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  • CARLOS MORALES-MENGOTTIAÑOS OSCUROS

  • CARLOS MORALES-MENGOTTIAÑOS OSCUROS

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    Dña. María Ángeles Muñoz UriolPresidenta

    Dña. Carmen Díaz GarcíaVicepresidenta

    D. José María Morales CamónDirector General

    D. Juan Manuel Bonet PlanesD. Antonio Caracuel GarcíaD. Luis María Caruncho AmatDña. Dolores Reyes Escalera PérezD. Francisco Javier García RuízD. Antonio Garrido MoragaD. Miguel Gómez MolinaD. José Guirao CabreraD. José Hernández MuñozDña. Inmaculada Julián González D. José Mª Luna AguilarD. Enrique Monterroso MadueñoD. Antonio Morales y MarínD. Francisco Palá Laguna D. Pedro Ramón y Cajal Agüeras D. Wifredo Rincón García D. Joaquín Rivero ValcarceDña. Marina Torres Cañavate

    FUNDACIÓN MUSEO DEL GRABADO ESPAÑOL CONTEMPORÁNEO

    02 JUNIO | 22 JULIO | 2011

    CARLOS MORALES-MENGOTTIAÑOS OSCUROS

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    MGEC

    D. José Mª Luna AguilarDirector

    Dña. María José Montañés GarnicaConservadora Jefe

    D. Pedro Fernández GuerraAdministración

    D. Andrés Gómez MorónMontadores

    D. Miguel Ángel Guerrero MesaDña. María Josefa Moreno RodríguezD. Antonio Sánchez UrdialesAtención en sala

    EXPOSICIÓN

    D. José Mª Luna AguilarDña. María José Montañés GarnicaCoordinación

    GeneraliSeguro

    Corzón S.L.Transporte

    CATÁLOGO

    D. José María Luna AguilarDña. María José Montañés GarnicaCoordinación

    D. Juan Manuel BonetTexto

    Raúl LeónDiseño gráfico y maquetación

    Imprenta MontesFotomecánica e impresión

    ISBN: 978-84-615-0868-6

    Depósito Legal: MA-1011-2011

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    Juan Manuel Bonet

    CARLOS MORALES-MENGOTTI: UN FOTÓGRAFO PENDIENTE

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    Residente desde hace poco en Marbella, que ya le ha inspirado algunos sutiles paisajes, mi amigo Carlos Morales-Mengotti (Va-lladolid, 1944), fotógrafo y cineasta aparecido en escena en los

    “sixties”, fue incluido en 1970 en el número sobre la “ultrabanali-té” de la gran revista suiza Camera. En 1978 una de sus películas, Noche de curas, conoció un cierto “succès de scandale”. Sólo en fechas relativamente recientes ha comenzado a exponer de modo un poco sistemático su trabajo con la cámara, que está pendiente de ser descubierto por el gran público. Y a la vez, es una de las personas de su generación que ha sabido adaptarse mejor a las nuevas tecnologías. Cualquiera puede asomarse hoy a su univer-so, vía una muy completa página web, o vía Flickr. Recomiendo ambas experiencias, así como, ahora, la visita a la doble muestra marbellí documentada por el presente catálogo, y que tiene su ori-gen en una generosa donación suya al Museo del Grabado Espa-ñol Contemporáneo (MGEC), una de las dos sedes de la muestra, siendo la otra el Centro Cultural Cortijo de Miraflores.

    Formado en la estética neorrealista, Morales-Mengotti tiene foto-grafías excelentes en esa onda, como las que integran el ciclo ru-ral de Palancares (Guadalajara), de 1977, o como la de ambiente obviamente taurino titulada Sebastián Palomo Linares, que es de 1966, y que no es un retrato, sino una escena de taberna castiza, el fondo de la cual está ocupado por un cartel del diestro. En un principio fotografías como estas, presentan conexiones con la alu-dida poética neorrealista, aunque Morales-Mengotti, que no es-tuvo en contacto con la Real Sociedad Fotográfica, se considera más deudor de ejemplos foráneos, como la escuela del semanario

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    Life, como lo enseñado por la citada Camera, o como la Sweet Life (1966) del holandés Ed van der Elsken, su principal faro, me subraya, por aquella época.

