erase una vez una hipotesis

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ERASE UNA VEZ UNA HIPOTESIS

ERASE UNA VEZ UNA HIPOTESIS...

Una revisin del concepto para su aplicacin en la investigacin clnica y psicosocialDr. Javier Vicencio Guzmn, M.R.C.Psych.(U.K.), M.D.(Chile)

Resumen

La terapia familiar es un campo de aplicacin en el que el enfoque sistmico ha tenido una rpida y amplia difusin. Lo que proponemos aqu es una discusin terica y metodolgica de las condiciones de esta relacin para precisar algunas ideas que nos parecen centrales en este campo de problemas.

El concepto de hiptesis sistmica ha sido continuamente discutido por diferentes autores, y ha sido criticado ltimamente por quienes se alinean estrictamente con el postmodernismo. Esta revisin, que plantea las bases para la construccin de un modelo integrador de tipo eco sistmico, puede resultar polmica e innecesaria, por lo tanto, para algunos, pero confiamos que no suceda lo mismo con la mayora de quienes, como nosotros, no transitan tan fcilmente a una posicin de no saber, sin antes recorrer un largo camino para adquirir los conocimientos y las disciplinas que aproximan a esa posicin, que los chinos, en su filosofa, denominan de sabidura.

Introduccin.

Las estructuraciones hipotticas en la terapia.La familia se presenta en la terapia con un problema como motivo de consulta. A pesar de que regularmente el portador del problema o sntoma es uno de los miembros de la familia, un individuo, la concurrencia del grupo supone una primera definicin del problema como psicosocial. Esta definicin constituye el primer nivel hipottico, el fenomenolgico (Caille), en que se trata de identificar la coherencia (Dell, 1982) entre el sntoma y el sistema familiar para que, a partir de ese diagnstico, se realicen intervenciones que modifiquen la configuracin de la familia y, por ende, el sntoma.

Sin embargo, la intervencin del terapeuta plantea la necesidad de estructurar un segundo campo hipottico que lo incluya, debido a que la familia, en tanto sistema, posee un equilibrio que define su identidad y produce una inercia que atrae al sistema teraputico hacia una repeticin de las pautas que le dan estabilidad. La inclusin del terapeuta hace corresponder a este nivel de hiptesis con la llamada ciberntica de segundo orden (Andolfi, 1990).

Cuando, en conjunto, la familia y el terapeuta exploran las premisas que comparten en la bsqueda de aquellos significados propios sobre los que se propone incidir para cambiarlos, se constituye un tercer campo de hiptesis, en el que se co-construyen los significados ms generales que estructuran la visin o mapa del mundo y que proporcionan los elementos que generan las propiedades auto reflexivas del sistema teraputico, porque generan un conjunto de explicaciones sobre el funcionamiento del sistema familiar y teraputico.

Un cuarto nivel hipottico incorpora el contexto cultural ms amplio, que estructura las creencias que definen los papeles como el gnero, la pertenencia a la comunidad, los discursos y textos no escritos que quedan inscritos en las narrativas dominantes que configuran a cada sujeto como miembro de la familia en tanto clula social.

Cuadro 1: resumen de niveles de estructuraciones hipotticas

Estos cuatro niveles contienen y producen definiciones operativas que conectan la construccin de datos con las teoras que los sustentan. Este es el campo en que buscamos discutir la metodologa de investigacin clnica que adoptamos en CRISOL y los instrumentos de medicin que, en consecuencia, se han ido generando para evaluar la prctica clnica y su efectividad.

Erase una vez una hiptesis....La discusin que la terapia sistmica ha venido realizando en los ltimos tiempos cuestiona la vigencia de algunas hiptesis, de uso tanto descriptivo como explicativo en la prctica clnica. Las reflexiones que esto suscita no se dirigen a su validez como una construccin terica sino que al uso que se hace de ellas, buscando la base de certidumbres que alteran su propio carcter hipottico.

En efecto, la epistemologa que orienta las teoras sistmicas, tanto de primer como de segundo orden, consideran al proceso de continua formulacin y reformulacin de hiptesis como el instrumento caracterstico de la terapia sistmica, advirtiendo sin embargo, la dificultad que implica la relativa a la circularidad del procedimiento, que conduce a la produccin de alteraciones en la estructura del discurso, buscando por esa va, cambios en la estructura de pensamiento.

