeterminacin individual, le es esencial en cuanto representacin abstracta delaraz6n, es por lo que con el mismo concepto pueden pensarse diversas cosas.

De lo dicho resulta que todo concepto, justamente porque

es

una representacin abstracta y no intuitiva, y por ello no completamente determinada, tiene lo que se denomina una extensin o esfera incluso en el caso de que solo exista un objeto real que corresponda a 1. Mas siempre encontramos que Ia esfera de cada concepto tiene algo en comtn con las de otros, es decir, que en l se piensa en parte lo mismo que en aquellos otros y en estos a su vez se piensa en parte lo mismo que en el primero; si bien cuando se trata de concepios realmente dLrintos, iada uno de ellos, o al menos uno de los dos, contiene algo que no tiene el otro: en esa relacin se halla todo sujeto con su predicado. Conocer esa relacin se llama iurgar. La representacin de aquellas esferas rnediante figuras espaciales es una feiiz idea. El primero en tenerla fue Gonfried Ploufiuet, que em-

ple cuadrados; Lambert, aunque con posterioridad a 1, se sirvi de simples lneas que colocaba unas debajo de otras. Euler fue el primero en per{eccionarla con crculos' No s indicar en qu se basa sa analoga tan exacta entre las relaciones de los conceptos y las de las I figuras espaciales. Pero es una circunstancia favorable para la lgica que todas las relaciones de los conceptos puedan exponerse intuitivamente incluso segn su posibilidad, es decir, a priori, pot medio de tales figuras del siguiente modo: 1) Las esferas de dos conceptos son exactamente iguales: por ejemplo, el concepto de necesidad y el de consecuencia de una razn dada; igualmente, el de Rumiantia y Bisulca (rumiantes y animales de pezuas particlas); tambin el de vertebrado y de sangre roja (contra el cual habra, no obstante, algo que objetar debido a los anlidos): son conceptos intercambiables. Los representa un solo crculo que significa tanto el uno como el otro. 2) La esfera de un concepto incluye totalmente la clel otro:

51

19.

Vanse en relacin con esto los captulos 5 y

6

delsegundo volumen.

90

91

MUNDO COHO REPRESENTACIN

soMETIDA AL PRlNctPto DE RAzN

3) Una esfera incluye dos o varias que se incluyen y al mismo tiempo llenan la esfera:

4) Dos esferas incluyen cada una de ellas una parte de la otra:

52

| 5) Dos esferas se encuentran en una tercera que, sin embargo,

no llenan:

i:

Este ltimo caso vale de todos los conceptos cuyas esferas no

tienen inmediatamente nada en comn, ya que siempre hay uhtercero, aunque a menudo muy amplio, que incluye ambos. A estos casos pueden reducirse todas las combinaciones de conceptos, y de ahle puede deducir toda la doctrina de los juicios, su conversin, contraposicin, reciprocidad y disyuncin (esta segn la tercera figura): y tambin las propiedades de los juicios, en las que Kant fundament las presuntas categoras del entendimiento, con excepcin de la fonna hipottica, que no es ya una combinacin de meros conceptos sino de juicios; y luego con la excepcin de la modalidad, de la que el apndice da detallada cuenta, como de^

ningn artista ha llegado a serlo.estudiando esttica y ningn carcter noble estudiando tica; que mucho antes de Rameu se compona con correccin y belleza y que, igual que no hace falta tener en mente el bajo general para notar las embaucar con razonamientos engaosos. No obstante, hay que admitir que el bajo general es de gran utilidad, si no para el enjuiciamiento, s para el ejercicio de la composicin musical: e incluso, en grado mucho menor, la esttica y la tica pueden tener alguna utilidad prctica, si bien principalmente negativa, as que no se les puede negar todo valor prctico: pero de la lgica no se puede hacer tanto elogio. Ella es, en efecto, un mero saber in abstracta de aquello que cada cual sabe ya in concreto. Por eso no se la necesita ms para no asentir a un razonamiento falso de lo que se recurre a sus regias parahacer uno correcto, e incluso el lgico ms instruido la deja totalmente al margen en su pnsamiento real. Eso se explica por lo siguiente: toda ciencia consiste en un sistema de verdades, leyes y reglas generales, y por lo tanto abstractas, en relacir!con cualquier clase de objetos. El caso individual comprendido en ellas que se presenta

