erase una vez la geologia i(2015)

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ÉRASE UNA VEZ LA GEOLOGÍA I Selección de Relatos Presentados al I Certamen de Relatos Geológicos Organizado por el Proyecto Geodivulgar: Geología y Sociedad

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  • RASE UNA VEZ LA GEOLOGA

    I

    Seleccin de Relatos Presentados al I Certamen de Relatos Geolgicos

    Organizado por el Proyecto Geodivulgar: Geologa y Sociedad

  • A nuestros seres queridos

    A la Sociedad en su conjunto

  • Organiza: Geodivulgar: Geologa y Sociedad (PIMCD 31 2014). Universidad Complutense de Madrid (UCM). Autores: Alejandro Damin Lamela, Cristina Mario Arias, Guzmn Martnez-Villanueva Pelez, Montserrat Mata Arroyo, Alejandro Mazaira Pereira, Anna Mara Medina Sevila, Ivn Narvez Padilla, Paula Pulido Praena, Isabel Rodrguez Garca de Castro, Jos Javier Romn Camacho, Daniel Romero Nieto, Antonio Jess Ruiz Munuera y Fernando Tena Luna. Editores: Omid Fesharaki y Sara Sacristn Horcajada. Colaboracin Editorial: Alejandra Garca Frank, Daniel Hontecillas Tamayo, David Martn Perea, Jonathan Pelegrn, Roselis W. Salazar Ramrez. Tcnicos Editoriales: Roselis W. Salazar Ramrez (Modalidad Adultos) e Irene Taboada Trujols (Modalidad Juvenil). Diseo Interior y Maquetacin: Omid Fesharaki y Sara Sacristn Horcajada. Diseo de Cubierta: Arian Tabatabai. Ilustraciones: Marco Ansn Ramos (pgina 55), Daniel Hontecillas Tamallo (pginas 31, 67, 73 y 91), David Martn Perea (pginas 37, 43, 83 y 109), Jonathan Pelegrn (pginas 15, 61, 103 y 115), Arian Tabatabai (imagen de portada). 1 Edicin, enero de 2015 (Madrid, Espaa) Impreso por Copias Rosillo S.L., calle Mantuano, N 19, 28002, Madrid. Los derechos de cada relato son de su autor. Los derechos de cada ilustracin son de su ilustrador. Los derechos de la obra en su conjunto son de los editores en representacin de Geodivulgar: Geologa y Sociedad. El Proyecto Geodivulgar: Geologa y Sociedad y los editores no se hacen responsables de las imprecisiones geolgicas que pudiesen existir en los relatos incluidos en este volumen.

    Prohibida la reproduccin total o parcial de esta obra mediante cualquier recurso o procedimiento sin permiso de los editores, autores e ilustradores. Esta obra puede ser utilizada con fines divulgativos y didcticos sin que ello conlleve beneficio econmico alguno.

  • Miembros del Proyecto Geodivulgar: Geologa y Sociedad (PIMCD 31 2014) Carlos Alonso Recio (Paleontologa UCM) Mara Luisa Canales Fernndez (Paleontologa UCM) Mara Celestina de Andrs Robledano (Paleontologa UCM) Begoa del Moral Gonzlez (IGME) Isabel Daz Megas (Paleontologa UCM) Omid Fesharaki (Paleontologa UCM) Alejandra Garca Frank (Investigadora Principal Paleontologa UCM) Rubn Garca Hernndez (UCM) Miguel Gmez Heras (UPM) Laura Gonzlez Acebrn (Estratigrafa UCM) Lorena Gonzalo Parra (Mediadora FOAPS) Daniel Hontecillas Tamayo (MNCN) Nuria Iglesias lvarez (Paleontologa UCM) Mara Beln Muoz Garca (Estratigrafa UCM) Tania Navalpotro Gordo (UCM) Irene Prieto Saiz (UCM) Marcos Reviejo Garca (UCM) Roco Rico Arjona (Paleontologa UCM) Ana Rodrigo Sanz (IGME) Sara Sacristn Horcajada (UCM) Roselis Salazar Ramrez (Paleontologa UCM) Graciela Sarmiento Chiesa (Paleontologa UCM) Mara Soledad Ureta Gil (Paleontologa UCM) Irene Taboada Trujols (UCM) Jurado de la Modalidad Adultos Omid Fesharaki (UCM) Laura Gonzlez Acebrn (UCM) Mara Beln Muoz Garca (UCM) Sara Sacristn Horcajada (UCM) Mara Soledad Ureta Gil (UCM) Jurado de la Modalidad Juvenil Mara Luisa Canales Fernndez (UCM) Begoa del Moral Gonzlez (IGME) Alejandra Garca Frank (UCM) Marcos Reviejo Garca (UCM) Ana Rodrigo Sanz (IGME)

  • ndice

    Prlogos

    Prlogo de Miguel Gmez Heras 9 Prlogo de Amelia Calonge 11 Prlogo de los Editores 13

    Relatos Ganadores

    Holotipos (Modalidad Adultos) 15 Mi Historia: La Vida de un H2O (Modalidad Juvenil) 31

    Seleccin de Relatos Finalistas y Participantes

    Cadenas de Arena (M.A.) 37 Conversaciones en Ultramar (M.A.) 43 Diario de Gelogo (M.J.) 55 Guerra de Huesos (M.A.) 61 Las Increbles Aventuras de Prmico Fernndez (M.A.) 67 Los Fuegos Ancestrales (M.A.) 73 Sahara (M.A.) 83 Salida de Campo (M.A.) 91 Sombra de Pterodctilo (M.A.) 103 Un Baile (M.A.) 109 Un Hallazgo Interesante (M.J.) 115

    Relatos de Alumnos del Centro Mara Corredentora

    El Campamento 125 El Primer Da de un Minero 127 Familia de Gelogos 129 La Cueva 131 Los Continentes 133 Visita de un Nio al Museo 135

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    Prlogo Geodivulgar, la entidad organizadora del I Certamen de Relatos Geolgicos, es

    una iniciativa permanente que surge de dos proyectos de innovacin y mejora de la calidad docente (PIMCD) concedidos por la Universidad Complutense de Madrid en los aos 2013 y 2014. Dentro del lema de esta iniciativa, Geologa para todos, se comenzaron a realizar actividades de divulgacin adaptadas a personas con diversidad funcional: primero en el colegio de educacin especial Mara Corredentora y despus con personas con sordoceguera. Tras estas primeras actividades descubrimos la belleza de esta tarea y que existe la necesidad especfica de disear actividades de divulgacin adaptadas a personas con distintas necesidades. Con la conciencia de esta necesidad, en febrero de 2014 se crea la asociacin Ciencia sin Barreras: Asociacin para la Divulgacin Cientfica Inclusiva (Reg. Nac. Asoc. 605355) con el objetivo de fomentar la divulgacin de la ciencia entre personas con diversidad funcional o que no hayan tenido un acceso amplio a contenidos cientficos. Dentro de esta filosofa, la asociacin ha colaborado en este libro a travs de la inclusin de una seleccin de relatos, presentados fuera de concurso, de alumnos del colegio de educacin especial Mara Corredentora. Dramatizar una experiencia o explicar un concepto se encuentran en los estadios ms altos del aprendizaje segn el cono de la experiencia de Dale y estos breves relatos, ricos en espontaneidad, estn llenos de referencias a las minas, minerales, equipamiento del gelogo, etc. Estos conceptos se corresponden a los tratados con los autores durante las actividades realizadas por Geodivulgar Ciencia sin Barreras en su colegio, lo que nos da la pista de que estos conceptos forman parte ahora de su pensamiento, puesto que son capaces de incluirlos en sus relatos y vertebrar una historia a travs de ellos. Leer estos relatos es, por tanto, muy gratificante para todos los que hemos

    realizado actividades con los autores y nos anima a seguir, desde Ciencia sin Barreras, apoyando iniciativas que promuevan la divulgacin del conocimiento cientfico de manera inclusiva y adaptada para todos los pblicos. Miguel Gmez Heras (Miembro de Geodivulgar y presidente de la Asociacin Ciencia sin Barreras)

    Madrid, 15 de enero de 2015

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    Prlogo Con frecuencia vivimos pequeos milagros en todas las disciplinas que

    constituyen las Geociencias. Revelaciones en diferentes lneas de investigacin que, adems de potenciarlas, contribuyen al progreso del conocimiento. La Geologa aumenta da a da su relevancia en la investigacin, en la comprensin del funcionamiento del planeta y en el tratamiento y solucin de numerosos problemas de gran trascendencia social y econmica. Sin embargo, los gelogos tenemos una asignatura pendiente con la divulgacin, con el arte de llegar a los ciudadanos. Por este motivo acept la invitacin de Alejandra Garca Frank cuando me pidi

    que escribiese el presente prlogo que precede los escritos seleccionados en el primer certamen de relatos convocado desde Geodivulgar. Soy consciente de los esfuerzos implicados en divulgar Geologa y el objetivo esencial de este prologo es poner en valor la promocin de las geociencias para que lleguen a toda la sociedad. Este libro nos brinda la posibilidad de compartir con los lectores varios relatos de

    especial trascendencia en Geologa y de gran diversidad temtica, finalistas y ganadores de las dos modalidades, juvenil y adultos, junto con otros que han optado a concurso. En el relato ganador de la modalidad juvenil recorreremos algunos episodios de la

    historia de la Tierra y de la vida en la misma; valoraremos la importancia del agua en esta historia y, an ms, el conocimiento de nuestro Planeta. Con George Jones, protagonista de uno de los relatos finalistas de la modalidad

    juvenil, profundizaremos en la relevancia del aprendizaje activo y participativo de los estudiantes. Con el hilo conductor del vulcanismo, la hipottica erupcin del Teide y la enseanza por proyectos, conoceremos otra forma de aprender alternativa al aprendizaje memorstico basado en los contenidos de los libros de texto. En otro relato, finalista de la modalidad de adultos, a travs de los ojos de un

    pequeo cefalpodo, ammonites, y sus aventuras, comprendemos como pudo ser la conquista del medio terrestre y que retos tuvieron que superar los organismos acuticos para sobrevivir fuera del agua. Para finalizar, en el relato ganador de la categora de adultos, el inspector

    Granados y el doctor Bermejo, acompaados por el agente Domnguez, intentarn detener a Paleo-Robin Hood quien lucha contra el robo del patrimonio paleontolgico. Acabo con mi ms sincero reconocimiento a Geodivulgar por el esfuerzo y

    tiempo que dedican para que la Geologa llegue a todos: la divulgacin es el principal pilar en la popularizacin y difusin del conocimiento geolgico.