Cabe hacer notar que las hiptesis, a veces pierden sus atributos de provisoriedad como un efecto de la ideologizacin del mtodo cientfico. Originalmente, la palabra hiptesis tiene la acepcin de conjetura, presuncin, suposicin admitida provisionalmente como punto de partida de un proceso de investigacin. La separacin de teora y mtodo, que hace del mtodo un campo de procedimientos, al mismo tiempo, independiza a la hiptesis como producto terico. Esto hace que lo que es relativo y provisorio en la ciencia se presente como absoluto en el sentido comn, constituyendo la base de una nocin equivocada de objetividad de la ciencia, en la que las hiptesis de trabajo de sta se transforman en verdades absolutas.

Bateson2, (1972,1982) en su crtica a las consecuencias de este reduccionismo derivado de una nocin muy estricta de la objetividad en la ciencia, sealaba que la diseccin en partes de la ecologa que se opera a partir del mismo, constituye un peligro para la supervivencia de la especie, por lo que hay que recuperar su idea de que la ciencia, como la vida, fluye y se transforma y no slo construye templos para que se habiten de conocimientos. .

La terapia sistmica, desde su nacimiento, adopta las nociones de totalidad, interaccin, recursividad mltiple, complejidad, informacin y fluctuaciones, como trminos descriptivos del proceso de aprendizaje del cambio, las cuales dieron un sello distintivo de modernidad a sus practicantes, casi sin que los mismos cayeran en cuenta. La circularidad apareci de repente para instalarse en la evolucin de las disciplinas que orientan la prctica teraputica sistmica, con la naturalidad del movimiento de las olas en su incesante repetir de su declaracin a la arena.

Al incluirse la terapia familiar entre las mltiples manifestaciones que constituyen un cambio paradigmtico en la ciencia contempornea, se revela una coincidencia que favorece su difusin, pero que obliga a preguntarse por ella, como a la esfinge: desde los griegos se ha sealado que la respuesta ms sabia nace de la pregunta que asombra.

Las hiptesis que planteamos, por lo tanto, se aproximan ms a las preguntas que a las respuestas y abarcan diferentes dominios, de menor a mayor complejidad.

La primera mirada se dirige a la configuracin de un sistema.El punto de partida en la ruta de la formacin en terapia familiar se representa, para quienes lo intentan como especialistas en Salud Mental, como si fuera parte de un descubrimiento: la consideracin de la familia como un sistema en el que la estructura est determinada por las interacciones entre sus miembros y con el medio, desplaza a la patologa del contexto individual al relacional. A partir de aqu comienzan a desarrollarse las habilidades necesarias para una lectura fenomenolgica de primer orden. En el espacio teraputico se despliegan una serie de movimientos, de significados analgicos mltiples, que van constituyendo un campo ms amplio de observacin en el que se va articulando la configuracin estructural de la familia, la pareja e incluso el individuo considerado como un sistema.

La descripcin del funcionamiento de la familia como un sistema observado se corresponde con la ciberntica de primer orden, por lo cual las preguntas que el terapeuta se formula se restringen al dominio organizado por los niveles interaccional (Waszlawick, ), estructural (Minuchin), estratgico (Haley) y clnico general (Cancrini):

1) Nivel interaccional

Qu hace quin a quin, cuando, cmo y dnde?

Cules son los efectos del sntoma sobre el funcionamiento del sistema?

Cul es la funcin del sntoma para el cambio o para el no cambio?

Qu soluciones han sido intentadas previamente?

2) Nivel estructural.

Cmo est quin con quin?-

Cual es la etapa del ciclo vital, individual y familiar, y cuales son sus repercusiones?

Cual es el "fit" o "ensamble entre el paciente identificado, el sntoma y la estructura de la familia?.

3) Nivel estratgicoCual es el grado de rigidez y/o patologa que presenta la familia?

Cuales son las reglas de jerarqua y de lmites de la familia?

Quien o quienes son los encargados de traer a la familia a la consulta?

Cual es el poder del paciente sintomtico para la mantencin del equilibrio del sistema familiar?

4)Nivel clnico general.

Cual es el conocimiento disponible acerca del motivo de consulta desde las distintas perspectivas de la sicopatologa?

Cuales son las caractersticas socioeconmicas y las conexiones de parentesco que se presentan en esa familia en particular?