todas las propiedades de los juicios que se ponen como fundamento de las categoras. En reiacin con las posibles combinaciones conceptuales sealadas hay que observar adems que pueden tambin combinarse entre s de nuy diversas maneras, por ejemplo, la cuarta figura con la segunda. Solamente cuande una esfera que contiene otra total o parcialmente esr a su vz incluida total o parcialmente en una tercera, representan todas juntas el silogismo en la primera figura, es decir, aquella combinacin de juicios por la que se conoce que un concepto total o parcialmente contenido en otro lo est tambin en un tercero que contiene a su vez a este: o tambin, a la inversa, la negacin, cuya representacin sensible solo puede consistir en que dos esferas relacionadas no se hallan en una tercera. Si muchas esferas se abarcan de ese modo, surgen largas de los conceptos, cadenas de silogismos. | - En este esquematismo que se explica ya bastante bien en muchos manuaies, se puede fundamentar la doctrina de los juicios como tambin toda la silogstica, con Io que la exposicin de arnbas se hace muy fcil y sencilla. Pues todas sus reglas se pueden comprender, deducir y explicar en su origen a partir de ah. Mas no es necesario cargarlas en la rnemoria, ya que la lgica nunca puede ser de utilidad prctica sino solo de inters terico paralafilosofa. Pues aunque se puede decir que la lgica es al pensamiento racional lo que el bajo general a la msica y tarnbin, si lo tomamos con menos exactitud, lo que la ticaa la virtud o la esttica al arte, hay que tener en cuenta que

s3

92

soMETIDA At PRlNclPlo DE RAzN

abstracto conseguido de una vez nos resulta siempre ms accesible que la investigacin emprica de lo individual. Pero con la lgica ocurte exactamente lo contrario. Eila es el saber general acerca del modo de operar dela razn, conocido a travs de la auto-observacin de la mis*" y la'abstraccin de todo contenido, y expresado en forma de reglas. Pero ese modo de operar es necesario y esencial a l mientras est entregada ella, as que en ningn caso se ^part^rde a s misma. As que es ms fcil y seguro dejarle actuar conforme a su esencia en cada caso particular, que ponerle por delante u saber abstrado de ese proceder en la forma de una ley ajena dada desde fuera. Es ms fcil: porque, aun cuando en todas las dems ciencias la regla general noi resulta ms prxima que la investigacin del casopatii.ular solo y por s mismo, en el uso de la razn, poi el coii?rario, su necesario proceder en el caso dado nos es ms cercano que la regla general abstrada de 1, pues lo Que piensa en nosotros es ya aquella ra2n mism.a. Es ms se&uro: pues con mucha mayor facilidad puede acaecer un error en dse saber.abstracto'o en su aplicacin, que producirse una actuacin de la raz6n que contravugo r,r esencia, su naturaleza. De ah procede la particularidad de que, si en otras cicncias la verdad del caso particular se comprueba en la regla, en la lgica, a la invgrsa, la.regla se ha de comprobar sicmpre en el caso individual: y hasta el lgico ms experto, cuando observe que en un caso particular concluye algo distinto de lo que enuucia la regla, antes buscar un fallo en la regla que en el razonamiento efectuado realmente por 1. As pues, pretender hacer un uso prctico de la lgica significara querer deducir de reglas generales con un indecible esfuerzo lo que conocemos inmediatamente y con la mxima seguridad en el caso individual: sera exactamente igual que si uno eq su,p movimientos pretendiera primero consultar lJmecnica y en la digestin la fisiologa: y el que aprende lgica para fines prcticos se asemeja al que qui-re instruir a un castor en ia construccin de su vivienda. - Aunque carente de utilidad prctica, la lgica tiene, pues, que conservarse porque tiene inters filosfico como conocimiento especial I de la organizacin y accin de la razn. En cuanto disciplina cerrada, autnoma, completa en s misma, circular y totalmente segura, est facultada para ser tratada por s misma e independientemente cle todas las dems ciencias y ser as enseada en las universiclades:l