    Madrid, su ciudad de residencia durante largos años, fue objeto por parte de Morales-Mengotti, a finales de los años sesenta y comienzos de los setenta, y siempre dentro de la misma estéti-ca neorrealista, de algunas fotografías verdaderamente memo-rables, que dicen distintos espacios de la capital: ese escenario con pretensiones norteamericanas que ha fascinado a propios y extraños que es la Gran Vía, una Castellana nocturna y fan-tasmagórica parecida a la que sale en el precioso Diario de una vida breve de José Manuel Silvela, o el arrabal, con su increíble confusión y una cierta alegría y sus presencias todavía rurales, del lado de Cuatro Caminos, de Legazpi y su antiguo mercado, de Vallecas, de Entrevías, una letanía proletaria que a mí me re-cuerda algunas de mis propias derivas de aquel entonces…

    Dentro de la producción de Morales-Mengotti, una serie espe-cialmente importante es la que en 1971, y bajo el significativo título Ghosts, dedicó al entonces cincuentenario metro de Ma-drid, y que consta de un total de ochenta imágenes, de las cua-les más de una treintena se podrán ver ahora en Marbella. El me-tro madrileño: una realidad muy presente en la literatura y el arte españoles, de los años veinte en adelante, y al respecto remito al recuento de creadores mayores y menos atraídos por él, que hice en mi presentación del catálogo de la primera individual del fotógrafo, celebrada en 2008 en la madrileña Galería Cayón. Se-

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    rie muy dentro de la estética de la fotografía humanista francesa o de la callejera norteamericana, y que por lo que tiene de “imá-genes robadas”, también cabe relacionar con el ciclo del Raval barcelonés del hoy nonagenario Joan Colom, en ella Morales-Mengotti ha conseguido plasmar magistralmente un tiempo y un país. El duro blanco y negro, el escenario siempre repetitivo, la iluminación triste y por momentos mortecina, los letreros con-minativos, los anuncios de un “pop” a lo James Rosenquist pero en mísero: sobre ese fondo desfilan, en andenes y en vagones de hierro con tuercas bien visibles, los fantasmas prometidos por el título, tipos con cartera con pinta de funcionarios sindicales o de viajantes de comercio, ejecutivos, pollos pera, soldados, guar-dias civiles, monjas, amas de casa, jubilados, mutilados como de chiste de Miguel Gila o de Manolo Summers, mendigos, un par de lectores –uno de los cuales tiene un vago parecido a Julián Marías-, y algunos raros modernos y modernas, entre las segun-das alguna lolita con minifalda. “Tal como éramos”, o, por em-plear el título alternativo de la serie, Años oscuros: una cróni-ca eficaz, a ratos con sus gotas de un humor negro y solanesco, pero con sus momentos también de ternura, sus iluminaciones en la sombra que nos traen a la memoria el brevísimo pero defi-nitivo poema de Ezra Pound en Personae, sobre los rostros en el metro de París. Nada tiene de extraño que el Ayuntamiento ma-drileño comprara, cuando la citada exposición de 2008, parte de la serie, repartiéndola entre el Museo Municipal, por aquello de la sociología, y el de Arte Contemporáneo, por el más que evi-dente interés artístico. Espero que más pronto que tarde, la serie entera, ya sea como Ghosts, ya sea como Años oscuros, quede

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    recogida en un volumen.

    De ascendencia materna suizo-vallisoletana, Morales-Mengotti tuvo la ventaja de mirar también, desde niño, hacia Europa. Mo-nika y yo siempre contamos la deliciosa anécdota de que a los catorce años, en Saint-Tropez, le obligaron a hacerle caso, qué pesadez, a una muchacha amiga de la familia, que luego resultó que era… Brigitte Bardot. Qué lástima, por lo demás, que aquel día no llevara la cámara con la cual en 1954 había retratado, en colores hoy entrañables, a Leonor, su madre, y a una hermana de esta, en una calle vallisoletana. De antología, ya en la década siguiente, en un 1966 verdaderamente fructífero, algunas imá-genes en color, como las vistas de una Hamburgo metafísica, o esa lectora vermeeriana en el Louvre, a las cuales se suman otras en blanco y negro de Copenhague y Helsinki. Estupendas tam-bién, en 1967 y 1968, sus visiones de Londres. Europa o la liber-tad, esa libertad simbolizada por el “speaker’s corner” de Hyde Park.

    En el ámbito del paisaje son muy hermosos y esenciales los que, ya en los años ochenta, época en que el fotógrafo quiso retirar-se, allá, del mundanal ruido, le inspiró el archipiélago canario; dentro de ese ciclo, me gustan especialmente sus visiones de la playa de Maspalomas (Gran Canaria), donde no he estado, pero que hoy debe ser bastante distinta, para peor, de lo que sale en sus instantáneas, y de la de Cofete (Fuerteventura), que sí co-nozco y está entre mis parajes favoritos del mundo, entre otras cosas porque milagrosamente sigue intacta.