La denominacin de funcionamiento del sistema se separa aqu de la normatividad implcita en un enfoque funcionalista. Por razones prcticas nos referiremos a l como "dominio de la hiptesis 1" y busca describir al sistema que consulta en su misma configuracin. Esta descripcin se hace con criterios que se asemejan a los planteados por Paul Dell(1982) cuando define la "coherencia" en reemplazo de la homeostasis y a los de Maturana( ), cuando se refiere a la organizacin de un sistema "autopoytico3 .La utilizacin de un modelo estructural-estratgico e interaccional en la terapia familiar conlleva el peligro de una aplicacin mecnica, unvoca y rgida que introduzca un lenguaje que defina el funcionamiento de la familia desde una supuesta normalidad, construida por la ideologa del terapeuta. Sin embargo, representa una primera organizacin de los datos que debe ser tomada cautelosamente como provisoria, entendiendo que este primer paso abre un doble camino simultneo, de investigacin y tratamiento.

Una respuesta favorable producida por la utilizacin de estos modelos es atribuida tanto a las habilidades clnicas del terapeuta (consideradas como dotes artsticas) como a la flexibilidad de las familias que consultan. Una alternativa menos mecnica se abre a partir del pasaje de las nociones de equilibrio y homeostasis de la primera ciberntica, a la dialctica cambio-no cambio de la segunda ciberntica, que permite establecer un paralelismo con las concepciones que incorporan el desequilibrio como parte de los mecanismos "normales" de evolucin de los sistemas vivos. Esto permite ver las "averas" desde una perspectiva menos mecnica. En la terapia, el autoritarismo disfrazado de supuesta sabidura, basado en el prejuicio de la existencia de una normalidad, independiente de su contexto cultural y que define arbitrariamente lo que entiende por disfuncionalidad es una fuente de errores frecuentes que pueden ser importantes y perjudiciales para quienes nos consultan como pacientes o como futuros terapeutas.

El sistema que consulta muestra otros rasgos.

La consideracin de la terapia como consulta es el resultado de una serie de factores, entre los cuales se incluye el intervalo ms largo entre sesin y sesin, la historia que la consulta ha generado, las caractersticas de la derivacin, los integrantes de la familia que acuden a la cita, las consultas realizadas previamente y sus resultados, las motivaciones para el cambio y las expectativas de no cambio, el carcter voluntario o forzado de la asistencia, etc.

La informacin que se produce acerca del contexto teraputico la hemos incluido en lo que denominamos "dominio de la hiptesis 2". En primera instancia, sta representa al programa oficial del sistema que consulta, el cual se presenta, como advierte correctamente Andolfi4(1989), con una demanda paradjica, es decir, con la intencin de que sea el paciente (el individuo portador del sntoma) quien cambie su conducta supuestamente patolgica, sin que la terapia implique cambios ms profundos de la familia o del sistema que consulta. Se perfila as una estrategia no intencional para que sea el terapeuta quien confirme y legitime el programa oficial de la familia y las soluciones intentadas previamente desde una posicin de gua con conocimiento de causa. La representacin un tanto ingenua de este papel por el terapeuta conduce a la perpetuacin del juego familiar y, por lo tanto, al mantenimiento del problema o al fracaso teraputico.

Las preguntas que orientan sobre este nivel se relacionan con la posicin estratgica que necesita la inclusin del observador (terapeuta) para facilitar la creacin de un sistema teraputico, a partir de la construccin de un problema que permita un abordaje clnico con posibilidades de soluciones , siguiendo las recomendaciones de K. Tomm5 (1987,1988) que la fundamenta en la ciberntica de segundo orden y, por ende, en el acoplamiento estructural.

Ejemplos de este nivel de preguntas son los siguientes:

I.Cuales son los integrantes del sistema que se comprometen con la bsqueda de nuevas alternativas?

II.Cual es el programa oficial con respecto al problema por el que consultan que quisieran instrumentar por medio del terapeuta?

III.A quienes es necesario incluir en la terapia para prevenir un fracaso?

IV.Si la interaccin o el juego del sistema se identifica correctamente - con quien ser ms fcil cooperar para cambiarlo?

V.Cual es la posicin en la cual ha sido situado el terapeuta en el sistema que se ha creado a partir del problema?

VI.Cual es la participacin de los integrantes del sistema que ha sido creado a partir de tal problema?