"ruel que vale de una vez por todas; porque es infinitamente ms fcil aplicar lo general que investigar desde el principio por s mismo el caso individual qui se presenta' I ya que el conocimiento general

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saber general

pero su verdadero valor lo obtiene nicamente en conexin con el conjunto de la filosofa dentro de la consideracin del conocimiento y, por cierto, del conocimiento racional o abstracto. Por consiguiente, su exposicin no debera tener la forma de una ciencia dirigida a lo prctico ni contener simples reglas para la correcta conversin de los juicios, el razonamiento, etc., sino que debera ms bien estar orientada a que se conozca la esencia de la raz6n y del concepto, y a que se examine detenidamente el principio de razn del conocer: pues la lgica es una mera parfrasis de este, pero solo para el caso en que la razn que da la verdad a los juicios no es emprica o metafsica sino lgica o metalgica. Por eso junto al principio de razn del conocer se pueden citar las otras tres leyes fundamentales del pensamiento tan afines a 1, los juicios de verdad metalgica; y dq ah resulta poco a poco toda la tcnica de la razn' La esencia del verdadero pensar, es decir, del juicio y el razonamiento, se puede representar de la forma antes indicada a partir de la combinacin de esferas conceptuales conforme al esquema espacial, y de l se pueden deducir mediante construccin todas las reglas del juicio y el razonamiento. El nico uso prctico que se puede hacer de la lgica consiste en que al disputar se muestran al oponente no tanto sus razonamientos defectuosos reales como sus inferencias engaosas intencionadas, designndolas con su nombre tcnico. Pero el hecho de contener la orientacin prctica de la lgica y subrayar su conexin con el conjunto de la filosofa como un captulo de la misma no debera hacer su conocimiento ms infrecuente de lo que ahora es: pues hoy en da todo el que no quiera permanecer rudo en lo principal y contarse entre la ignorante masa sumida en el embotamiento, tiene que estudiar filosofa especulativa: y ello porque este siglo xlx es un siglo filosfico; lo cual no quiere decir tanto que I posea una filosofa o que la filosofa sea dominante en 1, como que est maduro pata la filosofa y, precisamente por eso, necesitado de ella: ese es un signo de una elevada instruccin e incluso un puntE"firme en la escala de'la cultura de los tiempos2o. Por poca utilidad pctica que pueda tener la lgica, no se puede negar que se invent a efectos prcticos. Su naciniento me lo xplico del siguiente modo: cuando entre ios eleatas, los megricos y los sofistas se haba desarrollado cada vez rns el gusto por la disputa hasta convertirse poco poco casi en una adiccin, la

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20.

Vanse al respecto los captulos 9 y 10 del segundo volumen.

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SoMETtDA AL pRtNctpto DE RAzN

confusin

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hacerles sentir la necesidad de un proceder metdico para cuya instruccin hubo que buscar una dialctica cientfica. Lo primero -.que se hubo de observar era que las dos partes disputantes siempre i-tenan que estar de acuerdo respecto de alguna proposicin a Ia que se pudieran remitir los puntos conflictivos en la disputa. El comienzo del proceclimiento metdico consistfa en expresar formalmente como tal esa verdad comnmente admitida y ponerla al frente de la investigacin. Ma's al comienzo .t"r propoii.iones no afectaban ms que al material de Ia investigacin. Pronto se cay en la cuenta