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    Y este conocimiento geolgico no es un bien exclusivo de los profesionales vinculados con la Geologa sino un bien cultural cuyo conocimiento debe extenderse a toda la sociedad. Es evidente que no podemos cuidar lo que desconocemos y, en este sentido, hay que conocer Nuestro Planeta para poder cuidarlo adecuadamente y garantizar la edificacin de sociedades futuras ms saludables, prsperas y con menos riesgos en todo el planeta. Es un compromiso que nos implica a todos. Os esperamos en el segundo certamen! Amelia Calonge Garca (Profesora Titular de la Universidad de Alcal de Henares)

    Madrid, 12 enero de 2015

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    Prlogo rase una vez un ladrn amante de la paleontologa, un desierto lleno de magia,

    un ammonites aventurero, dos paleontlogos enfrentados en una guerra sin fin, un ser de los infiernos, un superhroe fuera de lo comn, un famoso cientfico del siglo XIX, un ro cambiante, una molcula viajera, una mujer adelantada a su tiempo, un amor imposible pero eterno, unas prospecciones petrolferas y un profesor entusiasta. Sabemos que la Geologa es una ciencia que engloba numerosas y apasionantes disciplinas. Pero cuando iniciamos este certamen, esta aventura, nunca imaginamos que nos encontraramos con esta variedad de visiones, tan distintas y a la vez tan acertadas, de esta ciencia en la caben los paisajes ms hermosos y los ms terrorficos, la seriedad y el humor, algo minsculo como una molcula de agua o inmenso como nuestro sistema solar. Tambin nos alegra que en este certamen hayan llegado relatos geolgicos de toda

    Espaa e incluso de otros pases. Agradecemos a los geoescritores de Asturias, Barcelona, Huesca, Len, Madrid, Murcia, Toledo y Zaragoza, y a los de Argentina, Chile, Colombia, Guatemala y Venezuela, que hayan dedicado un ratito de sus vidas a mezclar Geologa e imaginacin para ver qu sala. Y el resultado han sido veintisiete relatos escritos por adultos que siguen imaginando como jvenes, y siete relatos de jvenes que nos dan una leccin de ciencia y creatividad a los adultos. Veintitrs geoescritores y once geoescritoras a los que agradecemos de corazn su esfuerzo. Tambin queremos agradecer las ilustraciones que de forma desinteresada y con muy poco margen de tiempo han realizado varios investigadores de la Universidad Complutense para mostrar de forma grfica algn instante de cada uno de los relatos seleccionados. Esperamos que esta primera edicin del certamen de relatos geolgicos de

    Geodivulgar demuestre que la imaginacin es una forma maravillosa de acercar la ciencia a la gente de una forma distinta. Acaso no es la Geologa una ciencia que nos narra los relatos de nuestro pasado, que nos cuenta las historias de nuestro presente y que nos susurra cmo podra ser nuestro futuro? Deseamos que estos relatos sirvan de motivacin para que ms gente se acerque a su estudio. Y sobre todo, esperamos que disfrutis de la geolectura.

    Sara Sacristn Horcajada y Omid Fesharaki (Universidad Complutense de Madrid)

    Madrid, 15 de enero de 2015

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    Holotipos

    Ivn Narvez Padilla, reside en Alcal de Henares (Madrid). Este paleontlogo madrileo est a punto de terminar su tesis doctoral sobre cocodrilos mesozoicos. Es colaborador de los blogs El Cuaderno de Godzillin y Koprolitos. Siempre ha mostrado gran inters por la proyeccin de la Paleontologa en la cultura popular y las diversas formas de divulgacin de esta ciencia hacia la sociedad.

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    15 de Mayo de 2014

    Seor inspector, el arquelogo ya est aqu. Dile que pase. Y Domnguez, por favor... es un paleontlogo, no es un arquelogo.

    El despacho del inspector Granados no era precisamente un ejemplo de orden y pulcritud. Enormes montaas de papeles se acumulaban sobre dos mesas de oficina y podan verse varias cajas de documentos esparcidas por el piso de la habitacin. Cuadros torcidos, estanteras con libros descolocados y un fuerte olor a tabaco terminaban de poner la guinda a un catico espacio que seguramente en otro tiempo fue ms acogedor y que actualmente era poco recomendable para cualquier tipo de visita.

    Buenos das dijo alguien mientras entraba al despacho y cerraba la puerta. Buenos das seor Bermejo. Soy el inspector Pedro Granados, perdone el desorden. Tome asiento, por favor.

    El inspector era un tipo de estatura media, de unos cincuenta aos, pelo corto con entradas evidentes y barba rala que le daba un cierto toque desaliado. Retir varios papeles que tena sobre la mesa y tom una carpeta que estaba guardada en uno de los cajones.

    Supongo que no tiene ni idea de por qu le he hecho llamar. Verdad? Ni la ms remota idea. Pues ver afirm el inspector mientras abra la carpeta y seleccionaba algunas fotografas, le he hecho venir porque me gustara que me diese su opinin como especialista de lo siguiente...

    Granados dej una fotografa sobre la mesa y pregunt a su interlocutor. Sabe qu es eso? Hum... Parece una impresin en una roca. Podra tener origen orgnico... Pero inspector, creo que sea lo que sea dista mucho de mi especialidad. Yo trabajo con ammonites. Lo s. Y s que esto queda lejos de su tema de estudio, pero yo le dir lo que es.

    Efectivamente, el doctor Julin Bermejo era un reconocido especialista en ammonites jursicos. A pesar de su edad, cuarenta y un aos, ya era profesor

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    titular de universidad desde haca un par de aos y a lo largo de su todava corta pero intensa carrera como investigador, haba descrito una docena de gneros de estos moluscos cefalpodos marinos extinguidos a finales del Cretcico hace unos 65 millones de aos.

    Lo que ve en la fotografa es un fsil de la fauna edicarense... Ediacarense. Si bueno, perdn. Ediacarense. Debe disculpar las imprecisiones que pueda cometer. Crame si le digo que he intentado ponerme al da dijo sealando con la cabeza una pila de libros de paleontologa bsica que se encontraba sobre una de las sillas del despacho. Conoce este tipo de fsiles? Ya le digo que no es mi especialidad, pero claro que he ledo algo sobre la biota de Ediacara. Estos bichos son la primera evidencia de organismos multicelulares complejos. Cualquier paleontlogo reconoce este tipo de fsiles... Bien. Qu me dice de esta otra fotografa? Pues que es un trilobites. Muy bien conservado, por cierto. Se observa completa la regin anterior, la regin torcica y la parte posterior, el pigidio. Tengo un colega que estara encantado con un ejemplar as... Ok, esta otra? Eso parece un crinoideo. Muy guapo. Son equinodermos, abundantsimos en el Paleozoico. Aunque todava existen en la actualidad, solo quedan varios centenares de especies. Pero perdone, seor Granados... es esto un examen? No, doctor Bermejo. No es un examen. Qu me puede decir de estas dos fotografas? Yo dira que esa es un euriptrido, un tipo de quelicerado acutico extinguido, y esa otra es... un pez? Si, es un placodermo. Oh... peces acorazados. He visto alguna conferencia sobre ellos en congresos de paleontologa. Pero le repito que ninguno de estos fsiles entra dentro de mi rango de estudio, creo que no soy de gran ayuda. Podra presentarl... La ltima, seor Bermejo. Esta es fcil.

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    Ejem... S, parece fcil. Es un helecho. Ahora, puede explicarme qu son todos estos fsiles? Si claro. A ver... Hace ocho meses alguien irrumpi en el despacho de Margareth Glynn, embajadora australiana en Madrid, con el objetivo de robar el primero de los fsiles que ha visto. El fsil, un representante de la fauna de Ediacara no conocido hasta ahora, provena de una regin cercana a Nilpena en Australia, estaba datado en unos 600 millones de aos y fue un regalo que le hicieron a Glynn antes de viajar a Espaa. El ladrn entr en la embajada de da, durmi con gas somnfero a varios agentes de seguridad y a la propia Glynn y se llev la placa de roca. Das despus, el South Australian Museum reciba en sus instalaciones el fsil perfectamente embalado. Bermejo atenda a la historia del inspector con cara de perplejidad. El trilobites de la fotografa lo tena en su casa un pastor zaragozano, Ceferino Marn. Lo encontr en las inmediaciones de su pueblo y se lo qued como recuerdo. Hasta que alguien entr en su casa, lo durmi con cloroformo y se llev el fsil. Al da siguiente, el Museo Aragons de Paleontologa reciba un paquete con el ejemplar. Afirman que es una nueva especie de trilobites cmbrico y est bajo estudio.

    El paleontlogo comenz a tomar notas en su gastada libreta negra y revis de nuevo la fotografa del trilobites.

    El piloto de aviacin Jos Ramn Hinojosa consigui el fsil de crinoideo en uno de sus viajes a los Estados Unidos. Lo tena en su casa de la sierra madrilea, la cual forzaron con Hinojosa y su familia en el interior. Los durmieron y el fsil, que por lo visto corresponda a una especie nueva de este tipo de equinodermos, vol. El Kentucky Science Center fue el receptor esta vez. Qu edad tena ese fsil? Se sabe? Si, unos 450 millones de aos aproximadamente. Ordovcico. Jooooder. Sabe que lo...? Espere, seor Bermejo. Djeme terminar. El Duque de Cassel es un excntrico noble holands apasionado por la Paleontologa. En su casita de Mallorca tena, entre otros fsiles interesantes que conforman su espectacular coleccin, un enorme ejemplar de euriptrido y un

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    placodermo casi completo. No fue fcil para el ladrn dormir a los encargados de la seguridad y al personal de servicio de su casern, pero lo consigui y se hizo con ambas piezas. Y, antes de que lo pregunte, eran un euriptrido silrico de 420 millones de aos aproximadamente y un placodermo devnico datado en unos 400 millones de aos. Los dos sin describir. Especies nuevas no conocidas hasta ahora. Y dnde los envo esta vez? Ah, s... uno fue para un museo noruego y el otro... dijo leyendo un papel para el Royal Belgian Institute of Natural Sciences de Bruselas. Cerca de sus lugares de origen... Vale, no me lo diga. El helecho es Carbonfero. Chico listo. El helecho proviene de una mina de carbn castellano-manchega. Mariano del lamo, prroco de una pequea localidad cercana, posee un pequeo museo paleontolgico en su iglesia, y en una de sus mltiples excursiones en busca de fsiles encontr este helecho de excepcional conservacin. Ya sabe la historia... hace algo menos de un mes, el ladrn entra en la iglesia, duerme al cura, y le quita el fsil. Das despus el Museo de las Ciencias de Castilla-La Mancha recibe el ejemplar, una especie nueva de helecho carbonfero. Increble. Slo se le ocurre decir eso? Perdn. Pero me parece increble... Lo que me est diciendo es que anda suelto por ah un Robin Hood paleontolgico que le quita holotipos a coleccionistas de dudosa reputacin para enviarlos a instituciones musesticas? Holotipos? Si, se denominan as a los ejemplares que sirven para describir a una determinada especie en una publicacin cientfica. Todos los fsiles robados son holotipos potenciales porque, aunque no hayan sido descritos todava, se trata de especies nuevas y, por el momento, de ejemplares nicos. Ok, supongo que he ledo esa palabra en algn sitio y la he borrado de mi cabeza por alguna razn. Pero es que adems ese to sigue un patrn temporal! Comienza con

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    el fsil de Ediacara precmbrico, contina con el trilobites cmbrico, el crinoideo ordovcico, el euriptrido silrico, el placodermo devnico y finalmente el helecho carbonfero... Es genial! Pero... En serio cree usted que existe un ladrn en serie? Eso solo pasa en las pelculas! Pues ya lo ve. Esto no es una pelcula. A m ms bien me parece un marrn... Y qu pinto yo en todo esto? Bueno... Usted es conocido en el mundillo cientfico por sus beligerantes opiniones sobre el expolio paleontolgico y su defensa a ultranza del patrimonio natural. Le molesta que fume? No, no... Y quiere usted decir que...? No quiero decir nada. He ledo alguno de sus artculos y me ha sorprendido la dureza con la que trata a los coleccionistas de fsiles amateurs. Slo quera saber su opinin sobre todo esto. Espero que entienda que yo no he tenido nada que ver con esto... S, bueno, ya veremos. Se supone que esto tendra que continuar con el robo de un fsil del Prmico. Necesito que me diga si conoce a alguien que tenga un fsil de ese periodo en su casa. En serio? Si conociese a alguien con un fsil del Prmico sin publicar en su casa lo denunciara! O le hara entrar en razn para que entregase el material a un museo! O le robara... No diga tonteras! grit el paleontlogo. Yo no soy ese Paleo-Robin Hood! No se altere, seor Bermejo. Intente preguntar a sus colegas y si da con algo interesante infrmeme, por favor. En esta tarjeta est mi nmero de telfono.