VII. Como definir la terapia y el contexto teraputico para no perpetuar el programa oficial del sistema que consulta?

Estas preguntas ilustran la posicin reflexiva en su versin estratgica. En esto consiste el distanciamiento epistemolgico y prctico que separa a los niveles 1 y 2 en la construccin de hiptesis: la familia o el sistema que consulta como lo observable versus el sistema teraputico que se auto observa a si mismo . Estas preguntas se utilizan para la segunda y la tercera consulta y en la supervisin, cuando se intenta comprender, desde una perspectiva diferente y ms amplia, la ausencia a la terapia de alguno de los integrantes o la desercin temprana, con el objeto de disear un procedimiento de rescate o de alta que evite las recadas, o que facilite la construccin de un problema que sirva de gua para la terapia.

La ingratitud de la postura que implica responsabilizar al terapeuta que comienza en su entrenamiento, por la inasistencia de la familia a la siguiente cita, es una seal que indica que no se obra correctamente cuando se le otorga a ste una centralidad sin contrapeso, que no se compadece con el nivel elemental de su preparacin. Se trata, ms bien de no haber dado un paso ms all en la construccin de un problema que defina la relacin teraputica como estratgica y de colaboracin mutua.

La utilidad de la hiptesis 2 y sus diferencias con la hiptesis 1 en el procedimiento de construccin, a la inversa de la anterior y, por lo tanto, desde el problema hacia el sistema que se crea en consecuencia, incluyendo as a la totalidad del contexto teraputico, se manifiesta con particular claridad cuando se trabaja con parejas, en las que cada uno de los cnyuges intenta inducir su programa oficial al terapeuta para que ste lo implemente con mayor autoridad , descalificando al cnyuge, en una maniobra de alianza ms que de cambio.

La complementariedad entre la hiptesis 1 y 2 es tan evidente como la que existe entre el yin y el yang: giran en sentidos opuestos, desde el sistema que crea el problema ( hipotesis1) hasta el problema que crea al sistema (hiptesis 2), y si se coordinan en conjunto, ordenan los datos con una precisin que ayuda para comprender las complejidades que se originan a partir de las acciones que se expresan, ms tarde, en contratos y encuadres de procedimientos y en la construccin de problemas que definan la direccin de la terapia.

La utilidad de esta complementariedad se refleja en la cantidad y calidad de elementos que proporciona para reencuadrar el problema que servir como punto de partida para la terapia, como eje para el diseo de intervenciones o de preguntas que induzcan el cambio va las perturbaciones del mismo. Cada vez que una terapia no avanza, es preciso redefinir nuevamente el problema para no seguir adelante por un camino eventualmente improductivo.

La mirada se dirige a los significados.

Aunque la intencin de Bateson6 de construir una epistemologa ciberntica a partir de la informacin como una diferencia que produce una diferencia no se cumpliera completamente, su importancia fue redescubierta por el equipo de Miln7( ) en su practica de la terapia conversacional, especialmente cuando se interesaron por las premisas, las atribuciones de gnero, los mitos, las creencias que dan cuenta de la identidad del sistema en su singularidad.

La indagacin sobre la multiplicidad de significados en su incesante recursividad slo adquiere sentido en la medida que la mirada se desplaza desde la descripcin hacia la explicacin de los sistemas observantes y, por lo tanto, a la inclusin del terapeuta en la construccin permanente de significados cambiantes: la versin de la realidad no slo es mltiple sino que tiene vigencia en la medida que retroalimenta al observador quien, por medio del lenguaje, construye hiptesis que le guan en la formulacin de preguntas que configuran la historia teraputica, llena de temas significativos.

La nocin de que la realidad es una construccin social que depende del observador ms que de los objetos o sucesos que existen afuera ha dado cabida e inclusin a las ideas, creencias, mitos, valores, fantasas y otras producciones "internas" de la mente, que haban quedado por un tiempo en el olvido. La bsqueda de un mito o de una premisa que mantenga atadas a las conductas vinculadas con un problema se convierte en un objetivo fundamental para acceder al mapa del mundo del sistema que consulta y, modificarlo o cuestionarlo, en la actividad teraputica esencial. Lo que se intenta es un cambio en la premisa, en el mundo de los significados. A este nivel lo denominamos el "dominio de la hiptesis 3

Las preguntas de este nivel se agrupan genricamente dentro del cuestionamiento circular, aunque su aplicacin como una tcnica de entrevista lo empobrece porque no distingue adecuadamente el dominio en el cual se aplica como instrumento teraputico: la coconstruccin de significados que sirvan de explicaciones a las descripciones del sistema familiar: el nivel del mapa del mundo o de la hiptesis 3. Su formulacin incluye el lenguaje singular del terapeuta en su operar en la conversacin reflexiva que confa en la perturbacin del sistema de significados como instrumento de cambio fundamental.