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    En la actualidad, Morales-Mengotti trabaja con el firmante de es-tas líneas –del cual ha hecho un retrato bastante parecido, en el cual uno está a punto de perecer sepultado bajo la acumu-lación de papel impreso–, en un proyecto en torno a una serie de artistas españoles en su contexto. Tres ejemplos excelentes documentan aquí ese proyecto. En primer lugar, una fotogra-fía de 1977 de Antonio López García, tomada en su Tomelloso natal, y en la cual el estilo del fotógrafo se camaleoniza, acer-cándose al del pintor en su primera litografía, aquella que editó Dimitri Papageorgiu en 1961 dentro de su serie Boj. En segundo lugar, otra de 2007, del malagueño Enrique Brinkmann, sereno y melancólico, tranquilamente sentado en la escalera de la casa donde está su estudio madrileño; casa donde murió nada menos que Miguel de Cervantes. Y en tercer lugar, otra más de Francis-co Peinado, tomada en 2008 en su estudio de Alhaurín de la To-rre, y en la cual aparece absolutamente sombrío y reconcentrado, a punto de embestir. Junto a ellos, estarán, entre otros –y están ya, en la web–, Alfredo Alcaín, José Manuel Ballester, Alejandro Corujeira, Dis Berlin en Aranjuez entre sus legendarios ficheros, Juan Manuel Fernández-Pera, Damián Flores, Joaquín Pacheco, Alberto Reguera, Antonio Rojas, Antonio Santos o José Vázquez Cereijo con su silueta de talla románica de su Galicia natal, por sólo citar a los ya fotografiados… La instantánea más antigua en esta serie es una de 1965, de un personaje ligado, tras su re-torno a España, a la Costa del Sol: el inolvidable Manuel Viola, al cual uno conoció precisamente en Málaga, bajo el neón del Bar Cosmopolita.

  • CARLOS MORALES-MENGOTTIAÑOS OSCUROS

    CATÁLOGO

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    Castellana1960Fotografía, C-Print en papel fotográfico Fujicolor Crystal Archive28 x 43 cm

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    Hamburg Muelle1966Fotografía, C-Print en papel fotográfico Fujicolor Crystal Archive

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    Hamburg Paseante1966Fotografía, C-Print en papel fotográfico Fujicolor Crystal Archive

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    Le Louvre1967Fotografía, C-Print en papel fotográfico Fujicolor Crystal Archive188 x 125 cm

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    Gran Vía1970Fotografía, C-Print en papel fotográfico Fujicolor Crystal Archive125 x 184 cm

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    Ghosts1971Fotografía, C-Print en papel fotográfico Fujicolor Crystal Archive178 x 125 cm

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  • Ghosts1971Fotografía, C-Print en papel fotográfico Fujicolor Crystal Archive125 x 174 cm

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    Ghosts1971Fotografía, C-Print en papel fotográfico Fujicolor Crystal Archive30 x 40 cm

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    Ghosts1971Fotografía, C-Print en papel fotográfico Fujicolor Crystal Archive30 x 40 cm

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    Ghosts1971Fotografía, C-Print en papel fotográfico Fujicolor Crystal Archive40 x 30 cm

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    Ghosts1971Fotografía, C-Print en papel fotográfico Fujicolor Crystal Archive40 x 30 cm

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    Ghosts1971Fotografía, C-Print en papel fotográfico Fujicolor Crystal Archive30 x 40 cm

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    Ghosts1971Fotografía, C-Print en papel fotográfico Fujicolor Crystal Archive40 x 30 cm

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    Ghosts1971Fotografía, C-Print en papel fotográfico Fujicolor Crystal Archive40 x 30 cm

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    Ghosts1971Fotografía, C-Print en papel fotográfico Fujicolor Crystal Archive30 x 40 cm

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    Ghosts1971Fotografía, C-Print en papel fotográfico Fujicolor Crystal Archive30 x 40 cm

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    Ghosts1971Fotografía, C-Print en papel fotográfico Fujicolor Crystal Archive40 x 30 cm

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    Ghosts1971Fotografía, C-Print en papel fotográfico Fujicolor Crystal Archive30 x 40 cm

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    Ghosts1971Fotografía, C-Print en papel fotográfico Fujicolor Crystal Archive30 x 40 cm

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    Palancares II1977Fotografía, C-Print en papel fotográfico Fujicolor Crystal Archive125 x 184 cm

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    Gomera1979Fotografía, C-Print en papel fotográfico Fujicolor Crystal Archive87 x 62 cm

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    Antonio López García1977Fotografía, C-Print en papel fotográfico Fujicolor Crystal Archive125 x 188 cm

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    Brinkmann2007Fotografía, Pigmentos sobre papel89 x 60 cm

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    Peinado2008Fotografía, Pigmentos sobre papel92 x 60 cm

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    CARLOS MORALES-MENGOTTI

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    Nací en Valladolid de un padre cirujano y una madre suizo española.

    Mi padre fue un médico de prestigio internacional, educado en Heidelberg y ca-tedrático a la edad de 21 años.

    Mi madre era una belleza, hija del Embajador de Suiza en España, de una men-talidad muy moderna y abierta en el Valladolid oscuro de los años 50 del siglo pasado.