    17 de Junio de 2014

    Julin Bermejo? Eeeh, s... Quin es? al otro lado del telfono, el doctor Bermejo distingui una voz familiar. Soy el inspector Granados. Podra acompaarme maana a Almera?

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    Cmo? S. Paleo-Robin Hood, se acuerda? Ha vuelto a robar fsiles? S, un bicho del Prmico. Qu bicho? Pues por lo que me han dicho, un edafosaurio o algo as... Ok, y ha aparecido? No, todava no. El robo se efectu anoche. Por favor, maana me gustara verle a las siete en punto en la comisara. Iremos a ver al dueo del fsil. Los fsiles no tienen dueo seor inspector! S, s. Vale... A las siete. Hasta maana.

    Cuando colg, Bermejo revis sus estanteras para buscar algo de informacin sobre el fsil. En uno de sus libros sobre paleontologa de vertebrados ley que los edafosuridos eran un grupo de reptiles pelicosaurios derivados, con una gran vela dorsal y un tamao superior a los tres metros. Su rango temporal iba desde finales del Carbonfero hasta el Prmico inferior y se conocen fsiles en Estados Unidos y Centroeuropa.

    Quin puede tener un bicho as en casa? pregunt el profesor en voz alta.

    18 de Junio de 2014

    Creo que es por ese desvo, Domnguez dijo Granados sealando hacia un camino que se abra a la izquierda. Vaya con el escritor! Qu casita!

    Durante el viaje desde Madrid a Almera, el inspector Granados y el doctor Bermejo, acompaados por el agente Domnguez, haban estado hablando sobre este ltimo robo. Se haba cometido dos das atrs, en casa de un conocido escritor austriaco llamado Otto von Bakkal. Segn el informe policial, alguien haba irrumpido en su enorme residencia almeriense reduciendo a los perros que cuidan la entrada, y una vez en el interior durmi al escritor y a su joven pareja. Por lo visto, el fsil era un esqueleto casi completo de un pelicosaurio edafosurido que se encontraba montado en

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    posic in anatmica en una enorme v i t r ina s i tuada en e l sa ln. Cunto puede costar este casopln? Tanto ha ganado este hombre con esos folletines de guerreros y dragones? Cmo se nota que no tiene hijos, Bermejo. Los chavales alucinan con los libros de este tipo y ya han hecho hasta dos pelculas basadas en sus historias. Tiene que ganar muuuucho dinero... Ni idea... Cmo le comentaba antes, no le conozco. No he ledo nada de l. Bueno. A ver qu nos cuenta.

    Tras aparcar, los tres hombres descendieron del vehculo y se aproximaron a la casa del escritor. En cuanto pisaron el suelo, los perros, tres enormes rottweiler de color negro, comenzaron a ladrar como si no hubiera maana. Prosiguieron caminando hacia la puerta y al llegar a ella, Granados presion el timbre. Pasados unos segundos, un seor bajito, calvo y rechoncho abri la puerta.

    Hola, buenos das dijo con un extrao acento germnico. Son policas? Hola, seor von Bakkal. Soy el inspector Granados. l es el agente Domnguez y este es el doctor Bermejo. Es paleontlogo. Nos gustara hacerle algunas preguntas.

    El escritor les invit a entrar. La casa impresion a Bermejo. Los pasillos, enormes, estaban profusamente decorados con extraos dibujos y murales que representaban simbologa medieval y fantstica. Al llegar al saln, en seguida se dio cuenta de que von Bakkal era un coleccionista compulsivo.

    Esto roza lo diogenesco... susurr cerca de la oreja de Domnguez. Tomen asiento, por favor. Gracias contest Granados mientras se sentaba en uno de los sillones del saln. Cmo se encuentra seor von Bakkal? Todava con miedo. Y con rabia... Era una de mis piezas ms preciadas. Fue un regalo de un gran amigo. Algo nico... e irremplazable. Bueno, todava es posible recuperarl... De dnde provena el fsil, seor von Bakkal? interrumpi Bermejo. De Alemania, creo que Thringen.

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    Pues seguramente pueda ir a visitar su fsil al Museo de Historia Natural de Thringen en unos das... Bermejo! le reprendi Granados ante la estupefaccin del austraco. No se pase de listo! Qu persona en su sano juicio puede tener un esqueleto de pelicosaurio en el saln? Seor von Bakkal, ese fsil debe ser estudiado por profesionales, publicarse en una revista cientfica y almacenarse en un museo! Su lugar no es el saln de un extravagante escritor podrido de dinero! No vaya de vct... Bermejo! cort el inspector Espere fuera, por favor! Usted ha venido a ayudarnos, no a impartir lecciones de moralidad! Lo siento... Vaya fuera!

    Como si de un estudiante de primaria se tratara, el paleontlogo enfil cabizbajo el pasillo hacia la puerta de salida, lamentndose por su salida de tono. Abandon la casa y se aproxim al automvil, para esperar apoyado en el cap a los dos policas. Un cuarto de hora despus, salieron Granados y Domnguez. El inspector

    hizo un gesto con la cabeza al paleontlogo para que entrase en el coche. Me acaban de llamar de Madrid. El fsil del escritor acaba de llegar al Museo de Historia Natural de Thringen. Jejeje... A m no me hace ninguna gracia, Bermejo replic Granados con gesto serio. Cuando le llam, crea que me ayudara con este caso. No pensaba que alguien de su reputacin acabara comportndose como un quinceaero. Arranque, Domnguez.

    Ninguno de ellos habl durante el viaje de vuelta a Madrid. 25 de Junio de 2014

    Eeeeh, s... Hola. Quera hablar con el inspector Granados. S. Un momento, por favor respondi una voz femenina al otro lado del telfono.

    Bermejo esper unos segundos mientras pensaba cmo ser simptico con

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    Granados. No hablaban desde el episodio en casa de von Bakkal y quera reconciliarse con el inspector, intentando colaborar en el caso. Haba revisado el registro del Trisico en la Pennsula Ibrica, perodo que comienza tras el Prmico hace 250 millones de aos y que estara implicado en el siguiente paso del ladrn de fsiles. No obstante, ste haba demostrado en robos anteriores que el material poda provenir de cualquier parte del globo, lo que haca que Bermejo se sintiese algo impotente y descolocado frente a los posibles movimientos de Paleo-Robin Hood.

    S? Quin es? Granados? Soy el doctor Bermejo. Me gustara reiterar mis disculpas por lo del otro da en casa del escritor. Perd los nervios. Muy bien. Tena algo ms que decirme? Eeeeeh... S, s... Ver. He estado leyendo bibliografa sobre el Trisico de la Pennsula Ibrica. Posibles yacimientos, probables sospechosos... Y bien? Ha sacado algo en claro? Existen muchas posibilidades, pero creo que podramos empezar por visitar a un viejo conocido en Castilla-La Mancha. Bermejo... Espero que entienda que no puedo perder el tiempo visitando expoliadores. Tiene muchsimo material, vertebrados e invertebrados. Ha estado aos excavando por su cuenta y es muy probable que posea alguna especie nueva no descrita. Confe en mi intuicin... Est bien. Iremos maana. Intente estar a las siete en la comisaria. All estar.

    26 de Junio de 2014

    De qu conoce a este hombre? pregunt Granados mientras conduca el vehculo en direccin a la provincia de Guadalajara. Durante la realizacin de mi tesis estuve trabajando en algunas secuencias trisicas de esa zona. Recuerdo que llegaba a los yacimientos y estaban esquilmados. Pronto supe que el responsable era Rafael Galn, un aficionado a la paleontologa muy activo desde haca aos. Su gran dedicacin era directamente proporcional al dao que causaba al

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    estudio de esos sedimentos. Espero que no me est hablando de una venganza personal, Bermejo. No, no se equivoque... Estoy seguro que Galn tiene especies nuevas no estudiadas. Y es una vctima potencial de nuestro ladrn en serie.

    No tardaron en llegar al pueblo y aparcar cerca de la casa de Rafael Galn. Bermejo haba visitado su coleccin un par de veces hace algunos aos y recordaba bien la situacin de la vivienda. Al bajar del vehculo observaron la puerta del garaje entreabierta.

    Ah es donde sola guardar los fsiles. Si est abierta es muy probable que est dentro.

    Granados empuj la puerta y observ la estancia. Haba al menos una docena de mesas repletas de fsiles de todos los tamaos y formas ocupando todo el garaje. Conchas, fragmentos de huesos largos y placas de roca se observaban distribuidos sin orden aparente. Y al fondo, tirado en el suelo, el supuesto autor del esperpntico museo.

    Es Galn? inquiri Granados. Si, es l. Parece que se nos han adelantado.

    27 de Junio de 2014

    Diga? contest el doctor Bermejo al telfono. Profesor? Soy Granados. Como predijo, el fsil ha sido enviado al Museo de las Ciencias de Castilla-La Mancha. Era previsible. Galn solo intervena en su zona. Sabe algo de su estado? S, sigue ingresado. Tena un fuerte golpe en la cabeza, pero se recupera sin problemas. Y qu fsil era? Espere... Eeeeh... un crneo de simosurido. No conocido hasta el momento, claro. Joder, un notosaurio... Siempre tuvo buen olfato este Galn... Se le ocurre cual puede ser el prximo movimiento? Hummm... Jursico... Djeme pensar... contest Bermejo rascndose la cabeza. Le doy un toque en un par de das.

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    Ok, hablamos entonces. 30 de Junio de 2014 Bermejo lleg al domicilio de Granados temprano. El da anterior haba

    concertado una cita con el inspector para comentar algo que consideraba clave en la investigacin. Algo que haba pasado por alto y que comenz a preocuparle. El paleontlogo presion el timbre de la entrada y esper a que le abrieran.

    Buenos das, Bermejo. Pase dijo Granados con un gesto ms serio de lo normal. Buenos das contest Bermejo con cierto tono de nerviosismo. Tengo algo importante que decirle

    Ambos se dirigieron por un pasillo tenuemente iluminado hasta llegar a un espacioso saln donde se encontraba el agente Domnguez. Lo primero que sorprendi al profesor fue la exquisita decoracin de la estancia, muy lejos del catico despacho del inspector. Le llamaron poderosamente la atencin una serie de mscaras africanas en un lateral de la habitacin y un precioso mosaico romano con una escena mitolgica en la pared principal. Tambin se fij en un enorme jarrn con simbologa oriental situado cerca de una de las ventanas.

    Esto es Tiene una casa muy bonita Levante los brazos, Bermejo orden Granados. Qu? respondi sorprendido el paleontlogo. Que levante los brazos, por favor. No haga esto ms desagradable replic con tono seco el inspector.