Es obvio que sera muy improbable que las preguntas que a continuacin sirven de ejemplo, se utilicen en una terapia sistmica pero su inclusin sirve como analoga, porque da cuenta (de una manera metafrica), de como surgen las ideas y el lenguaje de las mismas, de las singularidades del sistema de creencias del autor, chileno al fin y al cabo, y con influencias de Neruda y en este caso, de su libro pstumo sobre las preguntas.

A quin es mejor preguntarle qu vine a hacer a este mundo?

Por que ser que el suicidio es lo que sigue a las hojas cuando se ponen amarillas?

Cmo es que duele el viento si se lleva al amor por la ventana?

Cmo le encuentro la gracia a las nubes cuando se ponen contentas en un amanecer sin nostalgias?

.De qu estar hecha la risa de las mariposas cuando se van a la cama sin que un pijama les cubra por la maana?

Las preguntas generadas por la conversacin teraputica reflexiva van perdiendo intencionalidad y fluyen naturalmente cuando se desarrolla la facultad para comprenderlas desde una mirada potica. Recin entonces, la terapia proporciona la posibilidad de incorporar la dimensin esttica en la que el lenguaje despliega sus alas y sus mltiples valores simblicos.

La experiencia del acoplamiento estructural entre el observador y lo observado a partir de una palabra clave o apertura que, para ambos est cargada de mltiples significados posibles, es equivalente al insight del psicoanlisis, aunque en nuestro caso, slo sirve de punto de partida para la elaboracin de otras preguntas sobre las versiones de la "novela familiar" que se ir desarrollando tras el rastreo del inconsciente relacional intergeneracional que se va bordando con delicadeza, a partir de la conversacin que les da su forma.

En el nivel 3, lo que se construye es una hiptesis de trabajo que sirve de gua para la indagacin y la co-construccin de significados. Su belleza radica en que va mejorando durante la entrevista, en la medida en que varios segmentos parciales confluyen en una sola explicacin o versin de la realidad, desde la coparticipacin en el sistema observante o teraputico.

No es ajena a la bsqueda del tema central de Peggy Papp(1996), del dilema tan preciso de Olga Silvertein (Keeney,1988), de la curiosidad paradjica de Ceccin(1987), de la narrativa transformadora de Sluski(), de la complejidad de las preguntas de Tomm (1988)y de la primera poca, ms sistmica de White ( 1993,1994)8.

CUADRO 2.- MAPA DE TERAPEUTAS Y ENFOQUES QUE INFLUYEN EN LA TERAPIA DE CRISOL

Existe un peligro, que se manifiesta cuando su pretensin de validez es tal, que no hay lugar para el distanciamiento necesario para que del asombro surjan nuevas preguntas. La interpretacin resulta entonces tan tentadora que, para quienes la usan, la explicacin se restringe a una interpretacin psicoanaltica de lo sistmico.

El secreto consiste en conversar desde una posicin reflexiva, con preguntas hipotticas y sobre el futuro posible, que sigan aperturas que abren el camino hacia lo desconocido, manteniendo el respeto por la legitimidad del otro.

Cuando la idea se transforma en una historia,

En una descripcin de la realidad de quien la est contando,

La palabra se rescata a s misma,

En el gozo de su danza en el espacio.

La pregunta por el sujeto.

La importancia de la pregunta que Foucault(1966,1970) 9 se hiciera hace 20 aos con respecto al sujeto - " quienes somos hoy? (Martiarena, 1995)- se ha puesto de moda por la enorme complejidad que la tecnologa de la informacin nos ha trado a la vida, afortunadamente no tan post moderna, de Mxico y Latinoamrica a principios de este siglo.