    Colaboró en periódicos y escribió una serie de novelas sobre su vida, el ambiente que la rodeaba y la familia Mengotti.

    En mi casa, como niño y adolescente, me encontraba con gente como Delibes, Tovar, Guillen, pintores, médicos muy famosos y gente de muy diversa extracción social.

    Yo me dediqué al tema científico en Lausanne, pero desde los 8 años tenía un interés casi patológico por la Fotografía.

    La primera foto que merece estar en mi web http://www.morales-mengotti.com la realicé a los 8 años y otra que realicé en color con un primitivo Kodachrome que me trajeron de Francia la tomé a los 12 años y la cita Juan Manuel Bonet en su texto.

    En el año 1966 y con el acuerdo de la ya difunta revista Triunfo nos fuimos mi amigo Miguel Pizarro y yo, durante todo un verano, a recorrernos Escandinavia, Miguel para hacer los textos y yo las fotografías.

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    Realmente en el fondo de nosotros bullía el ansia de probar de primera mano el mito de la mujer Escandinava. En fin aunque viajados, éramos como los per-sonajes de Alfredo Landa.

    Triunfo publicó el artículo y tuvo bastante éxito pero los resultados económicos fueron muy pequeños y como yo quería vivir de la Fotografía me busque una alternativa que fue la Publicidad.

    En aquella época comenzaron a introducirse en España compañías extranje-ras de Publicidad con unas necesidades de otro tipo de fotografía que no se encontraba en España y mi tipo de fotografía y conocimiento de idiomas me dieron bastante trabajo.

    Continúe haciendo fotografías personales que algunas veces publicaba en re-vistas fotográficas o en Camera pero la gran mayoría las revelaba pero no las ampliaba. Hasta muy recientemente no me implique en el aspecto cultural de la fotografía.

    Mi vida siguió su curso, haciendo también cine, algunos “spots” publicitarios y diseñando campañas publicitarias.

    Tuve dos interrupciones en mi carrera fotográfica. Una relativamente corta y otra francamente larga.

    La primera fue mi periodo Saint Exupéry ya que me dio por la Aviación y entre España, Portugal y Estados Unidos me saqué las licencias de Piloto de Trans-porte y luego las convalidé con los militares en Matacan (Salamanca). En esos tiempos solamente eran los militares los que te podían dar los títulos de Piloto Comercial e IFR.

    Pasé los exámenes de Iberia y entré, pero las cosas se empezaron a torcer entre inspectores de vuelo que cantaban “Gioveneza” y otras situaciones muy chus-

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    cas para contarlas aquí, al fin y al cabo estábamos en el año 1975 y la aviación civil estaba controlada por los militares. Finalmente presenté mi renuncia.

    Mi segunda interrupción en mi carrera fotográfica fue la más larga y su génesis fue muy curiosa. Era la época que comenzaba la microinformática y mi hijo Car-los me pidió como regalo de Navidades un ordenador Spectrum ZX. Quien sea lo suficiente viejo sabrá lo que era ese juguete.

    Como ocurre a muchos padres empecé a jugar con las cosas de mi hijo y eso comenzó siendo una obsesión que degeneró en hacerme experto de forma au-todidacta en desarrollo de programas informáticos, aplicaciones en Internet, telecomunicaciones y empecé a trabajar como consultor, gurú, director Tecno-lógico, de Nuevos Negocios y otras cosas, en compañías como Informática El Corte Inglés, Ericsson, Siemens, Room33 y otras, teniendo mi actividad profe-sional, temporal o fija, en España, Francia, Inglaterra, Suecia, Australia y Méjico.

    En el año 2000 me empecé a interesar en la recuperación digital de mis archi-vos fotográficos, imprimirlos y empezar a mostrarlos.

    También comencé a fotografiar de nuevo, vender fotos y una exposición anto-lógica en la Galería Cayón durante la temporada 2006/2007 que tuvo como efecto la venta de 60 obras al Ayuntamiento de Madrid para el Museo Munici-pal de Arte Contemporáneo (Conde Duque) y el Museo Municipal de Historia así como ventas a particulares. Posteriormente la Feria de Estampa tuvo obra mía y en el año 2008 el Museo Municipal de Arte Contemporáneo (Conde Du-que) realizó la Exposición Artistas y Fotógrafos con obra mía entre otros fotó-grafos como García Alix, Ballester, Masats, Ouka Leele, Pérez Minguez, Chema Madoz entre otros.

    Actualmente con Juan Manuel Bonet estamos trabajando en un proyecto en torno a una serie de artistas españoles en su contexto del cual hay una peque-ña muestra en la exposición en el MGEC y en mi web.

  • Queda totalmente prohibida la reproducción total o parcial del contenido de este catálogo

    sin autorización expresa del editor.

    Este catálogo terminó de imprimirse el 1 de junio de 2011