    Domnguez sac su arma y apunt al profesor. ste, con el rostro desencajado, levant los brazos mientras el inspector se acercaba hacia l. Granados comenz a cachearle y sac algo del bolsillo derecho de su chaqueta.

    Lo saba! afirm mirando el objeto que haba encontrado. Saba que era usted desde el principio! No, no, no! He venido a explicrselo! Yo no! Cllese! interrumpi el polica. Por qu queras venir hoy a mi

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    casa? Es que sabes algo? Cmo consigues la informacin? No s de qu me habla! Eso es un ammonites! Es parte de mi tesis! Yo no he robado nada! se defendi Bermejo. Has venido a dormirme como a los otros? Qu venas a buscar aqu? replic Granados. Deje que le explique, por favor! Yo no he hecho nada!

    El inspector termin de registrarle y se separ un par de metros del profesor.

    Habla. Inspector Vena a decirle que yo puedo ser la prxima vctima. Ese fsil es el holotipo de una nueva especie de ammonites jursico. Lo inclu en mi tesis, pero nunca lo describ en profundidad ni lo publiqu. Ese ejemplar debera estar en un museo desde hace aos Cmo? respondi Granados con asombro. S, lleva metido en el cajn de mi despacho desde que le la tesis y nunca lo devolv al lugar que le corresponde Acompeme orden el inspector.

    Granados abandon el saln por una puerta opuesta a la principal, seguido por el doctor Bermejo. Los dos hombres continuaron andando por un pasillo hasta llegar a una puerta cerrada. El polica saco unas llaves del bolsillo y abri la cerradura.

    Entre dijo circunspecto. El paleontlogo accedi a la habitacin y se qued parado al ver una vitrina

    de cristal en el centro de la sala. Es? Bermejo no sala de su asombro y era incapaz de articular palabra. S, es real. Es? Un puto crneo de dinosaurio

    La vitrina contena un crneo completo de terpodo, dinosaurios carnvoros que vivieron desde finales del Trisico hasta la gran extincin del Cretcico Superior hace algo ms de 60 millones de aos.

    Pero? Mi mujer es coleccionista de arte. Ya ha visto el saln explic el

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    inspector con tono preocupado. Hace unos aos le pareci buena idea pujar por este bicho en una casa de subastas de Francia. Pero debe costar un dineral? Crame, eso no es un problema para mi mujer.

    El doctor Bermejo se acerc a la vitrina. A pesar de que no controlaba mucho sobre dinosaurios, se aventur a pensar que se trataba de un carcarodontosaurio. En alguno de sus viajes, haba visto varios ejemplares de terpodos en museos y el crneo que tena en frente tena ciertos caracteres que le recordaban a este grupo.

    Cretcico1! exclam sorprendido. A su espalda, Granados comenz a toser. El paleontlogo se gir con

    rapidez y vio desplomarse al polica. La habitacin empez a cubrirse de humo. Bermejo se sinti aturdido, se ech la mano a la garganta y tosi con fuerza. A los pocos segundos, perdi el conocimiento y cay al suelo. Tras unos minutos alguien entr en la habitacin portando una mscara

    antigs y una gran bolsa de deporte. Inspeccion al inspector, le desarm y cogi el fsil de ammonites de su bolsillo. A continuacin, desarm la vitrina y con sumo cuidado deposit el crneo de terpodo en un soporte localizado en el interior de la bolsa de deporte.

    No pens que sera tan fcil esta vez... Jursico y Cretcico de una tacada! afirm el ladrn dirigindose hacia la puerta. Ah, por cierto seor inspector... s distinguir perfectamente a un arquelogo de un paleontlogo.

    1 Nota de los editores: La cronologa geolgica se ha establecido y est sujeto a revisiones

    peridicas por la International Commission on Stratigraphy. Para poder consultar una tabla

    actualizada de los tiempos geolgicos pueden visitar la pgina de esta institucin

    www.stratigraphy.org.

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    Mi Historia: La vida de un H2O

    Jos Javier Romn Camacho naci en Madrid hace 12 aos y reside en Aranjuez (Madrid) donde cursa 1 de E.S.O. Es un apasionado de las ciencias y las tecnologas, en especial, la informtica, la naturaleza y la geologa. Disfruta haciendo experimentos con su hermano gemelo y explorando las nuevas tecnologas.

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    Estaba apunto de explotar. La gran bola de gas ardiente llamada Estrella era ya una supergigante, y de pronto, cuando iba a convertirse en una nebulosa, los cre. As se originaron mis padres: el oxgeno (mi madre) y el hidrgeno (mi padre, que tena doble personalidad), entre otros elementos. Cuando se casaron, nac yo, Droppy, un verdadero H2O. Mis padres viajaban en un cometa por el universo hasta que llegaron a un sistema solar. Este conjunto de planetas era muy particular, ya que haba una zona de habitabilidad, en la que poda existir la vida y un cinturn de asteroides. Tambin haba agua, en varios planetas (en estado slido, principalmente) y se contemplaban astros enormes y pequeos. Tambin recuerdo, aunque no muy bien, que desde la rbita del cometa

    vea un planeta en llamas, donde no paraban de caer ms y ms meteoritos. En l se estaban formando continentes y ocanos. Le puse el nombre de Tierra a aquel planeta en el que se podan apreciar acumulaciones de rocas. Era un poco aterrador ver cmo esas montaas escupan fieramente roca fundida, y sta empezaba a escurrirse por las laderas de la montaa. De vez en cuando se hacan unas grietas bestiales que eran parecidas a los volcanes y escupan lo mismo. Surgan los minerales y las rocas: el oro, el diamante, el carbn... Sin duda, el mineral que ms me gusta es la esmeralda. Con su brillo verdoso me recuerda a la Tierra, o tambin me gusta la piedra de lapislzuli, porque me recuerda al agua. Vi evolucionar a aquel planeta. Esas masas de tierra llamadas continentes se

    movan de un lado para otro. Mi abuelo, que se llamaba igual que yo, me cont que las masas de roca se movan gracias a las placas tectnicas, que son cada una de las grandes partes semirrgidas de la litosfera que flotan sobre la Tierra. Cuando me hice mayor empec a ir al colegio, donde por la maana, suba

    al autobs y ascenda muy alto. En la clase nos explicaban como era nuestro cuerpo, nuestras funciones y nuestra importancia. Tambin estudibamos nuestro planeta: sus minerales, sus ros, sus capas o sus ocanos. Me pareca realmente alucinante! Cada tarde, cuando terminbamos el colegio, me tiraba junto a mis compaeros, hacia la faz de mi planeta. Desde all arriba, la Tierra se vea hermosa, brillante y con un tono verdoso. Cuando caas te poda tocar la lotera. Algunos descendan hasta llegar al mar y otros eran bebidos por

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    todo tipo de animales. Me acuerdo de esa vez que mi amiga Marice fue bebida por una bestia inmunda que meda siete metros y tena unos dientes aterradores. |Menos mal que no nos pueden masticar! Y a Otto, al que le toc que unos cientficos lo miraran por un aparato llamado microscopio, que te permite ver las cosas ms grandes de tal modo que se podan reconocer algunos protozoos y bacterias en su interior. A veces me pregunto: Cmo surgi la vida en la Tierra? Me mandaron hacer una hiptesis sobre este tema, pregunt y pregunt. Me dieron muchas respuestas, pero la que ms creble me pareci fue la de que un cometa, llevando consigo la vida misma, haba impactado contra la Tierra. De modo misterioso, algo nuevo surgi, dando lugar a nuevas formas vivas, cada vez ms complejas. Cuando termin mis estudios en La Vaporizacin me compr una nube

    para visitar el mundo. Aunque no era muy all, tena veinte vapores de potencia, lo suficiente como para dar varias vueltas al mundo en ochenta das. A lo largo de los aos vea prosperar la vida hasta que una gran roca la destroz. Tuvimos la suerte de que unos pequeos seres vivos sobrevivieron y repoblaron la Tierra. Yo segua viajando, viendo evolucionar a aquel planeta hasta que decid mudarme al ro. Sobre la faz de la Tierra aparecieron unos seres llamados humanos. Me encantaba ver como estudiaban la Tierra, con aparatos muy avanzados. Mi abuelito me cont tambin que hay una teora que dice que el mundo acabar teniendo un solo supercontinente, aunque esto provocar que el clima sea muy diferente al actual con calores en el centro, fro en los bordes y algunos otros cambios ms drsticos. El problema es que algunos de estos seres, en lugar de disfrutar la

    naturaleza de nuestro planeta, se dedicaban a destrozarla, hasta tal punto que nos contaminaron a nosotros, los H2O. Nos gastaban, o nos intoxicaban, las grandes ciudades humanas echaban sus residuos a nuestros pueblos, los ros, o nos echaban aceite u otros qumicos contaminantes. Menos mal que parece que ahora estn mejorando con sus nuevos inventos. Me consuela saber que hay personas, maestros, que conciencian a los que no nos respetan, usando libros, discursos, videos... Por ejemplo, usan el viento para mover unas aspas y producir energa, o usan el calor del Sol para calentar agua, o nos aprovechan en las enormes presas, e incluso nos desalinizan. El otro da, le un artculo sobre un proceso llamado hidrlisis; al principio no entenda nada

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    pero cuando lo termin, me qued pasmado: La hidrlisis es como sacar oro del bronce, como sacar electricidad de la nada. Consiste en extraer los componentes qumicos hidrgeno y oxgeno de cada molcula de agua. Lo bueno que tiene el hidrgeno es su utilidad en la combustin, de modo que estamos esperando a que un cientfico genial nos permita sustituir a la gasolina y no tener que usar petrleo. Hay gente que si que sabe como usarnos, como tratarnos, como cuidarnos, porque es consciente de que en nosotros est la fuente de la vida. Tengo que admitir, que los H2O somos un elemento fascinante. Tenemos

    tres estados. Vine a este planeta congelado, me evaporic yendo a la escuela y me convert en un lquido mudndome al ro. Algunos de mis amigos, posiblemente estarn viviendo dentro de ti o a lo mejor, ahora mismo, los estars gastando, tirndolos por el lavabo o bebindolos. Sin nosotros t no viviras, ni tu ni nadie. Somos la necesidad ms bsica para la vida. Confieso que me siento orgulloso de ser lo que soy: un verdadero H2O.

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    Cadenas de Arena

    Montserrat Mata Arroyo reside en Legans (Madrid, Espaa) y estudia Ingeniera Geolgica en Madrid. Amante de la lectura no pudo evitar participar en este certamen que une dos de las cosas que ms le gustan, la Geologa y la Literatura, mostrando en las siguientes pginas el resultado de su obra.

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    Susana se levantaba muy pronto cada maana, se vesta y se diriga rpidamente al gallinero a recoger los huevos. Ella odiaba entrar en esa cabaa tan maloliente, pero desde que su hermana Mara se haba ido de casa era una de las nuevas tareas que le haban asignado. Dejaba la cesta con los huevos en la cocina, su madre siempre estaba sirviendo el desayuno por la maana.

    Termina rpido y ves a por agua al ro, hay mucha colada que lavar, cocinar, y dar de beber a los animales. Si madre.