La influencia de factores socioculturales como son: gnero, etnia, religin, ideologa, nacionalidad, valores, etc., han conseguido un lugar de preferencia en la construccin del sujeto como un resultado de su participacin en la cultura que le crea su historia personal y oficial por medio del lenguaje. La terapia narrativa se ha encargado de mostramos que si buscamos descubrir una historia alternativa, menos saturada de problemas que la historia dominante, liberamos al sujeto o al sistema del problema.

Aunque su incursin en la terapia de la psicosis sea menos afortunada que cuando se trata de problemas infantiles, su uso se ha generalizado tanto que crea la ilusin de ser una alternativa ms que un complemento. Su mayor validez es conceptual por el nfasis que pone en los textos no escritos derivados de la nter subjetividad cultural que, en su mltiples discursos, nos construyen da con da.

Hemos llamado "dominio de la hiptesis 4" al que proporciona el soporte cultural a la historia oficial y que representa el suplemento del discurso a deconstruir por medio de la conversacin teraputica. La incursin teraputica con los modelos narrativo- reflexivos en los problemas psicosociales como son: el abuso sexual, violencia, adicciones, e incluso su aplicacin psicoeducativa, representa para nosotros una opcin clnica y de 'investigacin, que avanza cada vez ms( MacNamee,1996). La polmica desatada entre el contructivismo y el construccionismo (Gergen,1991))como posiciones opuestas, nos parece correcta en cuanto a las diferencias de sus postulados tericos aunque estril en el desempeo teraputico, porque finalmente ambas se complementan cuando se trata de "des- sujetar" al sujeto de su historia para co-construir una narrativa alternativa convincente.

El nfasis en el lenguaje, tal y como se emplea en la consulta y, especialmente cuando sirve de base para las reflexiones posteriores, de acuerdo a las recomendaciones tan precisas con respecto a la tica del escuchar correctamente de T. Andersen (1995), con o sin equipo reflexivo, marca una pauta en la prctica a la que nos apegamos con cuidado, para evitar la tentacin de deconstruir( White,1994) el discurso de un sujeto, siguiendo el curso del texto propio, en manifiesta consonancia con el terapeuta y no necesariamente con el paciente.

A continuacin, aunque sea de manera auto reflexiva y terica, se enumeran algunas preguntas, como ejemplos, que ilustran sobre este nivel que se refiere al sujeto inserto en el lenguaje y sus discursos:

Cules sern las historias que llenan el crculo de lo que no se expresa con el silencio o con la palabra llena de significados?

Cmo se llega a la ligereza del cuerpo con el lenguaje, para que su docilidad forme un pliegue con la cultura a la que el sujeto pertenece?

Quines son los integrantes de la red comunitaria personal con quienes el sujeto establece un dialogo interno?

Un intento de conclusin.

La distincin de diferentes dominios operacionales dentro de la terapia sistmica ha sido el resultado de una praxis que busca renovarse constantemente, sin dejar atrs lo que ha dado buenos resultados a nivel de teoras, tcnicas y modelos de intervencin. Considerar entonces el progreso evolutivo de la terapia familiar y la manera en que se ha ido consolidando como una alternativa vlida para el abordaje de los problemas de salud mental de ndole psiquiatrico, psicolgico y psicosocial, por medio de los modelos estructural- estratgicos, conversacionales y reflexivo-narrativos, favorece el recorrido conceptual para situarse en el paradigma que varios autores han denominado como lo que concierne al dominio de la complejidad y de la integracin ecosistmica.

La inquietud por la investigacin clnica y psicosocial y por el registro de los datos que proporcionen la informacin necesaria para contrastar y evaluar la eficacia de la prctica clnica en estos distintos rubros, es una motivacin adicional para condensar estas ideas para esta publicacin. En efecto, como resultado de esta integracin terica, en Crisol se ha elaborado un expediente clnico que ordena la informacin obtenida y co construda durante las consultas, siguiendo el orden de los diferentes niveles hipotticos enunciados (niveles lgicos, segn acostumbrada repetir Bateson, cuando recurra a una de sus metforas conceptuales preferidas) y facilita una prctica clnica que, al mismo tiempo, se convierte en una investigacin que se realiza en conjunto con quienes nos consultan. Adems, es necesario destacar la utilidad de este instrumento en la docencia y el aprendizaje de los alumnos en formacin y en la supervisin, que sern el motivo de un anlisis ms detallado en un futuro prximo.