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hubo de

de que tambin en el modo en que se retroceda a la verdad comnmente admitida y se prefendan derivar de ella las propias afirmaciones, se seguan ciertas formas y leyes acerca de las cuales, sin haber acuerdo previo, nunca se disc'iepaba; por lo que se vio que tenan que constituir el curso peculiar y esencial de la razn rnisma, el elemento formal de Ia investigacin. Y aunque el tema no era susceptible de duda ni discrepancia, alguna mente sistem ticahasta la pedantera tuvo la idea de que quedara muy bonito y completara la dialctica metdica si esa parte formal de toda disputa, ese proceder regular d 1a razn misma, se expresara tambin en principios abstractos que, al igual que aquellos principios comnmente admitidos en relacin con la materia de investigacin,'se pusiera al frente de la investigacin como I el 'canon fijo del disputar al que siempre haba que volver la mirada y apeiar. Al pretender de este modo que en adelante se ieconociera conscieniemente como ley y se expresarq :formalmente lo que hasta entonces se haba seguido como por acuerdo tcito o ejercitado como por instinto, poco a poco se fueron encontrando expresiones ms o lnenos p.if..t", para los principios.lgicos, rales ctr.,o el principio de contradiccin, en de nzn suficiente, el de tercio excluso, el d.ictunt, de omni et nullozt, y luego las reglas especiales de Ia silo.gstica como, por ejemplo, ex meris partiiutaribis aut negatiuis nihil seqtitur, a rationato ad rationem non ualet consequentiin, etc. Que eso se llev adelante con gran lentitud y atiga, y que hasta Aristteles qued muy incomplero, lo apreciamos en paire en la torpeza y prolijidad con que se sacan ala\tzlas verdades lgicas en.21,. lLoque vale de todo vale rambin dc cada individuo y )o que no vale de/La

nada no vale tampoco de ningn individuo.] ,22. [De premisas meramente particulares o negativas no se sigue nada, inferencia de la consecuencia ala, razn no es vlida.] I

algunos dilogos platnicos, pero todava ms en el informe de Emprico sobre las disputas de los megricbs acerca de las leyes lgicas ms sencillas y simples, y el esGrzo que les costaba esclarecerlas.(Sexto Emprico, Adu. Math.,libro g, pp. 112 ss.). Pero Aristteles reuni, orden y corrigi todo lo que se habia descubierto previamenre, llevndolo a una perfeccin incomparablemente superior. si se observa de este moo cmo el curso de la cultura griega haba preparado y dado lugar al trabajo de Aristte_ les, menos inclinado se estar a creer las declarciones de los autores persas que/onel, my favorable a ellas, nos ha transmitido, a saber: que, entre los hindes, Caistenes haba inventado y" un lgica complera y se la haba remitido a su fo fuistteles (As;atic research.es, vo!. 4, p. 163). - Puede comprenderse fcilmente que en la triste Edad Media-al espritu escolitico, vido de disputas y alimentndose solo de frmulas y palabras a falta de todo .onocmiento real, la lgica aristorlica le hubiera de ser sumamente bienvenida, que se aferrara ansiosamente a ella incluso en su mutilacin rabe y pronto la erigiera en el centro de rodo saber. pese a haber decado desde entonces su prestigio, ha conservado hasta nuestra poca la fama de una ciencia autnoma, prctica y suma_ mente necesaria: incluso en nuestros das la filosofa kantiana, que I tom_de la lgica su piedra angular, ha despertado un nuevo int.i. por_ella que, desde luego, merece a ese respecto, es decir, como medio para el conocimiento de la esencia dela razn. Los silogismos correctos en sentido estricto se realizan cuando se examina con exactirud la relacin de las esferas corceptuales y, solo en el caso de que una esfera est contenida en su toli" ," otra y esta a su vez en una tercera, se reconoce que tambin la primera est contenida por completo en la tercera; en cambio, elirte de la persuasin se basa en somete las re lacionei de las esfeialronceptuales a una consideracin meramente superficial y Iuego defi_ nirlas unilateralmente conforme a las propias intenciones, prlcipal-halla mente de_moc{o que, cuando la esfera de un concepto se solo en parte dentro de otra y en parte dentro de una totalmente distinta, se la seala como incluida completamente en la primera o en la segunda,.segn el propsito del hablante. por ejemplo, cuando se habla de la pasin se la puede subsumir a voluntacr uo et coneepro de la mxima uerza, del ms poderoso agente del mundo, o baj el concepto de la irracionalidad y este a su vez bajo el de la impotencia y la debilidad. Ei misrno mrodo se puede proieguir y volver a apli_ car en cada concepto al que conduzca el discurso. Caii si.*pre en la esfera de un concepto se dividen otras varias, cada una de las cualesSexto_.