    La chica suspir, un da ms, cogi dos grandes cubos y se puso en camino, el ro estaba bastante lejos por lo que se pasaba la mayor parte del da llevando agua, y a pesar de estar tanto tiempo al aire libre Susana se senta como si estuviera encadenada a una pared, siempre los mismos cubos, siempre el mismo camino, siempre el mismo ro, siempre igual... Al llegar se permiti el lujo de descansar un poco. Estaba algo nublado por

    lo que se decidi por trabajar y acabar pronto, ya que sin el sol el camino se haca ms ameno. Siempre se pregunt por qu la granja estaba tan lejos del ro, su madre le haba explicado que el ro haba ido cambiando de lugar, aunque no terminaba de entender como un ro poda cambiar de lugar. Susana meti el cubo en el agua de nuevo, tendra que haber llovido en

    algn lugar aguas arriba, incluso en las montaas, porque la velocidad y la altura del agua haban aumentado, y eso siempre pasaba cuando llova. Y para su mala suerte se dio cuenta de que el agua que bajaba no era tan clara como siempre, estaba un poco marrn, ser por el barro que arrastra pens. Durante unos segundos la muchacha se qued mirando como el agua se iba, sin detenerse, y se pregunt hacia donde ira el ro, que sitios cruzaba, a donde desembocara: en otro ro?, en un lago?, en el mar? Y qu es lo que vera a su paso, ms llanura, una montaa quizs?, y si esas

    curvas tan cerradas que haca desapareceran, si formara una cascada, o si simplemente segua sin ms. Sacudi la cabeza, no era momento de pensar en aquello, ella tena un

    trabajo que realizar, y no poda entretenerse en esas tonteras. Que ms daba a donde llegaba el ro, ella nunca podra ir a verlo, tena sus obligaciones, estaba encadenada a esa estpida granja hasta que sus padres decidieran

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    casarla con cualquiera de los idiotas que llamaban a la puerta, daba gracias a que no fueran muchos. Con ese mal pensamiento, cogi agua y volvi a la granja, no sin maldecir el largo camino de nuevo. Cuando lleg, su madre la esperaba en el patio con los brazos cruzados y

    cara de pocos amigos. Qu has estado haciendo? Te estamos esperando dijo arrebatndola uno de los cubos de agua Date prisa y ves a por ms, estamos muy atareados y no podemos hacer nada por tu culpa. No tardar madre contest la chica agachando la cabeza.

    Ella saba que no le convena contradecir a su madre, as que solo empez a protestar y a quejarse cuando estaba lo suficientemente lejos como para que nadie pudiese orla. Si tanto necesitaba el agua que vaya ella a buscarla. Iba tan concentrada en maldecir la suerte que le haba tocado que cuando quiso darse cuenta ya haba llegado al ro de nuevo.

    Soy yo, o el camino ha sido ms corto? le dijo al ro. Suspir una vez ms, desde cundo hablaba con el ro? Mir de nuevo el

    agua, esta vez arrastraba un tronco, que desapareci al terminar de doblar la curva. Se acerc a la orilla del ro y se agach para llenar el primer cubo de agua cuando un pedazo de tierra se desprendi debajo de sus pies haciendo que perdiera el equilibrio. Aquel pedazo de tierra se deshizo en pequeos granitos de arena, cada vez ms pequeos y se perdi en el agua antes de tocar el fondo del ro. Susana pens sobre qu es lo que le pasara a esos granitos de arena.

    Caeran inmediatamente al fondo o seran arrastrados a un lugar mejor? Se moveran solo cuando el caudal del ro fuese alto, o se moveran siempre? Precipitaran al fondo todos a la vez o poco a poco? Por qu caeran a destiempo? Cul sera el primero que dejase de avanzar? Entonces Susana envidi a los granitos de arena que se haban desprendido de la pared del ro, ellos haban escapado de la pared que los retena y se haban ido, ya no dependan de nada ms que de ellos mismos y de la fuerza de la corriente del ro, que de seguro les iba a llevar a un lugar mucho mejor. Pues fuesen a donde fuesen seran libres y despus pasaran a formar parte del fondo del ro, o de una de esas barras como las que se formaban aguas arriba, o podran llegar a formar parte de un delta en su desembocadura al mar, incluso formar

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    parte de su propio fondo, y por si eso no era suficiente, tambin podran llegar a formar parte de una playa. Susana se deshizo rpidamente de esos pensamientos, ella no poda irse de

    repente como hacan los granitos del ro. Llen los cubos de agua y volvi a la granja. El camino estaba lleno de grava, el sol segua sin hacer acto de presencia, y

    tampoco pareca que las nubes fuesen a desaparecer. Pens que era un mal da para hacer la colada, pues el agua no se evaporara si no haba sol, adems estaba casi segura de que llovera. No saba explicar muy bien por qu, ella deca que era porque lo ola en la tierra, y no menta, cuando iba a llover la tierra se lo deca con ese olor a mojado, incluso hasta el maldito ro se lo deca. Su madre siempre la regaaba cuando la oa hablar de esas cosas. No digas esas cosas tan poco propias de una dama, te tomaran por loca le deca siempre. Y Susana le contestaba cosas como que prefera conocer el mundo y que la llamaran loca a estar toda una vida encadenada al mismo sitio. Ella crea que si enfrentaba a su madre contra un bloque de granito ste

    quedara destrozado. No es que su madre fuese malvada, solo que era incapaz de comprenderla con esa mente tan cerrada que posea. Estaba vaciando los cubos en una gran pila en el patio cuando su madre

    sali cargada de ropa, Susana se qued mirndola. No te quedes ah parada y ve a por ms agua. S madre.

    Cogi de mala gana los cubos, y sali de la casa para hacer el que sera su tercer viaje al ro. Estaba cansada de hacer lo mismo siempre, ella quera cambiar, quera hacer tareas que no fuesen de una granja, qu demonios, ni si quiera quera hacer tareas, ella quera descubrir todo el mundo, quera ver lagos, visitar cumbres de montaas, mojar sus pies en el agua del mar, e incluso ver el desierto, una vez escuch que era un lugar muy hostil, pero hermoso. Lleg de nuevo a la orilla del ro, se qued mirndolo de nuevo, como si

    esperase a que pasase algo ms aquel da, algo que le hiciese recordar lo encadenada que estaba. Entonces se dio cuenta de que no odiaba el ro porque tuviese que hacer varios viajes al da para recoger el agua. Odiaba ese ro porque siempre le recordaba lo encadenada que estaba, recordndola

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    siempre, que el pasaba por mil lugares que ella jams visitara, que era libre de ir por donde quisiese, solo tena que dejarse caer por la mayor pendiente y disfrutar del largo viaje que tena por delante. Odiaba el ro porque era todo lo que ella quera ser y no poda. Se dio cuenta de que estaba igual de encadenada al ro que a la granja, ambos formaban parte de la pared que la retena. Cogi un cubo y se agach para llenarlo de agua una vez ms; esta vez tuvo

    cuidado con donde pona los pies, al mirar la tierra que tena bajo ella se dio cuenta que eran iguales a los granitos que haba visto desprenderse y perderse en el cauce del ro la vez anterior. Y por primera vez en 17 aos alz la vista, no para mirar el cielo, sino para

    mirar a la otra orilla del ro, que era bastante distinta a la orilla en la que ella se encontraba, no solo porque la orilla en la que estaba fuese la exterior y la otra en el interior, sino porque la otra tena una suave pendiente de granitos de arena sueltos, del mismo tipo que los que tena bajo sus pies, solo que esta no estaba suelta y no encadenada a la pared. Acaso los granitos no solo viajaban en sentido de la corriente sino que tambin viajaban a la otra orilla? Entonces lo entendi, el ro que tanto haba odiado durante aos, no le

    estaba recordando lo encadenada que estaba, sino que estaba mostrando a donde van a parar los granos que se haban desprendido de la pared, el ro le enseaba ese lugar al que deba escapar. Siempre haba estado ah, pero ella miraba hacia otro lado. Susana solt los cubos y cruz el ro, no la import mojarse, ni la fra

    temperatura del agua, lleg hasta la otra orilla y comenz a andar, no se preocup por todo lo que dejaba atrs, la granja, el camino, los cubos... Era su turno de dejarse guiar por la corriente y solo mir atrs para ver el meandro del ro por ltima vez.

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    Conversaciones en Ultramar

    Alejandro Mazaira Pereira naci en Orense hace 30 aos, aunque creci en Astorga, ciudad milenaria en la provincia de Len (Espaa). Estudi Ingeniera Tcnica de Minas y un Master en Recursos Geolgicos y Geotecnia. Hace tres aos emigr a Sudamrica en busca de trabajo. Actualmente vive en la Repblica Checa, donde trabaja de investigador y realiza un doctorado en geomecnica y geotecnia. Siempre que puede dedica algo de tiempo a divulgar la geologa a travs de su blog personal (www.geohikers.es), el cual est dedicado a las tres cosas que ms le apasionan: la naturaleza, el montaismo y la geologa.

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    Chile, 14 de mayo de 1835. Tras varias semanas realizando mediciones hidrogrficas por la costa de

    Valparaso, el Beagle arriba al puerto de Coquimbo, una pequea poblacin de pescadores situada en las puertas del gran desierto del norte de Chile. Hace casi cuatro aos que este bergantn de la Marina Real Britnica zarp del sur de Inglaterra con la misin de explorar la costa meridional de Sudamrica y las islas que encontrara en su camino. El comandante de la expedicin es el joven Robert Fitzroy, quien unos aos antes ya dirigiera este navo en una misin de exploracin por las salvajes costas de la Tierra de Fuego. El buen calado del puerto les permite atracar en el muelle junto a otras

    embarcaciones pesqueras. El capitn Fitzroy espera reunirse en este lugar con un pequeo grupo de su tripulacin que ha estado explorando el interior del pas durante varias semanas. El Beagle echa amarras y varios hombres bajan a tierra firme para hacerse con provisiones. Desde el muelle se pueden ver las largas calles rectilneas, tan tpicas de las poblaciones de este pas, que ascienden suavemente la ladera de la pequea pennsula grantica en la que se levanta Coquimbo. Ms all, tierra adentro, se alza la desrtica Cordillera de la Costa, una muralla volcnica de varios miles de kilmetros de longitud que recorre el pas de norte a sur pegada al ocano Pacfico. La expedicin terrestre llega en la fecha prevista y se dirige sin demora al

    puerto para encontrarse con el resto de la tripulacin. Fitzroy est tumbado en la cubierta del barco cuando ve aparecer a sus hombres, seguidos por un puado de mulas cargadas hasta los topes.

    Maldita sea Charles! bram Fitzroy desde su hamaca Me vas a llenar el barco de piedras otra vez! Si comandante, y adems de piedras traigo unos ejemplares de animales fabulosos. Fitzroy arrug la frente. Mi barco no es un museo! Espero que al menos traigas oro y plata! Charles sonri. Hemos visitado varias minas por el camino, pero desgraciadamente ningn capataz quiso regalarnos parte de su valiosa extraccin.