Lo ms importante, sin embargo, es que as como este mapa para la terapia nos permite transitar de un nivel a otro de acuerdo con el caso y la preparacin del terapeuta, es tambin una manera de acceder a la posicin del no saber, que como los chinos dicen con razn, se relaciona con la sabidura. No en vano, como lo plantea el budismo, se necesita de un largo recorrido, conocimiento y disciplina para acercarse a esta posicin y de ah se deriva su insistencia y precaucin para no habitarla como si ya se hubiera conquistado sino que acercarse a ella con delicadeza y compasin, sin caer en la ilusin de una tica autocomplaciente.

Ahora s que podemos decir con cierta propiedad - " rase una vez una hiptesis".

Si se confundiera esta manera de ver

Con una Verdad Absoluta,

Se podra llegar al absurdo mstico de

sujetar a Dios, con la palma de la mano...

por ms grande que sta fuera...

No est por dems, en este momento, recordar a Lao Tse como escribe en el Tao te Ching:

El Tao engendra el UnoEl Uno engendra el DosEl Dos engendra el TresEl Tres engendra todas las Cosas.Todas las Cosas se apoyan en el Yin

y las circunda el Yang.Un hlito clido les inunda de Armona.BIBLIOGRAFIA1. Andersen, H, Goolishian, H. "Human systems asLinguistic System. Family Process, 27:371-393.1988

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Publicada en:

Revista del Instituto Chileno de Terapia Familiar

De Familias y Terapia Familiar

Ao 12, No. 19, Diciembre de 2004

REFLEXIVO NARRATIVO

WHITE

HIPTESIS 4

EL CONTEXTO CULTURAL QUE SE MANIFIESTA EN LAS CREENCIAS DE GNERO, DE COMUNIDAD, DE DISCURSO Y DE TEXTOS NO ESCRITOS PERO INSCRITOS EN LAS NARRATIVAS DOMINANTES QUE CONFIGURAN AL SUJETO COMO INTEGRANTE DE LA FAMILIA COMO CLULA SOCIAL ES EL NIVEL DE LA HIPTESIS 4, DE LA CULTURA COMO CONTEXTO.

LAS DIFERENTES PREGUNTAS

EN LA CONVERSACIN

HIPTESIS 3

LA INDAGACIN SE PROFUNDIZA CUANDO AMBOS, FAMILIA Y TERAPEUTA SE PROPONEN ACCEDER AL MUNDO DE LAS PREMISAS QUE COMPARTEN EN LA BSQUEDA DE SIGNIFICADOS PROPIOS SOBRE LOS QUE LA REFLEXIN SE PROPONE INCIDIR PARA CAMBIARLOS: ES EL NIVEL DE LA HIPTESIS 3 O DE LOS SIGNIFICADOS DEL MAPA DEL MUNDO.

HIPTESIS 2

SIN EMBARGO, LA FAMILIA COMO CUALQUIER SISTEMA POSEE UN EQUILIBRIO QUE LE CONFIERE IDENTIDAD QUE DESEA CONSERVAR E INDUCE AL SISTEMA TERAPUTICO A UNA REPETICIN DE SUS PAUTAS DE ESTABILIDAD: ES EL NIVEL DE LA HIPTESIS 2, QUE POR LA INCLUSIN DEL TERAPEUTA SE CORRESPONDE CON LA CIBERNTICA DE SEGUNDO ORDEN.

HIPTESIS 1:

LA FAMILIA COMO SISTEMA SE PRESENTA A LA TERAPIA CON UN PROBLEMA COMO MOTIVO DE CONSULTA. ESTE PROBLEMA, GENERALMENTE DE NDOLE PSICOSOCIAL, SE INVESTIGA DE ACUERDO CON LA FUNCIONALIDAD O DISFUNCIONALIDAD DE LA FAMILIA, PARA REALIZAR INTERVENCIONES QUE MODIFIQUEN LA CONFIGURACIN DE STA Y, POR ENDE, EL SNTOMA: ES EL NIVEL FENOMENOLGICO DE LA HIPTESIS 1.