58

96

MUNDO COMO REPRESENTACINen el suyo pero abarca contien una parte del mbito de la primera permite

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.ro,'d,

examinar ms que "qo,ilu fuera de consideracin o concepto, mientras que las dms se dejan g" tttt truco se basan en realidad todas las se mantienen ocultas' l-

no se estas ltimas esferas conceptuales bajo la cual se quiere subsumir el primer

pues los sofisnas ilt d.;;"ri", toi ros sofismas sutiles:et'c'' est claro que son ;;;t;;"';;"i *rni,,', uelatus, .com.1'ttt'ts ' Puesto que no tengo para un aplicacin real'

"*i"do

;;;;;#; ;;i;;y."i.t.

peculiar ndole de los conhava demostrado que se encuenffan en la

J. que'h*""ttotn tt hava reducido la esencia ni que se pr.ru^.i,. a esta ltima tazn de su.posibilidad

groserps

de

todo

59

y ya que ml m "cir. e., la forma de conocer de la razn' aqu, q,:siera explicar el rema, I""o.io hasta ;il;;r;-ir" la tabla adjunta; I en J; ;;t"nd"',

#;,;#ii;;;; cmo las esferaslconceptuales ^p"'iiia' de mortrnr!f f"

margen Para pasar ardiversas maneras y de ese modo dan que il.',,. descle cada concepto a este o aquel otro' Lo nico

tt

"

se

tocan entre

J. nluy

se d a estapequea explino deseo es inclucir.o" ttt t^bl^^que de la que pueda tener por su .*io" ,".i.ntal ms importancia tlegido el concepto de naturaleza. Como eiemfll explicativo.he a s. xtinde dentro del mbito de otras cuatro'

;l;i;;,

persuasor a voluntad: :i;'# il'ff ;'"1* ;;;;;l;darse yelalgunas de ellas a dos o esferasestas a su vez se

su esfera

volunil;; l" u.r, po, u, ?o"ltt-*l persuaso-r'toma su camino a su proal final'.segn cul.sea il;.;;t;.Lo ti fuera ellnico, v las esferas nicamente,r,.iro. llesa a lo bueno o lo malo' Al seguir

prop^g"" "^t^

;;;;;iln.r

urincinal) hacia la

;fi.t";;;; i ,,r"" tif"gfttica, i;;;,,1" i;l;;"ri

Tal sofisma Pero nunca volver atrs' o de una estricta J; un ir.urro continuado el segn lo uto"s"t el lado dbil del oyente' -En

ri.-ptt

la direccin desde,en centro (elconcepto

p.rift'l*,

sera si no lii,itori.tt, no ,. h".rn cle forma muy distinta: tCmo no solo sido diversas potut hubieran rosiblc que tantas .o*u-'n ,op,r"rr^, (pues el erroi mismo tiene otro origen)' crrtclanrente despus se hubiea sittt tlettostraclas y poo"d", y sin e{argo fllt:{ Pr ejemplo' t" {U?::," rlcscubierto que eran tui.*.n'" la qumtca de stanl' do l,cibniz-Volff, la astronoma de Ptolorne-o' de Newton, etc', etc'24' ia t.urfu de los colores(nombres de los razonamientos caplnMentiroson, uvelado', ucornudoo Eubulides).] r'ioros rlcl tncg;irico 24. Vase sobre esto el captulo 11 del segundo volumen'

."r", J"*orr,"riones cieficas, en especial

las

23,

9B

:NDO COHOREPRESENTACINi:

l' i "i i

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li:.,1

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td"tt'oo'Leste se

nlNcrlo

DE RAzN

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s10Contodoestosenosplanteacadavezmsdecefcalacuestinde .O*o conseguir l^ rrrt,za,cmo se han de fundamenta-r los iuicios'

:9.r.:

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halle condicionado por la rcz\ny que, hablando con exacti"

Sl:.i-Yr

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"t-qta ;;;;;.flbxivo, ensalza*o, toto

tonslste el saber y

la cienla.que, junto con el lenguaje y elel tercer gran

Privilegio que ofre-

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$lt$i

rud, no podamos decir de los animales que saben algo, si bien po= seen el cnocimiento intuitivo, tambin el recuerdo para uso de este y, justamente por eso, la fantasa que demuestra adems la existen.i" d. ru.Ror en ellos. Les atribuimos conciencia BewulStseihl, asque el concepto de la misma, aun cuando la palabra esi tomada de (saber> fWissen), coincide con el de la representacin en general, del tipo que sea. Por eso tambin atribuimos vida a las plantas' pro pues, la conciencia abstracta, el fijar no cncincia. - El sa.ber es' de la razn lo conocido de otro modo' en conceptos