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    Fitzroy movi la cabeza con desaprobacin. Siete aos antes, durante el primer viaje de exploracin del Beagle por el Cabo de Hornos y la Tierra de Fuego, Fitzroy pens que esas tierras lejanas quiz albergaran importantes yacimientos minerales que podran engrosar las riquezas de ultramar del imperio Britnico. Sin embargo, por aquel entonces no dispona de personal capacitado entre su tripulacin para llevar a cabo exploraciones geolgicas, por lo que antes de partir en su segundo viaje a Sudamrica se encarg personalmente de buscar y contratar a un caballero gelogo. As fue como conoci a Charles, un joven naturalista de 22 aos que tena la ilusin de conocer los trpicos antes de ordenarse como pastor anglicano. Despus de tres aos de expedicin, Charles ha explorado y estudiado meticulosamente miles de kilmetros de costas y tierras prcticamente desconocidas. Sin embargo, y para desesperacin de Fitzroy, el joven Charles ha estado ms centrado en amasar una coleccin ingente de fsiles, animales disecados y plantas, que en encontrar nuevos yacimientos minerales. Al llegar al barco los hombres comenzaron a descargar los sacos que

    llevaban bien atados a los lomos de las mulas. Charles subi a la cubierta y se acerc a Fitzroy.

    Tranquilo Robert, ya tengo suficiente material para hacer otro envo a Inglaterra. En unos das tu barco quedar otra vez vaco. Si sipero escchame bien Charles, de aqu a Per hay muchas minas de metal y salitre, as que en tus prximas exploraciones a pie abre bien los ojos y olvdate por un tiempo de tu dichosa coleccin de especmenes.

    Charles asinti con la cabeza. Cada vez que volva de una de sus expediciones terrestres Fitzroy le deca lo mismo. l siempre trataba de justificar sus mulas llenas de fsiles, plantas y animales, pero a Fitzroy nunca le convencan sus excusas.

    En realidad llevo un tiempo investigando el origen de los yacimientos minerales de esta regin se apresur a responder Charles, creo que estn conectados de alguna manera con los procesos volcnicos de la Cordillera. Y qu demonios tienen que ver todos esos animales petrificados con el oro y el cobre de las minas? le replic Fitzroy.

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    Ehhh bueno he encontrado fsiles de conchas marinas en lo alto de la Cordillera y creo que el hecho de que estn tan alejados del ocano y a tanta altitud tambin est relacionado con los mismos fenmenos volcnicos que concentran los minerales en el subsuelo. El seor Lyell ha explicado recientemente en su libro Principios de geologa cmo la tierra se eleva de manera uniforme debido a pequeos y graduales levantamientos, como los que pudimos observar despus del terremoto que vivimos en Valdivia hace tres meses, el cual dej al descubierto rocas que anteriormente estaban sumergidas. Ese terremoto tambin estuvo acompaado de erupciones volcnicas en Chilo y en la lejana Isla de Juan Fernndez, y es bien sabido que muchas de las minas de estas tierras se encuentran precisamente en rocas de origen volcnico. En mi opinin hay evidencias de que los terremotos, las rocas volcnicas, los fsiles marinos y los yacimientos minerales pueden estar relacionados entre s. Adems... Bueno bueno le interrumpi Fitzroy, no me marees ms con tus explicaciones geolgicas. Por cierto Charles, cmbiate esa ropa andrajosa que llevas puesta, un ingls nos ha invitado a cenar en su casa de las afueras de Coquimbo y no querrs parecer un minero chileno.

    Una ligera llovizna, la primera del ao, cay durante varias horas sobre la seca tierra coquimbana. Fitzroy y Charles montaron sendos caballos antes del anochecer y se dirigieron a la hacienda del seor Edwards. Aos atrs, este hospitalario ingls se haba establecido en Chile atrado por la emergente y prspera industria minera, al igual que muchos otros extranjeros. Al llegar a la hacienda el mayordomo condujo a los dos hombres al comedor y les invit a tomar asiento. El seor Edwards hizo presencia unos minutos despus.

    Buenas noches caballeros. Espero que no hayan tenido problemas en llegar hasta aqu. No seor, sus indicaciones fueron claras. Edwards se dirigi hacia Fitzroy y le estrech la mano. Usted debe de ser el comandante del navo, verdad? S seor, Capitn Robert Fitzroy. Y este es el naturalista de nuestra expedicin, Charles Darwin. Encantado de conocerlos. Por favor, tomen asiento de nuevo, en

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    seguida nos servirn la cena. He mandado cocinar cazuela chilena, un plato sencillo pero exquisito, estoy seguro de que les gustar.

    Los dos hombres se hicieron los sorprendidos. Cada vez que alguien les invitaba a almorzar en Chile siempre les ofrecan la misma comida: cazuela chilena y empanadas.

    Seor Fitzroy y seor Darwinsiempre es bueno recibir compatriotas en casa. He odo que estn llevando a cabo exploraciones cientficas por la costa de Sudamrica. Puedo preguntarles qu hacen exactamente? O es un secreto de la Corona? Fitzroy sonri. No seor, no es ningn secreto. Estamos circunnavegando la Tierra para realizar diferentes mediciones hidrogrficas, geogrficas, meteorolgicas y cronomtricas que sern de gran utilidad para la Marina Real. Humm suena interesante. Edwards trat de ocultar el hecho de que no tena ni idea de lo que le estaba hablando. S seor. Adems tuve la inteligencia de contratar al seor Darwin para que dirigiera expediciones terrestres y llevara a cabo exploraciones geolgicas. Como usted bien sabe los filones de oro y plata suelen estar bien escondidos uno nunca sabe donde puede aparecer uno.

    Aunque esto era verdad, Fitzroy no sola contar que la otra razn por la que haba contratado a un culto naturalista era la de tener un compaero afn durante el largo viaje. Era bien sabido que algunos comandantes y oficiales decidan acabar con sus vidas despus de insufribles meses de navegacin acompaados nicamente por marineros incultos y pendencieros.

    Por supuesto, en estas tierras siempre es bueno tener a un gelogo cerca. Y dgame seor Darwin, ha encontrado yacimientos dignos de ser explotados? Yo mismo podra estar interesado en invertir en ellos. No seor, pero he hecho otros descubrimientos realmente sorprendentes. Saba que en los picos ms altos de la Cordillera existen gran cantidad de conchas marinas incrustadas en las rocas? De veras? Pues s que lleg alto el Diluvio Universal! Edwards solt una gran carcajada. S, buenoaunque en la actualidad existen otras teoras que explican este tipo de fenmenos, como la que propuso el seor James Hutton el

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    siglo pasado, que ha sido ampliada posteriormente por el seor John Playfair y ms recientemente por el seor Charles Lyell. Segn ellos, las montaas se han elevado paulatinamente desde los mares hasta su posicin actual, movidos nicamente por fuerzas naturales, sin intervencin divina. Por el amor de Dios Charles! Blasfemas con demasiada frecuencia para ser casi un sacerdote.

    Fitzroy, al igual que Charles, era un hombre de ciencia. Llevaba a cabo investigaciones precisas y meticulosas. Sin embargo, era un hombre conservador y poco abierto a nuevas ideas. Este hecho haca que ambos discutieran a menudo, aunque al final siempre dejaban sus diferencias a un lado a sabiendas de que deban ser compaeros de viaje durante mucho tiempo.

    Hay fenmenos de la naturaleza que simplemente no podemos explicar aadi Edwards. He odo historias sobre rboles, e incluso bosques enteros, que han aparecido petrificados en las minas de carbn del sur de Chile, a decenas de metros bajo la superficie. Tiene usted alguna explicacin para eso? Es de suponer que esos rboles vivieron en eras muy antiguas y fueron enterrados por arenas y otros sedimentos, que con el tiempo se compactaron formando las rocas que hoy los albergan. Las plantas petrificadas son comunes en muchas minas. Sin embargo en mis minas de plata no hay ni un solo rbol petrificado insisti Edwards. Eso es probablemente debido a que a los rboles no les gusta crecer sobre la lava ardiendo Cmo dice? pregunt Edwards. El seor Darwin opina que los yacimientos metlicos de Chile surgieron debido a los procesos volcnicos que aqu acontecen puntualiz Fitzroy ante la cara de desconcierto del anfitrin. Usted es el gelogo Edwards hizo una pausa mientras terminaba su copa de vino, as que no ser yo quien le contradiga. Qu otros grandes descubrimientos ha hecho, seor Darwin? Hasta ahora he recolectado una gran cantidad de especies de animales

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    y plantas que nunca han sido estudiados ni descritos por la ciencia. Cada varias semanas catalogo todo lo que he recogido y lo envo a Londres para que sea examinado. Creo que esto es una valiosa contribucin al conocimiento del mundo natural actual. Doy fe de ello dijo Fitzroy. Cada vez que regresa de una expedicin apenas nos queda sitio libre en la bodega del barco. A estas alturas la Sociedad de Londres ya no debe de tener mucho espacio disponible para almacenar ms material! aadi riendo con malicia. No obstante creo que mi mayor aportacin est siendo en el campo de la paleontologa. Sabe lo que es eso seor Edwards? Es obvio que no, ilstreme por favor. Es la ciencia que estudia la historia natural del pasado, es decir, los animales y otros seres que moraron la tierra hace tanto tiempo que sus restos solo se pueden encontrar hoy en forma ptrea, como los rboles de las minas de carbn que usted mencion antes. Entiendo Y qu es lo que hace tan especial a sus descubrimientos? Le puedo poner varios ejemplos. Durante mis expediciones en Uruguay y Argentina encontr diversos esqueletos petrificados de bestias gigantescas, nunca vistas con vida en el continente sudamericano. Algunos eran de animales parecidos a los armadillos y los perezosos actuales, pero de dimensiones mayores, incluso ms grandes que un carruaje. Otro esqueleto perteneci indiscutiblemente a un animal similar a un elefante. El Seor Fitzroy se lo puede confirmar. El comandante asinti con la cabeza. Es cierto, tena unos cuernos de proporciones extraordinarias. En Europa se han encontrado esqueletos de esa misma bestia, se les conoce como mastodontes continu Charles. Y no es de extraar que hayan aparecido en Europa, donde los elefantes africanos y asiticos pudieron llegar con facilidad, pero elefantes al otro lado del Atlntico? Es un hallazgo realmente fascinante. Y cmo est tan seguro de que esas criaturas ya no existen? Quin sabe, quiz todas esas bestias an viven en la inmensidad inexplorada de la Amazona brasilea.

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    Puede que tenga razn, seor Edwards, pero dispongo de ms indicios. En Argentina encontr el esqueleto de un animal realmente extrao. Era del tamao de un elefante pero tena dientes de roedor y caractersticas anatmicas de especies acuticas. Jams se ha visto con vida una criatura igual. Adems, encontr la osamenta petrificada de un animal muy parecido a un caballo. Es bien sabido que en las Amricas no existan caballos ni otras especies similares antes de la llegada de los espaoles. Estos animales fueron trados en barco hace 300 aos, al igual que los cerdos, las vacas y otros animales domsticos. Existe la posibilidad de que muchos siglos atrs hubiera habido caballos en Amrica, y que estos hubieran desaparecido completamente antes de la llegada de los espaoles, al igual que los mastodontes. Esto podra encajar con la teora de las extinciones catastrofistas del seor Georges Cuvier, aunque no explicara por qu animales tan parecidos existieron en continentes separados por vastos ocanos, y ciertamente no cuadrara con la teora evolucionista del seor Lamarck, aunque es cierto que algunos autores hablan de puentes de tierra en Ejem, ejem! Edwards carraspe sonoramente, interrumpiendo las divagaciones de Charles. Como le deca antes seor Darwin, hay misterios que van ms all de nuestra misma existencia, as que no se sienta obligado a dar respuesta a todo lo que no entiende. Aj! Aqu viene el segundo plato seores. Empanadas! Grit Fitzroy, que no daba crdito a semejante coincidencia gastronmica. Y al estilo espaol, como a m me gustan! exclam Edwards.