GENERAN EL MAPA DEL MUNDO Y DE LA TERAPIA

* LA PREGUNTA SER ENTONCES QUE OCURRE EN EL DAR VUELTAS JUNTOS DE LOS QUE CONVERSAN, Y QUE PASA ALL CON LAS EMOCIONES, EL LENGUAJE Y LA RAZN? (MATURANA)

CUM

[ CON ]

VERSARE

[DAR VUELTAS CON EL OTRO]

LA PALABRA VIENE DE LA UNIN DE 2 RACES LATINAS:

ANDERSEN

PAPP

PAKMAN

De Shazer

De sHAZER

METFORICO

PARADJICO

INTERACCIONAL

JERRQUICO

ESTRUCTURAL

CONVERSACIONAL

CARPENTER

MINUCHIN

HALEY

WATZLAWICK

SLUSKI

TOMM

ERIKSON

HOFFMAN

CECCIN

ANDOLFI

SILVERSTEIN

IMBER BLACK

FALICOV

WHITAKER

PITTMAN

ESTRATEGICO

EMBED PBrush

CONTEXTUAL

MAPA DE INFLUENCIAS PRINCIPALES

Dr. Javier Alberto Vicencio Guzmn, Mdico Psiquiatra (Royal College, Inglaterra). CRISOL, Centro de Investigaciones Psicosociales, A.C. Paseo del Conquistador # 611 Col. Lomas de Corts, C.P. 62240. Cuernavaca, Morelos.Correspondencia con respecto a la publicacin dirigirla a email: HYPERLINK "mailto:[email protected]" [email protected] , pgina web: www.institutocrisol.org.

2 La epistemologa ciberntica, no concluida an por Bateson antes de su muerte, le llev a ste a una prctica ecologista radical en la que tuvo una participacin destacada junto a grupos de intelectuales que denunciaron las consecuencias del reduccionismo de la ciencia para la vida en la biosfera. Sus ideas fueron retomadas por Keeney(1986) y Maturana(1995), especialmente en Esttica del cambio y Biologa del amor respectivamente.

3 La necesidad de sobrepasar el concepto de homeostasis y sistemas en equilibrio que haba tenido importancia en la poca de la primera ciberntica hizo surgir propuestas que tuvieran relacin con el desequilibrio dentro de las cuales destac el concepto de "coherencia" o fit dinmico de la estructura con el sntoma, sin perder de vista que los sistemas vivos, como cualquier sistema biolgico se configuran desde la autopoyesis, es decir desde la organizacin que se autogenera a si misma y que le proporciona al sistema su identidad. Ver referencias de Dell y Maturana en la bibliografa.

4 La escuela de Roma fue la primera en advertir el carcter paradjico de la demanda teraputica de las familias rgidas porque solicitaban la desaparicin del sntoma sin que estuvieran dispuestos a realizar cambios dentro de la familia. Este concepto dio origen a la inclusin del terapeuta en el sistema de significados que posteriormente se retomara en la ciberntica de segundo orden. El planteamiento ms actual consiste en invertir los trminos iniciales: Del sistema que crea el problema al problema que crea al sistema (Hoffman,1993).

5 El anlisis del cuestionamiento circular reflexivo hecho por K. Tomm destacando la formulacin de preguntas que favorezcan el cambio marca un hito en la terapia de segundo orden porque desmenuza las preguntas del modelo de Miln y formaliza la influencia de Maturana en la conversacin teraputica.

6 La relectura de los escritos de Bateson que realiza el equipo de Miln les permite fundamentar su terapia de significados en el mundo de las premisas y de la ecologa de las ideas.

7 La segunda poca del equipo de Miln, ahora formado por Ceccin y Boscolo evoluciona hacia nuevas guas como la curiosidad, la irreverencia y la importancia del tiempo para producir perturbaciones en los significados de tal manera que sea posible la coconstruccin de una historia teraputica sobre la cual se van tejiendo variaciones y alternativas.

8 En el mapa de las influencias principales del modelo que se utiliza en la enseanza por CRISOL, A.C. se detallan en distintos crculos concntricos la ubicacin de stos de acuerdo con su modalidad teraputica. Ver cuadro.

9 La importancia de las narrativas de poder descritas por Foucault en diferentes periodos histricos e instituciones con la utilizacin de su mtodo "arqueolgico" consiste en que descubre a un sujeto "sujetado" a distintos textos no escritos que determinan su trama intersubjetiva. La recuperacin del postestructuralismo francs se comenz a notar en la terapia familiar por la inclusin del feminismo y la sensibilidad al gnero.

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