60 op.r"r. I Ni siquiera existe n conocimiento

Yacas de su haber recibido. Por s sola no Posee ms que las formas

cela raz6n, r La razies de,narural eza emenina: solo puede dar despus de'-

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iI I I

racional totalmente principios a los.que he atribuido verdad puro fu"r" de los cuatro lt.ofOgi.", o sea, los principios de identidad, contradiccin' tercio la lgica no excluso"y razn suficiente dil conocer' Pues el resto de puro, dado que suPone es ya un conocimiento racional totalmente pero en gerelaciones y combinaciones de las esfefas conceptuales: ms que despus de las representaneral los.n..pto, no existen .ion.t inruidv"s y tod" su esencia est constituida por su relacin supuesto no con ellas, por lo que ya las suponen. yT, dado que ese sino solo a se exde;d; d .ont.rrido determinado de los conceptos considerada como una ;;;;;;;;;.n e."."t, la lgica puede ser

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I $ tlEn este sentido, el verdadero opuesto del saber es el sentimientot cuya dilucidacin hemos, pues, de acometer aqu. El concepto designado por la palabr a sentimiento riene un contenido merarnente negatiuo, en concreto, este: qu algo presente a la concienciano es un coflcepto, un conocimiento abstracto de la razn: sea lo que sea aparte d eso, cae bajo el concepto de sentimienlro,"cuya esferadesmesuradamente amplia abarca as las cosas ms heterogneas, sin que comprendamos nunca cmo coinciden hasta que no ngs damos cuenta de que solo concuerdan en ese rspecto negativo de no ser conceptos abstlhctas.Pues en aquel concepto se encuentran tranquilamente unidos los elementos ms diversos y hasta dispares, por ejemplo, el sentimiento religioso, el sentimiento del placer, el senti-

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ras dems ciencias ra raz6n ha represenraciones intuitivs'; en la niated.-i"sdees

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toda experiencia; en la ciencia natural pura,

rir , de las relaciones del espacio y el tiempq intuidas antes

decir' enaquello que puro' es de-

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conocemosantesdetodaexperienciaacercadelcursodelanatura-

[t", .i ."tt"nido de la cienia nace del entendimientocir, iel conocimienro a priori

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de la ley de la causalidad y su relacin puras del espacio y el tiempo.' En todas las con aquellas intuiciones pertenece dems ciencias, lo que no r. to*. de lo que acabo de citar

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miento moral, el sentimiento corporal como tacto' como dolor,como sentido de los colores, de los tonos y sus armonas y desarmonas, el sentimiento de odio, de repugnancia, de autocomplacencia, del honor, de la deshonra, de la justicia, delainjusticia, el sentimiento de la verdad, el sentimiento esttico, el sentimiento de fuerza, de flaqueza, de salud, amistad, amor, etc. Entre ellos no hay ningn elemento comn ms que e I negativo de no ser ningn conocimiento abstracto dela raz6n; pero eso resulta ser lo ms llamativo, cuando en aquel concepto se incluye incluso el conocimiento intuitivo priori de las relaciones espaciales y el del entendimient puro en su iotalictad; y, en general, de toclo conocimiento, de toda verdad de la que se es consciente solo de forma intuitiva pero que todava no se ha depositado en conceptos abstractos) se dice que se siente- A modorazn la constiruyen las condiciones formales del pensar)' Cf. (trad. cast. cit., pp. 159 ss,) [N. d /a T.] 105ss.

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a la experien ca. sib en general significa que el espritu tiene ,el que tienen ;";. reproucir a voluitad los juicioses decir, quesu razn sufison.uerdade: ciente del conocer en algo fuera de ellos,

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ross. As que solo el con-ocimiento abstracto es un saber; de ah que

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25,. *[El principio de razn suficiente del conocet] dice que' si ur juicio debe de esa propieexpresar un conoclmlento' ha de tener una razn suficiente: en virtud entonces el pridicado uetdadero' La uerdad .es, pues' la relaci-n de .un