    Justo cuando la sirvienta se dispona a servir las empanadas el suelo comenz a temblar. Un segundo ms tarde, el mayordomo cruz a toda velocidad el comedor mientras iba abriendo todas las puertas de la casa hasta la entrada principal. La sirvienta lanz las empanadas a la mesa y sigui al mayordomo. Edwards y Fitzroy saltaron de sus sillas e hicieron lo propio. La seora de la casa baj las escaleras ayudada por otra de las sirvientas y tambin salieron a la calle. El ltimo en salir de la casa fue Charles, a quien no pareci importarle mucho el evento. Un par de minutos despus el sismo ya haba terminado.

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    El seor Edwards felicit al mayordomo por su rpida actuacin. Por todos era sabido que el principal peligro de los terremotos no era el tiempo en que se tardara en llegar a la calle, sino el hecho de que las puertas se quedaran atrancadas por el desplazamiento de las paredes, haciendo imposible la huida antes de que la vivienda se viniera abajo. Tras el susto, los caballeros decidieron continuar la cena en el porche de la casa por miedo a las rplicas. El mayordomo y las sirvientas prepararon la mesa y los hombres tomaron de nuevo asiento.

    Malditos terremotos! Llevo aos viviendo en este pas pero an no me he acostumbrado. Al menos el temblor no nos tir las copas de vino dijo Fitzroy mientras daba el primer mordisco a su empanada. Seor Darwin es usted un hombre con agallas. Nunca vi a nadie moverse con tanta parsimonia durante un terremoto. Aqu la gente siempre reacciona movida por el pnico y el miedo. Este temblor fue de menor intensidad que el que sentimos en Valdivia, no me pareci necesario alarmarse. Adems estuve tratando de sentir la direccin de desplazamiento de las ondulaciones. Desafortunadamente me fue imposible con tanto alboroto. La direccin de las ondulaciones! exclam Edwards con una carcajada. A parte de valiente es usted un hombre extrao. La direccin en la que oscila el suelo durante un evento ssmico puede dar informacin valiosa sobre su origen. An tenemos muy pocos conocimientos sobre la naturaleza de los terremotos. Cualquier oportunidad para investigarlos es buena. Y seguro que ya tiene alguna teora sobre este tema, verdad seor Darwin? pregunt Fitzroy. En realidad tengo evidencias que refutan las teoras publicadas por el seor Alexander von Humboldt, quien tambin realiz investigaciones en Sudamrica a principios de este siglo. Segn sus teoras los terremotos estn directamente relacionados con grandes roturas en la tierra y erupciones volcnicas. Durante el terremoto de Valdivia, el mismo que devast Concepcin, varios volcanes de la Cordillera entraron en erupcin, mucho ms al sur, cerca de Chilo, y tambin

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    cerca de la lejana Isla de Juan Fernndez. Tiene que existir algn tipo de conexin subterrnea que conduzca esas devastadoras fuerzas naturales hacia todos esos puntos. Eso que comenta me recuerda a algo que he odo decir a los nativos chilenos que trabajan en mis minas. Ellos estn convencidos de que si hubiera un volcn cerca de Coquimbo los temblores seran menos intensos. Siempre les digo que ya tenemos bastante con los terremotos como para tener que padecer tambin lluvias de ceniza. Yo tambin escuch esa historia estando en Concepcin dijo Charles. Varios nativos de clase baja estaban convencidos de que unos viejos indios haban lanzado una maldicin para tapar el volcn Antuco, el ms cercano a la ciudad, por lo que el terremoto haba tenido efectos mucho ms devastadores que en otras ocasiones. Y lo cierto es que ese volcn no entr en erupcin durante el terremoto, ni tampoco despus. Y cree usted en leyendas indias seor Darwin? pregunt Fitzroy. Los nativos forjan sus leyendas y supersticiones a partir su propia experiencia, y de hecho hay evidencias de que los terremotos son menos intensos cuando un volcn cercano entra en erupcin. El seor Humboldt ha mencionado que las erupciones volcnicas pueden actuar como vlvulas de alivio durante los terremotos, disminuyendo as su intensidad. Y qu me dice de las temibles olas que arrasan la costa tras los terremotos? inquiri Edwards. Por lo que he escuchado la ola que azot el puerto de Concepcin caus tanta destruccin como el mismo temblor. Le han informado bien. La ola impact con tal fuerza que arranc de cuajo las pocas casas que haban quedado en pie y desplaz varios barcos tierra adentro. Incluso movi un can de cuatro toneladas en el fuerte de Glvez, o eso nos dijeron aadi Fitzroy. Charles se qued pensativo mientras daba el ltimo trago a su copa de vino. La verdad es que desconozco el origen de tal fuerza. La nica conclusin que he sacado hasta ahora es que esas olas slo producen

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    estragos cuando alcanzan costas someras, como en la baha de Concepcin. Por el contrario, eso nunca ocurre en las costas profundas, como en la ciudad de Valparaso, que nunca ha sido anegada por las aguas aun habiendo sufrido fuertes temblores de tierra. La baha de Coquimbo no es especialmente profunda Dijo Fitzroy con sarcasmo mirando al seor Edwards. Tiene usted razn. Afortunadamente siempre son mis sirvientes los que van al puerto a por el pescado fresco. Los tres hombres rieron mientras se llevaban a la boca el ltimo trozo de empanada. Seor Darwin, creo que ya es hora de que volvamos al barco. No es bueno dejar a los hombres demasiado tiempo sin supervisin, podran malacostumbrarse. Por supuesto comandante dijo Charles mientras se levantaba de la mesa. Seor Edwards, sera posible visitar sus minas? No hay ningn problema! Estn a menos de una jornada a caballo. Uno de mis hombres parte hacia all en dos das, podra ir con l. Excelente. Estoy seguro de que podr hacer buenas investigaciones. Edwards orden a las sirvientas retirar los restos de la cena y mand traer los caballos de los invitados. Dgame comandante, cules son sus prximos destinos? Seguiremos con las mediciones hacia el norte, pasando por Iquique, Lima y las Islas Galpagos. En ese tiempo Charles continuar con sus expediciones terrestres. Despus cruzaremos el Pacfico hacia Australia. An les queda una gran aventura. Les deseo mucha suerte caballeros.

    El mayordomo condujo los caballos hasta la entrada de la casa. Charles y Fitzroy se despidieron del seor Edwards, montaron en los caballos y cabalgaron hacia las tenues luces que an brillaban en el puerto de Coquimbo.

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    Diario de un Gelogo Fernando Tena Luna reside en Langreo (Asturias, Espaa) donde esta cursando 3 de E.S.O. en el IES Santa Brbara. De mayor le gustara ser locutor de radio y tiene como aficiones la msica, la natacin y como no poda ser de otra forma la naturaleza. La Geologa es la parte de las Ciencias Naturales que ms le gusta.

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    Buenos das. Me llamo George Jones y soy gelogo y profesor de Geologa en un instituto de enseanza secundaria. Estoy trabajando en un proyecto sobre volcanes: orgenes, erupciones, tipos, partes y he decidido que mis alumnos de 4 de la ESO me ayuden con la investigacin. Les distribuir las distintas cosas que quiero que busquen y les dar pautas, para despus hacer una puesta en comn y un libro de proyecto, que, a la vez, puntuar para sus notas finales y me ayudar a m a formarme mejor como gelogo. Da 1:

    Hoy, lunes, he tenido clase con ellos a tercera hora, antes del recreo. Me he pasado la clase explicando lo que es un volcn y sus partes, y algunas caractersticas simples. Les he mostrado una maqueta que representa un volcn en plena fase de erupcin, y les ha parecido excitante. Tambin les he asignado los equipos de trabajo y los tpicos que quiero que busquen: Tipos de volcanes segn su actividad y Tipos de erupciones volcnicas. Cuando llegu a casa, empec a hacer el libro de trabajo, el cual iremos

    rellenando con nuestras aportaciones. Da 2:

    Martes. Tuvimos clase a segunda hora. Despus de tener clase con los revoltosos de 1 de la ESO, estaba un poco cansado, pero sobreviv esta hora. Todos los alumnos haban hecho un gran trabajo. Hasta haban hecho

    trabajo de ms! La verdad que me puse muy contento. Les ped los trabajos para llevrmelos a casa y les mand buscar para el

    prximo da informacin de los volcanes extraterrestres y sobre el Monte Olimpo, que es el volcn extraterrestre ms grande del Sistema Solar (Est situado en Marte). Cuando llegu a casa coloqu los trabajos en el libro donde recopilamos los

    datos. Puse las noticias y estaban hablando de una cosa que me impact bastante: El Teide haba entrado en erupcin. Esta noticia me extra muchsimo, ya que llevaba sin entrar en erupcin desde 1909. En esa erupcin se provocaron unos grandes daos. Al ver esta noticia decid

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    ponerme a investigar y comentrselo a mis alumnos. Busqu informacin por Internet para documentarme. Da 3:

    Todos haban hecho los trabajos, y bastante bien, por cierto. Les coment lo que vi ayer en las noticias y unos cuantos me dijeron que debera ir a investigar el fenmeno in situ, ya que eso me ayudara muchsimo a completar el trabajo. Decid ponerme a ello y, como era viernes, tena un fin de semana por delante para poder investigar tranquilo. Me gustara haber llevado a los alumnos, pero lo vi una tarea imposible. Entonces, cog el ordenador, busqu un vuelo exprs con destino a Tenerife, guard en una maleta las cosas ms esenciales y prepar mi cmara de fotos y utensilios para tomar mis notas. Da 4:

    Me puse en marcha hacia el aeropuerto. Por el camino me di cuenta de que no haba reservado hotel, pero como fue todo tan repentino no me dio tiempo Cuando llegu haba una gran cantidad de humo negro fruto de la erupcin,

    y no se respiraba del todo bien; todava quedaban restos de la erupcin. Se haban destruido prcticamente todas las casas cercanas al volcn, por lo tanto, la mayora de los hoteles, hostales y albergues estaban llenos. Me cost mucho encontrar un lugar donde quedarme. Al final me instal en un hotel donde solo quedaban tres habitaciones libres. Tuve mucha suerte. Entre abril y mayo de 2004, el Teide provoc 200 pequeos sesmos, pero

    al final no logr entrar en erupcin. Un estudio dijo que podra entrar en erupcin violentamente aos despus, que es lo que ha pasado. Da 5:

    Al investigar, le que en esa semana, Tenerife haba sufrido una alta subida de temperaturas, que hizo subir la temperatura, y por lo tanto, la presin de la lava. Y anteriormente, se haban producido movimientos ssmicos de muy

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    baja magnitud, que apenas nadie haba notado, hasta que al final, el volcn entr en erupcin. Fue una erupcin vulcaniana, es decir, una explosin muy fuerte con una lava cida y viscosa, y con mucha ceniza lanzada al aire. Das 6 y 7:

    Llegu a casa, escrib lo que me encontr y al da siguiente se lo ense a mis alumnos. Y por ltimo les mand buscar informacin sobre el Teide para completar mi bsqueda, y as finalizar el trabajo. Da 8:

    En la tele vi que das despus de la erupcin mucha gente tena problemas respiratorios, debido a la contaminacin en el aire producida por la suciedad de la ceniza. Todo esto lo utilic para completar el trabajo. Varios das despus

    Estoy muy contento porque gracias a este trabajo ninguno de mis alumnos ha suspendido, cosa que rara vez pasa, ya que esta actividad les ha ayudado a subir la nota porque se han sentido muy tiles y lo han hecho muy bien, mejor de lo que me esperaba; mostraron mucho inters. Tambin present este trabajo a un concurso. Y he ganado el premio al Trabajo sobre Geologa ms completo! Bueno, en realidad, hemos ganado, ya que no lo he hecho yo solo. Sin la ayuda de mis alumnos no hubiera sido posible. Y a parte, este trabajo me ha ayudado a ampliar mis conocimientos geolgicos. Estoy muy satisfecho con el trabajo y el resultado logrado. Nunca me haba esperado este xito! Ni mucho menos Y por ltimo, he decidido escribir este diario recopilando todo lo que he

    hecho con mis alumnos durante estos ltimos das para mostrrselo a la gente, y ms profesores puedan tomar la iniciativa de ayudar a sus alumnos a aprender de una forma divertida, como, yo creo, que les ha parecido a los mos esta actividad. Y no va a ser la ltima actividad de este estilo que haga, y adems, har como con esta, que elaborar un diario. Tengo que agradecer a todas las personas que me han ayudado de una

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    manera u otra, tanto a mis alumnos como a las fuentes de informacin y a las personas que me han permitido acercarme al lugar de los hechos para observar, tomar fotos y anotar lo que estaba ocurriendo. Firmado: George Jones

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    Guerra de Huesos

    Guzmn Martnez-Villanueva Pelez reside en San Sebastin de los Reyes (Madrid, Espaa) y es estudiante de 4 curso de Grado en Geologa en la Universidad Complutense de Madrid. Dedica parte de su tiempo a un blog de poemas (http://guzmanaso.blogspot.com) y una de sus motivaciones para presentar un relato al concurso fue intentar demostrar que la literatura y la geologa pueden ir de la mano.

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    Me llamo Samuel Haines y soy cazador de fsiles. S, tal vez parezca una profesin poco habitual, pero para un hombre de Chicago es una manera como otra cualquiera de ganarse la vida. Podra pensarse que soy una especie de naturalista, un amante de las sorpresas que nos ofrece el pasado, un hombre de ciencia que disfruta con cada nuevo descubrimiento. Supongo que un da lo fui... antes de trabajar para Edward Cope. Conoc a Edward Drinker Cope en Denver en 1872, mientras l buscaba

    un equipo para una expedicin que iba a realizar en Wyoming en busca de fsiles de dinosaurios. En aqul entonces yo era un joven estudiante, al que la posibilidad de reunir nuevos restos esquelticos junto a una eminencia como Cope le pareca una oportunidad nica, un sueo hecho realidad. Una autntica aventura por el Lejano Oeste. Dos de mis compaeros, antiguos colaboradores de Marsh, otro

    apasionado de los fsiles y gran rival de Cope, se unieron a la expedicin, hastiados de tener que trabajar junto a un hombre tan excntrico y avaro, si bien ocultaron esta informacin a Cope sabedores del odio irracional que entre ambos se profesaban. Nuestra expedicin dur unos meses, vagando por territorios en los que

    jams nadie haba buscado restos de organismos del pasado. El calor del Oeste era insufrible, una rida presencia que te acompaaba da tras da, noche tras noche. Apenas contbamos con medios, pero nuestro trabajo dio sus frutos y pudimos encontrar varias especies nuevas de dinosaurio. Cope estaba radiante. Por aquel entonces era un hombre de 32 aos, de personalidad fuerte y un tanto irascible, pero respetuoso con sus colaboradores. Tena la ilusin de convertirse en el mayor descubridor de fsiles del mundo y pasar a la historia por sus innumerables hallazgos. Cada vez que encontrbamos cualquier resto nuevo, su mirada brillaba con una pasin indescriptible. Adoraba lo que haca, siempre nos transmita su energa cuando ms apretaba el calor, cuando ms agotados estbamos. Ver como pese a todo l segua trabajando, nos daba fuerzas a nosotros para seguirlo en su empeo. Ya en aquella poca sus relaciones con Marsh eran muy tensas, le tildaba de provinciano venido a ms y criticaba que slo viera los fsiles como una manera de ganar dinero. Cuando unos aos antes los dos se conocieron fueron buenos amigos, pero sus divergencias en cuanto a

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    pensamiento y carcter pronto les llevaron a una enconada enemistad. El xito de nuestra expedicin hizo que el espritu competitivo de Marsh se

    encendiera. Su principal objetivo se convirti en desacreditar a Cope en cada publicacin cientfica y en enviar a sus propios colectores al Oeste para competir con l en la bsqueda de nuevos hallazgos. A diferencia de Cope, Marsh, desdeaba el trabajo de campo, mandando a otros a hacer el trabajo sucio por l, aprovechando la cmoda posicin econmica que le otorgaba ser el director del Museo Peabody de Historia Natural (su to era el fundador) y el apoyo de la Universidad de Yale. En cambio Cope sola comandar sus expediciones a pie de campo, poniendo muchas veces dinero de su propio bolsillo debido a la falta de inters de sus superiores. Las expediciones se fueron sucediendo, segn la rivalidad entre ambos

    paleontlogos se acrecentaba. Cope gast toda una fortuna en su empeo, por no dejar que Marsh le tomar ventaja en cuanto al nmero de descubrimientos. Poco a poco se fue obcecando ms y ms con derrotar a su rival, su humor empeor, la pasin que antes le embriagaba se convirti en una febril obsesin. Ya no vea en cada fsil una nueva puerta hacia el pasado, sino una cifra ms en su cuenta particular. Marsh y l competan por cualquier cosa: la propiedad de unos huesos, el nombre de una nueva especie... El frenes de Cope fue tal, que empez a cometer errores a la hora de

    clasificar los huesos (como cuando puso la cabeza de un Elasmosaurus, un reptil marino, en el extremo de su cola en vez de en el de su cuello) hecho que aprovech Marsh para intensificar su campaa de descrdito contra l, si bien l tambin cometi graves errores (nombr a un mismo dinosaurio con dos nombres diferentes: Apatosaurio y Brontosaurio). Yo asista incrdulo a esta guerra entre los dos cientficos, que peleaban por

    alcanzar la gloria en vez de colaborar en beneficio del conocimiento cientfico. Mi ilusin decaa al ver que nuestras expediciones slo servan para acrecentar su ego y no para una mejor interpretacin de la vida en el pasado. Fue entonces, en medio de esta vorgine de descalificaciones e insultos,

    cuando en la prensa, en 1877, se anunciaba el que podra ser el mayor yacimiento hasta la fecha de huesos de dinosaurio: Como Bluff. Como Bluff es una cresta situada en Wyoming, que segn el artculo,

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    contendra grandes cantidades de fsiles de dinosaurios del Jursico Superior. Marsh fue el primero en mover ficha y contrat a dos recolectores locales, tratando de mantener sus descubrimientos ocultos ante la opinin pblica para evitar que Cope se entrometiera. Sin embargo, la tacaera de Marsh jug en su contra y sus hombres, al sufrir retrasos en sus pagos, informaron a Cope de la existencia de numerosos fsiles en el yacimiento. Al enterarse Cope, decidi que era el momento de actuar. Yo estaba pasando unos das en mi casa de Chicago cuando Cope se

    present por sorpresa all. Me cont todo lo que los hombres de Marsh le haban dicho acerca del yacimiento y me encomend una misin. Tena que partir hacia Como Bluff y tratar de convencer a los hombres de Marsh de pasarse a nuestro bando. Al principio me negu en redondo. Somos cientficos! repuse. Nuestra meta es el conocimiento; no ser un simple saboteador. l me dijo que era su hombre de confianza, trat de convencerme de que era la nica oportunidad de que Marsh venciera: Nuestra nica esperanza de ganar esta guerra fueron sus palabras. Me ofreci una escandalosa cantidad de dinero por realizar el trabajo, y en aqul momento mis penurias econmicas pudieron a mi espritu cientfico, lo admito. Renunci a mis principios y part hacia Como Bluff para cumplir mi cometido. Fue como si vendiera mi alma al diablo. Me reun con los jefes de la expedicin de Marsh, unos hombres llamados Reed y Carlin. El primero decidi permanecer fiel a Marsh pero Carlin, harto de los pagos atrasados de ste, se uni a nosotros y con su ayuda levantamos nuestra propia excavacin a pocos kilmetros de la de Marsh. Los trabajos duraron aos, los fsiles se tenan que enviar al Este en tren y las excavaciones eran en verano, cuando el sol se convierte en tu peor enemigo. Durante los aos que pas en Como Bluff olvid lo que era ser cientfico.

    El principal trabajo era sabotear al contrario: espiar sus descubrimientos, inutilizar sus vagones e incluso robar los fsiles que encontraban. Poco a poco los yacimientos empezaron a agotarse y nuestras rencillas llegaron a puntos insostenibles: unos hombres de Marsh llegaron a dispararnos para intentar robarnos nuestro cargamento. Carlin y yo decidimos abandonar las excavaciones, tras lo cual comuniqu a Cope que no volvera a trabajar para l. Tras Como Bluff, trat de buscar fsiles por mi cuenta, pero todos los

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    sucesos que all viv haban apagado mi ilusin por hallar nuevos restos. Todo lo que encontraba lo venda al mejor postor, ese se haba convertido en mi oficio. Cope y Marsh continuaron su ardua batalla sin m, pero no hubo vencedor claro. Ironas de la vida, ninguno logr alcanzar tanta fama como la absurda guerra que libraron entre ellos. Ambos se arruinaron en su lucha por desacreditar al otro y se odiaron hasta su muerte (Cope muri en 1897 y Marsh en 1899). Cuentan incluso que al morir, Cope don su cerebro a la ciencia, con la esperanza de que Marsh al morir hiciera lo mismo. As el mundo vera, que al comparar ambos cerebros, el de Cope era ms grande y por tanto l era mejor que Marsh. Es curioso ver a que lmites llega la estupidez humana. Yo por mi parte sigo vagando por las montaas de Wyoming y Colorado a

    la caza de nuevos fsiles, pues, aunque parezca mentira, la guerra entre estos dos insanos colosos de la paleontologa y el gran nmero de especies que describieron (ms de 136 especies nuevas de dinosaurios entre ambos, por ejemplo) han atrado a numerosos coleccionistas y cientficos vidos por desentraar su significado y dispuestos a pagar una fortuna por un simple hueso de dinosaurio. Jams una guerra hizo tanto por el ser humano. Ayudar a comprender de donde venimos e incluso puede que arrojar luz sobre adonde vamos.

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    Las Increbles Aventuras de Prmico Fernndez

    Daniel Romero Nieto reside en Madrid (Espaa) y es licenciado en Geologa por la Universidad Complutense de Madrid. Actualmente estudia un master en Procesos y Recursos Geolgicos en la misma universidad y es miembro del Proyecto Somosaguas de Paleontologa. Entre sus variopintos intereses estn la divulgacin de la Geologa, la paleoclimatologa y el cine, como queda demostrado en su ltima publicacin Pelculas de trasfondo paleontolgico: Anlisis cientfico y propuestas didcticas.

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